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Luis Carlos Plata
Luis Carlos Plata
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Luis Carlos Plata (Saltillo, 1984) es abogado (UAdeC), maestro (UPF, Barcelona) y candidato a doctor (URV, Tarragona), pero practica el periodismo desde hace 17 años, y su trabajo de investigación le ha merecido premios estatales e internacionales. Ha sido articulista de catorcenarios, revistas y periódicos del norte del país desde 2002, además de fungir como director editorial de medios de comunicación en Veracruz.

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29 Noviembre 2020 04:00:00
Moreira II, Martínez, Montemayor,  Guerrero… el aquelarre de los excapitanes de Coahuila
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Veinticuatro años de administraciones en Coahuila (de 1993 a 2017) fueron rememorados en diversos hechos acontecidos en noviembre, directamente desde el púlpito presidencial o indirectamente desde apéndices que conforman la cuarta transformación.

El segundo año presidencial ha devenido en cacería de brujas. Las conferencias matutinas de lunes a viernes son una máquina de arrojar pelotas a máxima velocidad en una caja de bateo. Para cuando bateas una ya tienes otras tantas encima y lo único que queda es replegarse para no ser alcanzado por una bola. Lo mismo se lee una publicación de Facebook a media “mañanera” para denostar un medio de comunicación utilizando recursos públicos, que se siembran preguntas a modo de “rolitas” para batearlas en contra de un objetivo particular.

Cada día un tema nuevo. Distinto al anterior. El seguimiento informativo y la verificación de datos es una tarea compleja para el periodismo en esas circunstancias. Cómo llegar al fondo del asunto cuando al día siguiente un aluvión de temas insertados en la agenda pública de forma natural o artificial (por tanto más frescos y vigentes) barre con los presentados el día anterior y captura la atención de la opinión pública. Los medios de comunicación, partidos políticos y grupos de poder que pretenden ser críticos de la Administración federal y eventualmente presentar su oposición al proyecto de nación vigente, no han sabido descifrar hasta el momento las señales del Presidente. Tampoco es tan difícil, pero los ciega su pejefobia.

Naturalmente a mayor es el encargo mayor es la responsabilidad. No se acusará por lo mismo, ni pesará lo mismo, a un regidor que a un gobernador. Por ello la importancia de los señalados.

El 17 de noviembre, a propósito de Agro Nitrogenados, la empresa que tiene a Alonso Ancira, el todavía dueño de Altos Hornos de México –sujeto a proceso penal– Andrés Manuel involucró a Rogelio Montemayor, exgobernador de Coahuila en el periodo 1993-1999: “Salinas privatiza, así como entrega los bancos y otras empresas, privatiza también Fertimex, y estas plantas las van entregando a particulares, por ejemplo esa planta de Agro Nitrogenados, se la entrega a una persona cercana a él que fue Gobernador de Coahuila, que incluso fue miembro de su Gabinete, que estuvo en Pemex después, (Rogelio Montemayor)”.

“Luego Rogelio Montemayor se la entrega a Ancira, esa planta (Agro Nitrogenados). Pasa el tiempo y consideraba que no era negocio, y la para, la detiene, y está parada la planta 15, 16 años, y se decide en el Gobierno pasado comprarla, porque así son, cuando les conviene son privatizadores, y también cuando les conviene son estatistas, la verdad que todo es el dinero”.

Posteriormente, en la conferencia del 23 de noviembre y a propósito de una publicación del mismo día en Reforma sobre Rubén Moreira, exmandatario coahuilense de 2011 a 2017 (Indaga FGR Gestión de Rubén Moreira), que si bien no proporcionó mayores datos y asideros (como número de folio o expediente) puso sobre él reflectores nacionales así sea por una cuantía menor (400 millones de pesos de recursos federales desviados, en un universo de miles de millones ejercidos durante su gestión).

“Si hay una investigación abierta, se le debe dar curso y la Fiscalía debe de actuar y no permitir por nada la corrupción y quienes son responsables de actos de corrupción, no solo deben ser castigados sino que se debe procurar que devuelvan lo robado, que incluso es lo que más debe de importar, porque es dinero del pueblo”, dijo López Obrador sobre la presunta indagatoria. “Que la Fiscalía investigue y se llegue hasta las últimas consecuencias”.

Pero en la Fiscalía General de la República también hizo aire.

Enrique Martínez y Martínez, Gobernador de Coahuila de 1999 a 2005, como se recordará fue secretario de Sagarpa del 1 de diciembre de 2012 al 26 de agosto de 2015.

Y dicha responsabilidad viene a cuento pues el 15 de noviembre trascendió su cargo en la declaración ministerial de Emilio Zebadúa, exoficial mayor de la Sedesol con Rosario Robles, al mismo tiempo que Martínez y Martínez se desempeñó en el Gobierno federal, y hoy testigo protegido ante la FGR por el caso conocido como Estafa Maestra: “Sedesol y otra docena de dependencias (por sus siglas Sagarpa, Economía, SCT, ISSSTE, Pemex, entre otras) provistas de recursos extraordinarios por la Secretaría de Hacienda, proveyeron de recursos permanentemente durante el sexenio para la promoción publicitaria, político-electoral del Presidente, su Gobierno y su partido político, sin que existieran previamente programas formalmente presupuestados para ello. También permitió desviar recursos públicos para el financiamiento de campañas políticas.

“En otras palabras, se podían destinar recursos extras proporcionados por la Secretaría de Hacienda, para que las dependencias llevaran a cabo activismo político contratando empresas en muchos casos a conveniencia, para que proveyeran los servicios correspondientes”.

Por su parte, el aspirante a Gobernador en 2005 y candidato en 2017, Javier Guerrero García, también es mencionado en la trama de la Estafa Maestra, en la declaración ministerial de su excompañero de oficina en Sedesol de 2012 a 2015, Emilio Zebadúa: “La secretaria Robles me indicó que por instrucciones del doctor Videgaray debía, alguna de las subsecretarías de la Sedesol, en particular aquella a cargo de Javier Guerrero García, contratar a una o varias empresas para poder cumplir un compromiso de campaña de cerca de mil millones de pesos, que se les adeudaba a los dueños de dichas empresas”.



Cortita y al pie

Hasta aquí solo falta Humberto Moreira. Sin embargo, ¿hay algo más qué decir de él? ¿hace falta?

El 23 de abril de 2017, en Torreón, López Obrador vinculó su causa con el no ejercicio de la acción penal que a su favor resolvió la entonces Procuraduría General de la República: “Además de corrupto, Calderón es como un sepulcro blanqueado. Dice el hipócrita que no exoneró a Moreira (Humberto). ¡Estoy buscando al que se lo crea!”.



La última y nos vamos

Por lo demás, ¿se deben tomar en serio los señalamientos? ¿Obedecen a un momento determinado por una coyuntura política-electoral? ¿Golpes para aflojar la resistencia y llegar a los últimos rounds con oponentes desmadejados?

Como sea, se trata de los capitanes de los últimos 24 años en Coahuila. Exhibidos como nunca antes, en el plazo de un mes, no es cualquier cosa.
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