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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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27 Noviembre 2020 04:00:00
Normas morales
La ley impone normas obligatorias que deben cumplirse aun en contra de la voluntad de las personas; la ética propone normas voluntarias que pueden ser aceptadas o no por los individuos. Una persona que rechaza acatar una norma legal debe ser objeto de sanción; quien desobedece una normal moral, y la ética no es más que el conjunto de normas morales que rigen la conducta de una persona, puede ser objeto de desaprobación, pero no de sanción, por lo menos no en un régimen de libertades. Es muy peligroso confundir unas normas con las otras, porque esto lleva al autoritarismo.

Las normas jurídicas son exteriores, coercibles y objetivas; las morales, interiores, incoercibles y subjetivas. Las primeras surgen de las leyes, las segundas de la conciencia o de la costumbre. Durante mucho tiempo, antes del liberalismo, los gobernantes no prestaban atención a esta diferencia. Así, los reyes de la Europa medieval o los clérigos de la Santa Inquisición condenaban a muerte a quienes cometían “faltas morales”, cosa que siguen haciendo los gobiernos teocráticos de algunos países islámicos. En la década de 1960 el Gobierno de Cuba, a través del trabajo de Ernesto “Che” Guevara, castigaba a los homosexuales con reclusión en campos de concentración.

Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación Social del Gobierno de la República, parece consciente del riesgo de confundir los dos tipos de normas. Por eso señaló ayer en Twitter, al presentar la Guía Ética para la Transformación de México, que los 20 “principios y valores universales” son simplemente temas de reflexión: “Su observación es voluntaria. No se trata de imponer nada a nadie”. Que así sea. Imponer normas morales a la sociedad sería absolutamente inmoral.

En este caso, sin embargo, vale la pena preguntarse: ¿por qué un Estado moderno, que se dice liberal, aunque con frecuencia asuma posiciones conservadoras, debe publicar una guía ética, afirmar que esta servirá para “la transformación de México” y gastar dinero del erario para imprimir 8 millones de ejemplares?

No hay, no puede haber, una ética universal. Las normas morales son, por naturaleza, subjetivas. Por eso las compilaciones de preceptos morales son controvertidas o meras listas de generalidades. Esto último es lo que tenemos en este decálogo, no de 10, sino de 20 preceptos, elaborado por un grupo de “sabios” de la Cuarta Transformación.

La guía de lugares comunes nos dice que “no hay nada más valioso que la vida, la libertad y la seguridad de las personas”; “no se debe humillar a nadie”; “el amor al prójimo es la esencia del humanismo” o “quien no sabe de dónde viene, difícilmente sabe a dónde va”. Añade sin recato: “El perdón libera a quien lo otorga y a quien lo recibe”; “no se debe enfrentar el mal con el mal”; “no mentir, no robar, no traicionar”; “el poder solo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”; “no es más rico el que tiene más, sino el más generoso”; “los compromisos se cumplen”.

Por lo menos el primer mandamiento nos dice que “evitemos imponer ‘nuestro mundo’ al mundo de los demás”, pero todo el ejercicio es un intento de impulsar una visión moralista en una sociedad cada vez más compleja. El Presidente ha insistido que el periodo liberal trajo consigo “una crisis por pérdida de valores morales, culturales”, pero es falso. Las libertades individuales han hecho surgir una sociedad más diversa y fuerte. El problema es que para un Gobierno conservador siempre es un agravio que alguien tenga normas morales distintas.



Rebote

Es verdad que hubo un rebote fuerte. La economía creció 12.1% entre el segundo y el tercer trimestre de 2020. Pero el PIB fue todavía 9.8% inferior al de un año antes. El dolor no se ha acabado.
26 Noviembre 2020 04:00:00
No somos ejemplo
Era el 22 de junio de 1986. Yo me había tomado unas semanas de mi trabajo habitual, en la Encyclopaedia Britannica, para colaborar con Independent Television News (ITN) del Reino Unido durante la Copa del Mundo de futbol. Eso me daba un ingreso en dólares, muy bienvenidos en medio de una crisis económica, pero también acceso a partidos del Mundial. ITN le daba un seguimiento especial a la escuadra inglesa, por lo cual pude estar presente en el Estadio Azteca para el juego de Cuartos de Final entre Argentina e Inglaterra.

Había una gran atención de medios y público. Los dos equipos habían empezado una acre rivalidad en los Cuartos de Final de la Copa del ‘66, cuando en un juego plagado de faltas y protestas los ingleses se impusieron por la mínima diferencia en camino al campeonato. La guerra de las Malvinas de 1982 acentuó la rivalidad no solo entre los equipos sino entre las dos naciones. Todo el mundo esperaba así una dura batalla en el Azteca.

Maradona, de 26 años, era la gran estrella argentina, pero los ingleses traían a Gary Lineker, también de 26 años, un aguerrido y sólido centro delantero. El campo estaba mojado, como es habitual en los veranos de la Ciudad de México, y el juego empezó lento. En el segundo tiempo, minuto 51, Maradona pescó un balón alto y remató para el primer gol, aparentemente de cabeza. Los ingleses protestaron que el argentino había impulsado el balón con la mano, pero el árbitro tunecino, Alí Ben Nasser, validó el gol, que en los tiempos del VAR habría sido seguramente anulado. Maradona, con deshonestidad personal, no reconoció la falta en el momento, aunque más tarde afirmaría que había anotado con “la mano de Dios”.

Cuatro minutos después vino lo que muchos han considerado el mejor gol de la historia de un Mundial. Maradona partió de atrás de la línea de medio campo y burló a cinco jugadores ingleses en el camino a la portería del arquero Peter Shilton, a quien venció en el último quiebre. El Estadio Azteca quedó mudo un instante y después irrumpió en una larga y ruidosa ovación. Poco antes de terminar el juego Lineker descontó con gol de cabeza, pero era ya demasiado tarde. Argentina ganó el partido y conquistaría la Copa.

A Maradona se le reconoció como el mejor jugador del torneo con el Balón de Oro, pero Lineker obtuvo la Bota de Oro como el mayor goleador, por sus seis anotaciones. Maradona se convertiría en leyenda. Muchos empezaron a considerarlo no solo el mejor jugador del mundo, sino de la historia, en competencia solo con el brasileño Pelé. Su origen humilde, y el que jugara para Boca Juniors, el equipo del barrio popular de la Boca de Buenos Aires, lo convirtieron en un ídolo popular que trascendía lo deportivo. El Nápoles fue su equipo más tarde en Italia, donde alcanzó la misma popularidad que había tenido en Argentina.

En su vida personal Maradona fue siempre volátil e intenso. Tuvo problemas por el uso de drogas. Se le suspendió por doping en el Mundial de 1994, aunque al parecer fue por usar un medicamento para la gripe. Se hizo amigo de dictadores como Fidel Castro y Hugo Chávez. La afición, sin embargo, siempre lo sintió cercano.

Maradona fue magnifico jugador. En la lista de los mejores de la historia siempre se menciona su nombre junto a los de Pelé y Messi. Ayer la Perla Negra declaró en Twitter: “Yo perdí un gran amigo y el mundo perdió una leyenda. Un día espero que podamos jugar pelota juntos en el cielo”.



Violaciones

“Ya este Gobierno no es el principal violador de los derechos humanos”, dijo ayer AMLO. En realidad, solo los gobiernos pueden violar los derechos humanos; los ciudadanos simplemente cometen delitos. Human Rights Watch, por otra parte, señaló en su Informe Mundial 2020, que en México se siguen registrando violaciones a estos derechos.
25 Noviembre 2020 04:00:00
No somos ejemplo
La empresa Best Buy anunció que saldrá de México a partir del 31 de diciembre de este 2020. “Los efectos de la pandemia han sido muy profundos y no nos es viable mantener nuestro negocio en México”, declaró Fernando Silva, presidente de la firma en nuestro país. A la compañía le quedaban 41 tiendas en México, después de haber cerrado ocho en 2020, pero tiene también una actividad comercial muy intensa a través de internet. Ni el hecho de estar en un campo relativamente favorecido en estos tiempos del Covid, el de la tecnología, ni el de haberse posicionado fuertemente como marca en México, fueron suficientes para impedir la decisión.

Miles de negocios han cerrado en México en este año del coronavirus. La enorme mayoría son pequeñas empresas, principalmente restaurantes y bares. No debe sorprendernos. Las autoridades cerraron la mayoría de los negocios durante más de dos meses. La economía quedó debilitada y no ha podido recuperarse. Se han perdido millones de empleos y el consumo se ha desplomado. No somos el único país que ha sufrido esta crisis, pero sí el que menos apoyo ha dado a las empresas que están teniendo que suspender actividades. Best Buy ha cerrado muchas tiendas en la Unión Americana, pero la cadena subsiste.

El entorno regulatorio en México no ha hecho más que empeorar. La burocracia para abrir o mantener a flote un negocio es cada vez peor. La prohibición de la subcontratación laboral podría ser un golpe definitivo para muchas empresas más, sobre todo si consideramos que en todo el mundo existe esta flexibilidad en la contratación de empleados y trabajadores que ahora se está restringiendo aquí.

Todo parece indicar que México cerrará este año con una contracción económica de alrededor de 9%. En contraste, Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, se encamina a una baja de solo 3.8% en este año, según el semanario The Economist. La diferencia es enorme.

No somos, ciertamente, un ejemplo en lo económico, pero tampoco lo somos en la forma en que hemos enfrentado la pandemia. Poco importa que el presidente Andrés Manuel López Obrador haya afirmado en repetidas ocasiones que México ha sido ejemplo en el mundo por la manera en que hemos afrontado esta doble crisis. La agencia de noticias Bloomberg dio a conocer este 24 de noviembre su lista de los mejores y los peores lugares para vivir en estos tiempos del Covid. Los primeros puestos los ocuparon Nueva Zelanda, Japón, Taiwán, Corea del Sur y Finlandia. Es lógico. Sus cifras estadísticas son muy buenas. Las tasas de letalidad a coronavirus que registran, por ejemplo, son de 0% 0.6% 0% 1% y 0.3% sobre los casos registrados.

Bloomberg ha incluido solamente a 53 países en su lista. El último lugar le corresponde a México, con una letalidad de 8.6% sobre los casos registrados, 782 muertes por cada millón de habitantes y una tasa de positividad de 62.3% sobre las (pocas) pruebas que se aplican. Quizá el Gobierno mexicano tenga otros datos, pero hasta el momento no los ha dado a conocer.

Muchas de las circunstancias negativas no han estado bajo el control del Gobierno, es cierto, pero este ha tomado decisiones equivocadas una y otra vez, desde la cancelación de proyectos de construcción ya iniciados hasta el rechazo al uso de mascarillas. Lo peor de todo es que el Gobierno se niega a reconocer sus errores. Y aquellos que no reconocen sus errores, están condenados a repetirlos.



Doblegada

El Gobierno finalmente dobló a Rosario Robles, quien ha estado en la cárcel un año por un delito que no ameritaba prisión preventiva. Sus abogados han señalado que buscará convertirse en “testigo colaborador” e incriminar a otros para conseguir un trato más justo. Así funciona la justicia mexicana en estos días.
24 Noviembre 2020 04:00:00
Motamex y la ley
La iniciativa sobre la mariguana aprobada por el Senado la semana pasada, que ahora está siendo considerada por la Cámara de Diputados, quizá sea un paso hacia adelante, pero es un paso insuficiente e incongruente.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó, en una serie de fallos sobre juicios de amparo, la inconstitucionalidad de la “prohibición absoluta” de la mariguana establecida en la Ley General de Salud. En opinión del hoy presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, quien escribió el dictamen para el primero de estos fallos, el “libre desarrollo de la personalidad, supone el reconocimiento del Estado sobre la facultad natural de toda persona a ser individualmente como quiere ser, sin coacción, ni controles injustificados o impedimentos”.

El Congreso está legislando sobre la producción, comercio y consumo de la mariguana porque la jurisprudencia de la Corte lo obliga. No es que los legisladores o el Gobierno, conservadores por convicción, se hayan visto imbuidos súbitamente de un espíritu liberal. La Corte les ha dado de plazo hasta el 15 de diciembre para ajustar la ley a las libertades constitucionales.

No obstante, la idea de que el Congreso despenalizaría la producción, el comercio, la posesión y el consumo de mariguana ha caído por tierra. La iniciativa suaviza algunas restricciones, pero no legaliza ni despenaliza. Es una lástima, porque se está perdiendo una oportunidad magnífica para atacar a fondo los males generados por la prohibición.

Los senadores no han legalizado ni despenalizado nada, simplemente han aumentado el límite de posesión de 5 a 28 gramos y han permitido el cultivo individual para autoconsumo de hasta seis plantas. La ley también aceptará las asociaciones de 2 a 20 integrantes que produzcan para el autoconsumo. Una posesión o cultivo adicionales serán considerados delitos y llevarán a acciones penales contra los infractores. Los legisladores, por otra parte, han omitido cualquier consideración para el uso médico de la mariguana. Además, el Gobierno creará un Instituto Mexicano para la Regulación y Control del Cannabis, un órgano desconcentrado de la Secretaría de Salud, que “ejercerá la rectoría sobre la cadena productiva del cannabis y sus derivados”. El viejo chiste de Motamex se vuelve, increíblemente, realidad.

Al contrario de otras sustancias prohibidas, la mariguana es una planta. El Gobierno comete un error estratégico al tratar de prohibir una hierba que crece naturalmente y que ha tenido, además, usos médicos desde la antigüedad. Al prohibir la posesión y el cultivo de cantidades por arriba de un límite, por otra parte, se promueven la simulación y la corrupción. ¿Por qué 28 gramos y no 29? ¿Por qué seis plantas y no siete? No hay respuestas lógicas.

La iniciativa que los diputados han recibido del Senado no tiene sentido. Los fallos de la Corte se han tergiversado u olvidado. Las palabras del ministro Zaldívar, en el sentido que la Constitución nos permite a los mexicanos elegir nuestro plan de vida y modelo de virtud personal sin la intromisión del Estado, no son siquiera referencia. Lo que tenemos es un Congreso que vuelve a prohibir, pese a la pésima experiencia, pero con ilógicos criterios de cantidad, y que crea además un nuevo instituto para aumentar la burocracia.



Destruir la industria

La 4T sigue empeñada en destruir a la industria farmacéutica nacional. Ayer la SFP emitió nuevas sanciones contra seis productoras y distribuidoras mexicanas. El propósito es, al parecer, impedir que los mexicanos participen en las licitaciones de medicamentos que manejará la Unops, de las Naciones Unidas. El Gobierno solo quiere a proveedores extranjeros.
23 Noviembre 2020 04:00:00
Como anillo al dedo
Más de un millón de contagiados de Covid-19 y más de 100 mil muertos oficiales por esta enfermedad. Es la tragedia sanitaria. Pero hay otra, la económica, que afecta la capacidad de millones de ganarse la vida.

En el tercer trimestre de este 2020, según el Inegi, solo 51 millones de personas tuvieron una ocupación laboral, formal o informal, 4.2 millones menos que en el mismo periodo de 2019. Tener un trabajo, sin embargo, cada vez alcanza para menos. La población subocupada, que a pesar de contar con un empleo necesita trabajar más, subió 4.4 millones en el último año para alcanzar 8.7 millones.

Esta es la medición más amplia de las consecuencias de la crisis económica. En octubre se crearon 200 mil 641 puestos formales de trabajo según el IMSS. Es una buena noticia, después de las pérdidas de meses anteriores; pero, aun así, de enero a octubre de este 2020 se perdieron 518 mil 609 empleos registrados en el IMSS. En un año, de octubre de 2019 a 2020, la pérdida alcanzó 824 mil 591. Hasta el 31 de octubre el IMSS documentaba 19 millones 902 mil 833 puestos formales de trabajo.

Otro indicio de la crisis económica lo vemos en los recortes de salarios y prestaciones. Según el Termómetro Laboral de OCCMundial, 25% de las pequeñas y medianas empresas había recortado hasta septiembre cuando menos 50% de los salarios de sus trabajadores; otro 25% llevó a cabo ajustes de entre 20 y 50 por ciento. Una de cada 10 pequeñas empresas ha mantenido el salario, pero ha reducido prestaciones.

Estas son solo estadísticas. Para las familias, la crisis significa angustias y falta de oportunidades. Cada vez más caen de la clase media a la pobreza. Si el lema de este Gobierno era “Primero los pobres”, es difícil entender por qué el Presidente e Irma Eréndira Sandoval nos dicen que la crisis les ha caído como anillo al dedo. El número de pobres está aumentando como nunca.

El problema no viene solamente de la pandemia. La caída en la actividad económica empezó desde el segundo trimestre de 2019. Una serie de medidas, desde la cancelación del aeropuerto de Texcoco hasta la de la planta cervecera de Mexicali, mandaron el mensaje de que al régimen no le interesa la inversión productiva ni crear empleos. Otras medidas que se avecinan, como la prohibición de la subcontratación laboral, pueden representar pérdidas adicionales de cientos de miles o millones de empleos.

Ni el presidente López Obrador ni su equipo, quizá con la excepción de Alfonso Romo, parecen entender cómo se generan los empleos en una economía. Entre 70 y 80% de los puestos de trabajo los producen pequeñas y medianas empresas, la enorme mayoría con menos de 10 empleados. Los acuerdos de inversión que tanto gustan al Presidente, con los grandes empresarios y las cúpulas, no son suficientes. Tampoco los proyectos faraónicos no rentables, como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas.

El Gobierno debe dejar de poner obstáculos a las inversiones y actividades, de todos, pero especialmente de los pequeños y medianos empresarios. Solo así reducirá la pobreza, si realmente quiere hacerlo. La otra posibilidad es que el aumento de la pobreza le caiga como anillo al dedo, ya que el aumento de los pobres permite comprar más votos con subsidios del Gobierno.



Cierre de frontera

Es el sueño de Trump: el cierre parcial de la frontera. Empezó el 21 de marzo, pero se ha renovado hasta el 21 de diciembre. El daño económico y emocional es brutal para la comunidad binacional. La medida no tiene sentido sanitario, pero coincide con la mentalidad de quienes piensan que los extranjeros son siempre el enemigo. La restricción, por otra parte, solo se aplica a los mexicanos, no a los estadunidenses. Lo peor es que la SRE dice que México la pidió.
20 Noviembre 2020 04:02:00
Inútiles cierres
El director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, el médico belga Hans Henri P. Kluge, cuestionó ayer los cierres de escuelas y los confinamientos que se están aplicando ante la segunda oleada de la pandemia de Covid-19. “Si todos cumplimos con nuestra parte, los confinamientos son innecesarios”, dijo. “Mantengo mi posición de que los confinamientos son un último recurso. El uso de mascarillas no es una panacea, y tiene que hacerse en combinación con otras medidas; pero si el uso de mascarillas llegara a 95%, los confinamientos no serían necesarios. Con tasas de 60% o menos, es difícil evitarlos”.

Más controvertida fue su afirmación de que deben evitarse los cierres de escuelas. “Los niños no son considerados como vehículos principales de transmisión y, por lo tanto, los cierres de escuelas no son una medida efectiva para el control del Covid-19. A los países que consideran este curso de acción, les pido que tomen en cuenta los efectos adversos en los resultados educativos y en el bienestar mental y social. Donde se lleven a cabo cierres de escuelas, pedimos que los niños en situaciones vulnerables y con necesidades especiales tengan prioridad para recibir apoyo y recibir enseñanza en persona”.

Desafortunadamente, en México y en otros lugares del mundo los políticos toman medidas como el confinamiento, el cierre de escuelas o la prohibición de la venta de bebidas alcohólicas, sin que haya realmente justificaciones de salud para ellas. Omiten, en cambio, las medidas que han resultado más eficaces contra la pandemia, como el uso de mascarillas o la aplicación de pruebas para aislar contagios en lugar de encerrar a la sociedad entera.

México está a punto de llegar a las 100 mil muertes oficiales y hace unos días rebasó el millón de contagios. Debido al bajo número de pruebas, lo más probable es que las cifras reales sean mucho más altas. El subsecretario de salud Hugo López-Gatell, consideró que las notas periodísticas que registraron el millón de contagios representan “una visión limitada de la información. Es un poco intrascendente, pero en términos de noticias pareciera atractivo, cada vez que hay un número redondo, anunciarlo”.

El Gobierno mexicano impuso un confinamiento parcial, aplicado a actividades que consideró no esenciales, del 23 de marzo al 1 de junio, cuando empezó de manera gradual la “nueva normalidad”. El cierre no ayudó a detener la propagación de la enfermedad, mientras que el subsecretario López-Gatell, desaconsejó el uso de mascarillas, que “tienen una pobre utilidad o nula utilidad”, y descartó la aplicación generalizada de pruebas, que consideró “inútil, costoso e inviable”.

A casi nueve meses de la detección del primer caso en México, nuestro país es uno de los más afectados en el mundo por la pandemia. En número total de positivos estamos en undécimo lugar global y cuarto en fallecimientos totales. En muertes por millón de habitantes, ocupamos el duodécimo puesto, pero el bajo número de pruebas falsea nuestras cifras. Hemos aplicado solo 20 mil 337 pruebas por millón de habitantes, el lugar 157 del mundo. La falta de estas, y el mal estado de nuestro sistema de salud, hacen que tengamos el mayor número de muertes por contagios confirmados, 9.8 por ciento.

Si los países con mayor éxito en la lucha contra el Covid han promovido el uso de mascarillas, la aplicación de pruebas y el aislamiento de contagios, en México se han cerrado escuelas y negocios. Los pésimos resultados revelan cuánto se han equivocado nuestros políticos.

Borrachos

Para detener la propagación del Covid, el Gobierno de la Ciudad de México está considerando aplicar la ley seca. Supongo que tienen miedo de que los coronavirus se emborrachen.
19 Noviembre 2020 04:02:00
Razones de Estado
Es inusitado que el Departamento de Justicia de Estados Unidos se desista de acusaciones contra un presunto narcotraficante mexicano que esté siendo procesado en ese país. Por eso sorprende el retiro de cargos contra el general Salvador Cienfuegos. El fiscal Seth D. Ducharme, explicó a la juez Carol B. Amon: “Estados Unidos ha determinado que consideraciones sensibles e importantes de política exterior rebasan el interés del Gobierno en mantener el proceso del defendido y requieren por lo tanto el desistimiento del caso.

“Las pruebas en este caso son fuertes”, dijo el fiscal, pero “como un tema de política exterior, y en reconocimiento de la fuerte asociación en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra cualquier tipo de criminalidad, incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos, el Gobierno aquí solicita que se retiren sin prejuicio los cargos en contra del defendido, a fin de permitir que la investigación y potencial persecución del defendido prosigan en México en primera instancia”.

La decisión fue política. Por eso el fiscal se refirió a la contundencia de sus pruebas, aunque todo fiscal considera las suyas como tales. Ahora, sin embargo, nunca sabremos si realmente lo eran, porque no serán sometidas al escrutinio crítico de un juicio. Las pruebas incluyen declaraciones de testigos protegidos y mensajes de Blackberry que hablan de un “padrino”, pero sin identificar al general. El prejuicio contra México se manifiesta en la expresión “incluyendo el tráfico de narcóticos por cárteles mexicanos”. Las autoridades estadunidenses piensan que no existen los cárteles estadunidenses.

Varias veces en el pasado, Washington rechazó peticiones para liberar a ciudadanos mexicanos procesados en Estados Unidos. Rubén Zuno Arce, cuñado del expresidente Luis Echeverría, fue enjuiciado por narcotráfico y presunta vinculación a la tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985. La prueba crucial era que los hechos, supuestamente, ocurrieron en una propiedad suya; de nada sirvió que demostrara que la había vendido tiempo atrás. Pese a las rogativas del Gobierno mexicano, Zuno Arce permaneció en la cárcel hasta su fallecimiento en 2012, a los 82 años.

Otro caso notable, también vinculado al asesinato de Camarena, fue el del ginecólogo tapatío Humberto Álvarez Macháin, secuestrado en México para ser procesado en Estados Unidos. Se le acusaba de haber mantenido vivo al agente mientras se le torturaba, cosa que él siempre negó. El Gobierno mexicano cuestionó la legalidad del juicio, por la forma en que Álvarez Macháin fue llevado a territorio norteamericano, pero no lo pudo impedir. Al final, sin embargo, el tribunal lo declaró inocente.

El caso Camarena envenenó durante décadas la relación entre la DEA y México. Por eso sorprende hoy, el desistimiento contra Cienfuegos, que no pudo haber venido más que de una orden del presidente Trump. No sé si sea un pago por no felicitar al presidente electo Joe Biden, pero podría serlo.

El regreso a casa, sin embargo, puede salirle caro a Cienfuegos, quien se declaró “no culpable” en su audiencia en Brooklyn por el deseo de limpiar su nombre, a pesar del riesgo de pasar el resto de su vida en la cárcel. Si, como se espera, se le exonera ahora en México, se dará por hecho que la decisión es consecuencia de un acuerdo político. Habrá ganado la libertad, pero perdido la batalla por la defensa de su honestidad.

Chipotudo

Ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación, el decreto que permite el registro sanitario en solo cinco días de medicamentos extranjeros con registro en sus países de origen. Las pesadas normas de Cofepris se seguirán aplicando a quienes produzcan en México. No es parejo.
18 Noviembre 2020 04:01:00
Regresa el general
Ayer por la tarde el Departamento de Justicia de Estados Unidos emitió un comunicado conjunto con la Fiscalía General de la República para anunciar que, “en reconocimiento de la fuerte sociedad en la aplicación de la ley entre México y Estados Unidos, y en el interés de demostrar nuestro frente unido contra todas las formas de criminalidad, el Departamento de Justicia, ha decidido buscar el retiro de las acusaciones penales contra el exsecretario Salvador Cienfuegos para que pueda ser investigado y, en caso de ser procedente, consignado bajo las leyes mexicanas”.

Esta decisión es inusitada. Las autoridades estadunidenses no han demostrado confianza en sus colegas mexicanos, cuando menos desde la tortura y muerte en México, en 1985, de Enrique Camarena, un agente de la Drug Enforcement Agency (DEA).

Independientemente de lo que señaló ayer el Departamento de Justicia, es difícil pensar que el fiscal del caso habría aceptado retirar los cargos contra el general Cienfuegos, secretario de Defensa en el sexenio de Enrique Peña Nieto, si sus pruebas hubiesen sido sólidas. La FGR podrá prometer investigar, pero no tiene forma de garantizar una consignación y mucho menos una condena de culpabilidad.

El general Cienfuegos ha mostrado hasta ahora una gran firmeza en la defensa de su inocencia. Es notable que en octubre haya volado, en un viaje turístico, a Los Ángeles con su familia. Si hubiera esperado el ejercicio de una orden de aprehensión en su contra, o si hubiera cuando menos tenido la conciencia intranquila, seguramente no habría llevado a cabo esa visita. Por otra parte, al presentarse en la audiencia inicial en la corte de Nueva York que lleva su caso, el exsecretario se declaró “no culpable”, a sabiendas de que en el sistema judicial de Estados Unidos, una declaración de culpabilidad conlleva enormes beneficios. Estaba decidido a defender su nombre, aun ante el riesgo de ser encarcelado toda la vida.

La acusación contra el exsecretario procede, al parecer, de las declaraciones de cuando menos dos testigos protegidos. Sabemos que estos mienten de forma sistemática, porque si dicen lo que el fiscal quiere oír reciben beneficios importantes. La fiscalía norteamericana al parecer ha filtrado información en la que habla de otros elementos incriminatorios, como unos mensajes de Blackberry, pero no son contundentes. Hablan de un “padrino” que apoyaba a un grupo de narcotraficantes, y que habría estado en algún momento en televisión, pero no hay una identificación certera de que haya sido realmente el general Cienfuegos.

No se conoce hasta este momento alguna investigación de la FGR contra Cienfuegos. No podemos, por lo tanto, juzgar si hay elementos para procesarlo en México o si simplemente se le dejará en libertad. Lo que sí es claro, es que no hay precedentes de que el Gobierno de Estados Unidos, cuyo sistema de justicia pretende un alcance universal, haya retirado acusaciones plausibles contra un pretendido narcotraficante.

He escuchado muchas especulaciones en las últimas horas acerca de los motivos del Gobierno norteamericano, porque esta decisión no la tomó solamente el fiscal general para cancelar los cargos. Hasta este momento la única que me convence es que las pruebas no eran suficientes. Este sería el caso si lo único que hubiese en su contra fueran testimonios comprados.

Acto de respeto

El canciller Marcelo Ebrard, declaró ayer que no ve la liberación del general Cuenfuegos “como el camino a la impunidad, sino como un acto de respeto a México y a las Fuerzas Armadas de México”. Dijo también que el Gobierno mexicano había expresado su descontento a las autoridades estadunidenses por la falta de información sobre el caso. Veremos ahora qué acusaciones presenta la FGR.
17 Noviembre 2020 04:02:00
¡Fue la corrupción!
El Gobierno cuenta con una explicación fácil para todos los problemas que enfrenta: la culpa la tiene la corrupción de los gobiernos anteriores, ¡siempre! La explicación se usa por igual para las inundaciones de Tabasco que para la falta de medicamentos o vacunas. Poco importa si antes no se registraba el problema.

En este 2020 se ha documentado en México una importante escasez de medicamentos, entre ellos los oncológicos pediátricos. El desabasto empezó en las instituciones públicas, pero se ha extendido al mercado privado. Las vacunas también han escaseado. El Observatorio Mexicanos de Vacunación señala que 1.7 millones de niños mexicanos buscaron vacunas o refuerzos sin encontrarlos; en 87% de los casos el biológico no estaba disponible.

La respuesta del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ha sido echar la culpa a la corrupción de los gobiernos anteriores: “Hoy estamos tratando de reconstruir sobre el daño hecho, particularmente entre 2015 y 2018. Desde el sexenio pasado heredamos grandes vicios de compañías fantasmas que vendían vacunas al Gobierno como intermediarias y algunas de estas compañías fueron inhabilitadas por múltiples irregularidades.

“Al quedar inhabilitadas dejaron un vacío, pero estas compañías eran las dueñas del registro sanitario. La vacuna contra la tuberculosis y la triple bacteriana son las que tuvieron mayor afectación y, en su momento, también la del sarampión”.

Lo que no dice el subsecretario es que el presidente López Obrador primero atacó desde su púlpito mañanero a las principales farmacéuticas y distribuidoras de medicamentos del país, acusándolas sin pruebas de corrupción, y después los inspectores de Cofepris encontraron supuestas irregularidades en sus plantas de producción y cerraron varias.

El Gobierno tomó, además, control del proceso de compras de medicamentos del sector público, que llevaba a cabo con éxito el IMSS, y se lo dio a la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, que carecía de experiencia en el ramo. En las licitaciones no se permitió que los precios incluyeran el costo de distribución, como si no existiera; y, por otra parte, Hacienda impuso precios excesivamente bajos, lo que hizo que muchas claves quedaran desiertas.

El Gobierno negó en un principio que hubiera desabasto de medicamentos y denunció una campaña de desinformación pagada por los supuestos corruptos. Al final reconoció el problema y decidió salir a comprar medicamentos al extranjero, para no tener que hacerlo de las farmacéuticas mexicanas.

Decidió, además, exentar a las firmas extranjeras de las estrictas condiciones que Cofepris aplica a quienes producen medicamentos en nuestro país. No hay ningún indicio de que haya logrado ahorros en estas compras, ni queda claro si los fármacos que se están importando son seguros.

El Gobierno, sin embargo, se encontró con la realidad de que para surtir estas cantidades masivas se requieren muchos meses de producción, por lo que era muy difícil encontrar firmas extranjeras que pudieran surtir lo que pedía.

Yo no sé si había corrupción antes, ya que el Gobierno no ha presentado pruebas, pero cuando menos había una mejor provisión de medicamentos. Si bien la excusa de todo hoy es la corrupción de los gobiernos anteriores, la información disponible sugiere que el desabasto de medicamentos y vacunas es producto de una serie de malas decisiones del actual Gobierno. Por eso estábamos mejor cuando estábamos peor.

Muertes y casos

México tiene 9.8 muertes por cada 100 casos confirmados de Covid-19. Es por mucho la peor tasa del mundo. En segundo puesto está Irán, con 5.4, y en tercero Italia, con 3.8. Estados Unidos registra 2.2 (Johns Hopkins). Esto se debe en parte al bajo nivel de pruebas de México, pero también al deterioro de los hospitales públicos mexicanos.
16 Noviembre 2020 04:01:00
Libros conspiradores
El presidente López Obrador piensa que toda discrepancia es producto de la maldad. Podríamos quizá reaccionar con indiferencia, pero cuando el político más poderoso de México se lanza contra una de nuestras instituciones culturales más respetadas, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, hay razones para temer.

El 13 de noviembre AMLO dedicó uno de sus habituales ataques mañaneros a la FIL. El cuestionamiento surgió de la nada, después de que un reportero le preguntó sobre la acusación del Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, de que “su actual Administración está pagando a medios digitales de redes sociales para golpearlos”. El Presidente negó la afirmación, nunca comprobada, y defendió a “la compañera Jessy [Martha Jessica Ramírez González], que está aquí en Presidencia conmigo, que es la que me toma los videos, pero que es un alma de Dios, o sea, incapaz”, y “Jesús” Ramírez Cuevas, quien “es un profesional, es una gente honesta, limpia”.

Tras esta defensa loable de sus colaboradores, el Presidente se lanzó primero contra el Gobernador y después contra la FIL. Alfaro, dijo, “tiene su posición, él pertenece a este bloque de conservadores, él se lleva muy bien con el líder de la Universidad de Guadalajara, un líder histórico, [Raúl] Padilla. Fíjense, la Feria del Libro de Guadalajara, las últimas, dedicadas en contra de nosotros. Pero no solo eso, porque traen a Vargas Llosa, ahí Aguilar Camín y todos ellos, Krauze. Bueno, me entero de que en España le entregan el premio, claro, a la Feria del Libro de Guadalajara, el Príncipe de Asturias, a la Feria del Libro de Guadalajara y el que lo recibe es ni más ni menos que Padilla, es el que da el discurso. Y me llamó muchísimo la atención un renglón: ‘Debemos de defender el libro del populismo’. Pero es la decadencia, pero no solo de México, de las universidades, de la intelectualidad, de los que otorgan estos premios”.

Se necesita ser muy perverso, o ignorante, para afirmar que las últimas ferias de Guadalajara “han estado dedicadas en contra de nosotros” (y, sí, preocupa el plural mayestático). En 2019 acudió el liberal Mario Vargas Llosa, y sabemos que el Presidente se siente incómodo ante las ideas liberales, pero también estuvieron Luisa Valenzuela, David Huerta, Margo Glantz y cientos más. A lo largo de los años han participado María Elena Álvarez-Buylla, Sabina Berman, Ernesto Cardenal, Cuauhtémoc Cárdenas, Tatiana Clouthier, Mario Delgado, Gabriel García Márquez, Carlos Monsiváis, José Mujica, Nicanor Parra, Elena Poniatowska, Jesús Ramírez Cuevas, Olga Sánchez Cordero, José Saramago, Paco Ignacio Taibo II y muchos más. La lista no parece una conspiración del liberalismo, ni refleja “la decadencia. de las universidades, de la intelectualidad”.

Es triste que el Presidente no sepa que, desde 2014, el máximo galardón cultural del mundo de habla española se llama Princesa de Asturias, no Príncipe. El discurso pronunciado este 2020 por Padilla, fundador y presidente de la FIL, fue, por otra parte, impecable: “Los libros, y en general la letra impresa, se alimentan de la libertad y a la vez la amplían. La modernidad política apareció con la libertad de imprenta, con el derecho a escribir y publicar sin restricciones. Defendamos este valor fundamental, con más razón frente a los gobiernos populistas que hoy amenazan nuestra herencia liberal y ponen en riesgo la democracia”. Suscribo.

Sin falta

AMLO atacó a Guillermo García Alcocer cuando era presidente de la CRE hasta forzar su renuncia. Ahora la SFP lo inhabilita sin razón. Él hizo público en su momento que un pariente en cuarto grado participaba en una empresa que solicitaba un permiso, pero el pleno de la CRE aceptó su participación en la sesión. No hubo ninguna falta.
13 Noviembre 2020 04:00:00
El prohibicionista
Para un Presidente que cita constantemente la frase “Prohibido prohibir”, Andrés Manuel López Obrador ha resultado ser un entusiasta prohibicionista. Lo ratifica con la iniciativa para proscribir la subcontratación de personal. Como todas las prohibiciones, esta tendrá efectos inhibitorios y distorsionantes, y al final destruirá muchos empleos formales.

La iniciativa que ayer en la mañanera firmó el Presidente, en compañía de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, y otros funcionarios, es producto de un mal diagnóstico sobre problemas reales del mercado laboral.

El Gobierno señala en una presentación sobre el tema que algunos trabajadores son registrados en la Seguridad Social con salarios menores a los que realmente perciben, lo cual afecta sus pensiones y fondo de vivienda. La consecuencia es que reciben menores liquidaciones e indemnizaciones por despidos, licencias o incapacidades; tienen una menor estabilidad laboral, pocas posibilidades de sindicalizarse, y menor reparto de utilidades y antigüedad laboral.

El Presidente argumenta, además, que la caída estacional del empleo formal en diciembre es producto de la subcontratación (lo cual es, cuando menos, cuestionable) y sostiene que esta provoca evasión fiscal y de cuotas al IMSS y el Infonavit.

La presentación de la iniciativa afirma que en la reforma laboral de 2012 “se introdujo la figura de la subcontratación laboral con restricciones que no funcionaron”. ¿Por qué no funcionaron? Porque aumentó el número de trabajadores con empleos formales bajo este régimen, de 3 millones en 2013 a 4.6 millones en 2018. Es la primera vez que escucho que generar empleos formales es un fracaso.

Con estos razonamientos, el Gobierno está impulsando reformas a distintas leyes para prohibir la subcontratación de personal, “que consiste en que una persona física o moral proporcione o ponga a disposición trabajadores propios en beneficio de otra”.

La nueva legislación permitiría la subcontratación de servicios especializados, pero solo tras una autorización de la Secretaría del Trabajo y el registro en un padrón público. También permitiría el trabajo de las agencias de colocación, pero sin que puedan ser patrones del personal que colocan.

El diagnóstico del Gobierno es equivocado, en primer lugar, porque el régimen de subcontratación es una consecuencia de la falta de flexibilidad de la legislación laboral. La iniciativa, lejos de resolver el problema, lo agrava.

En un mercado que cambia con velocidad creciente, la ley obligará a las empresas a tener plantillas permanentes, aunque no las usen. Si una compañía tiene la oportunidad de conseguir un contrato temporal, no podrá asumirlo ante el temor de quedarse con personal excedente de manera permanente.

El subregistro de sueldos ante el IMSS y el Infonavit, por otra parte, no es un problema exclusivo de las subcontratistas. Muchas empresas reportan sueldos inferiores a los que realmente pagan. La práctica está penada, pero a nadie se le ocurre que la solución sea prohibir la contratación de trabajadores.

Alguien en el Gobierno ha tenido la brillante idea de que esto debe hacerse con la subcontratación. Nadie se atreve a advertirle al Presidente que la prohibición acabará con empleos, promoverá una mayor informalidad y volverá menos competitivas a las empresas mexicanas. Es el costo de tener funcionarios sin conocimiento de sus temas.


Papas o vacunas

Sobre mi artículo de ayer, Vacuna Fría, un especialista me dice: “Los refrescos y las papas tienen solo cuatro o cinco presentaciones y no requieren refrigeración. Los medicamentos que se surten al Gobierno son más de 2 mil claves con más de 250 proveedores y diferentes temperaturas”. Con razón tratar a los medicamentos como papitas ha traído desabasto.
12 Noviembre 2020 04:00:00
Vacuna fría
El anuncio de la farmacéutica estadunidense Pfizer y su socia, la biotecnológica alemana BioNTech, de que lograron una efectividad de 90% en pruebas de una vacuna contra el Covid-19 fue recibido con entusiasmo por políticos y mercados. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, trató de dar crédito por el hallazgo al gobierno de Donald Trump, lo que resultó fake news, mientras que las acciones en bolsa registraron avances importantes. Hubo quienes festejaron el inicio del fin de la pandemia.

No podemos, sin embargo, dejar que el entusiasmo llegue a México. Quizá la vacuna pueda tener éxito en otros lugares del mundo, pero por razones prácticas no funcionará en nuestro país. La razón es muy sencilla. Esta vacuna requiere de una cadena de frío de 70 grados Celsius bajo cero. Ni siquiera en los viejos tiempos del neoliberalismo era fácil conseguirla; hoy, en la Cuarta Transformación, se vuelve casi imposible.

Una “cadena fría” es un sistema de distribución en el que tanto los almacenes como los contenedores de los vehículos de distribución garantizan una baja temperatura. Según el doctor Alejandro Macías, epidemiólogo, las cadenas frías normales en México oscilan entre 2 y 6 grados sobre cero, la temperatura de un refrigerador doméstico. Históricamente algunas vacunas han requerido temperaturas de hasta 20 grados bajo cero. Nunca ha habido una que necesite entre -70 y -80 grados.

En las mejores circunstancias habría sido muy difícil lograr una cadena tan fría en nuestro país, especialmente si consideramos las altas temperaturas de muchas de nuestras regiones. En esta Cuarta Transformación, sin embargo, será mucho más complicado. México tenía un buen sistema de distribución de medicamentos con empresas que ofrecían cadenas frías a todo lo largo del proceso de distribución. Quizá no tenían las bajísimas temperaturas que requiere la nueva vacuna, pero sí la experiencia para manejar el reto.

El Gobierno, sin embargo, decidió desmantelar este sistema para crear uno nuevo, cuyo diseño, al parecer, se le ha encargado a una persona experta en distribuir “papitas y refrescos”. El propio presidente López Obrador dijo en septiembre de 2019: “Una gente que trabajó en una de estas empresas, que tienen todo un esquema de distribución de sus mercancías, nos está ayudando a tener la experiencia y poder echar a andar una distribuidora de medicamentos y resolver el problema del abasto de las medicinas”. No sorprende que no se haya resuelto el problema, sino que empeore cada vez más.

Cada vacuna tiene requerimientos distintos. No todas precisan de temperaturas tan bajas como la de Pfizer, pero todas necesitan cadenas garantizadas de frío, cosa que no necesitan las papitas o los refrescos. Un Gobierno responsable habría aprovechado la experiencia de las distribuidoras profesionales para promover una mejor disponibilidad de medicamentos. Al destruir el sistema, con la idea de que puede crear de la nada una empresa estatal para esta especializada tarea, la 4T puede estar tomando medidas para impedir que las nuevas vacunas para el Covid-19 lleguen realmente a todos los mexicanos.

Estamos viendo cómo se comete un error de fondo, que, como el desmantelamiento de las compras consolidadas del IMSS y del sistema de distribución de medicamentos, costará mucho y generará muertes innecesarias.

Siete veces

Fueron siete las ocasiones en que Rafael Caraveo recibió maletas llenas de dinero en efectivo por órdenes del entonces senador panista Jorge Luis Lavalle Maury. Según Caraveo, Lavalle le dijo que el dinero se iba a utilizar para una campaña electoral. De esta forma Caraveo confirma las declaraciones previas de Emilio Lozoya.
11 Noviembre 2020 04:00:00
Contra la corrupción
Un Gobierno que se ha comprometido en la lucha contra la corrupción debería festejar que haya instituciones como Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) que facilitan este esfuerzo. Algunas de las acusaciones más importantes que ha promovido el Gobierno, como las de la llamada Estafa Maestra y el caso Odebrecht, surgen de investigaciones de esa institución.

Sin embargo, el presidente López Obrador parece empeñado en acabar con ella, tanto que la ha atacado una treintena de veces en sus mañaneras.

“Esta fundación se dedica a combatirnos, atacarnos –ha declarado–. Es la fundación que presentó más de 100 amparos en contra del aeropuerto de Santa Lucía, y los que están financiando son empresarios poderosos”.

Según el Presidente, “Claudio X. González estuvo en contra de los maestros y a favor de la reforma educativa. Financiaba campañas en contra de la educación pública, pero ahora se da a conocer que su fundación, su grupo, es financiando por grandes empresarios. Son empresarios que deducen impuestos, que no pagan impuestos, porque destinan recursos a fundaciones como las de Claudio”.

López Obrador utiliza el recurso propagandístico de ponerle el nombre de un supuesto villano a las instituciones que le incomodan. En este caso ha elegido el de Claudio X. González, aunque con frecuencia ha confundido al padre, Claudio X. González Laporte, empresario de 86 años, con su hijo, Claudio X. González Guajardo, el activista de 56.

González Guajardo, es cierto, fundó y apoyó Mexicanos Primero, que cuestionó el control de los sindicatos sobre la educación pública y promovió una reforma para mejorar la calidad de la instrucción en México. En 2017 dejó esta organización para fundar MCCI.

El Gobierno de Enrique Peña Nieto, molesto con las investigaciones de la institución, lo espió con el programa Pegasus. González Guajardo dejó MCCI en julio de 2020 para convertirse en dirigente de una nueva organización llamada Sí por México, que busca ser un puente entre la llamada sociedad civil y la política.

MCCI no promovió amparos contra el aeropuerto de Santa Lucía, pero sí participó en el grupo #Nomásderroches que ha presentado estas acciones jurídicas con bastante éxito. En cuanto a la afirmación de que MCCI se dedica a defender la corrupción del “periodo neoliberal”, vale la pena recordar las decenas de investigaciones que la organización dio a conocer sobre presuntos actos de corrupción en el sexenio de Peña Nieto.

A López Obrador, sin embargo, le molesta que alguien que no sea él, o que no sea miembro de su equipo, lleve a cabo acciones contra la corrupción. Se ha preocupado siempre por presentarse como el único luchador contra la deshonestidad en el país.

Le inquietan también, sin duda, las investigaciones que MCCI sigue llevando a cabo sobre presuntos actos de corrupción en una Administración que, supuestamente, ya barrió con los malos hábitos del pasado. La investigación más reciente de la organización señala que, a pesar de las promesas del Gobierno de reducir las adjudicaciones directas, vamos rumbo al récord de la década.

Al lanzarse contra los donantes de MCCI, el Presidente pretende dejar a la organización sin fuentes de recursos. El objetivo es generar miedo entre los aportantes para que le retiren su apoyo. Con esto el Presidente estaría acabando con un enemigo imaginario, pero al mismo tiempo estaría promoviendo mayor impunidad y corrupción.

Maraki

María Cristina García Cepeda, “Maraki”, ha sido una de las funcionarias más respetadas del mundo cultural mexicano. Su carrera de 44 años de dedicación y honestidad ha sido ampliamente valorada. No conozco los detalles de las acusaciones que se le han hecho por el llamado Museo de Museos, pero estoy convencido de su integridad personal.
10 Noviembre 2020 04:00:00
Censura y política
Este jueves pasado, 5 de noviembre, el presidente Donald Trump ofreció un mensaje a los ciudadanos estadunidenses en el que afirmó que estaba siendo víctima de un fraude electoral. MSNBC, CBS, NBC, ABC y Univisión cortaron la transmisión, porque afirmaron que el Mandatario estaba mintiendo.

CNN y Fox News acompañaron todo el discurso, pero la primera colocó un cintillo que advertía: “Sin pruebas, Trump se dice víctima de fraude”. Fox News, la única cadena que abiertamente ha apoyado las posiciones de Trump, puso al aire después del discurso a su corresponsal en la Casa Blanca, John Roberts, quien señaló que “no hemos visto ninguna prueba” que respalde la declaración del Presidente de que ha sido víctima de un fraude electoral.

Las cadenas y canales que cortaron la transmisión llevaron a cabo un acto de censura con el que estoy en desacuerdo. El pueblo estadunidense tiene derecho a escuchar los puntos de vista del Presidente, aunque sea un político y un hombre tan lamentable. Aunque también las posiciones de Fox News me parecen deplorables, la emisora fue, sin embargo, la más sólida en lo ético y en lo periodístico: no censuró al Mandatario, pero sí cuestionó el hecho de que no ha presentado pruebas de sus acusaciones.

Desde mi punto de vista, ni los noticiarios ni los periódicos tienen la tarea de ocultar información que el público quiere conocer. Su tarea es divulgarla y, en todo caso, ponerla en contexto, explicarla o cuestionarla. Los medios que se negaron a transmitir la conferencia de prensa del presidente Trump fallaron en este deber fundamental.

Es muy común que los políticos afirmen que “hay límites a la libertad de expresión”; y quizá deban existir, pero no creo que el presidente Trump los haya rebasado. No hay duda de que el Mandatario estaba mintiendo en su discurso: no podía ofrecer pruebas de un fraude, porque no hubo tal fraude. Su argumento de que los votos por correo eran necesariamente falsos no se sostiene. Pero si vamos a censurar a los políticos por mentir, tendríamos que estar interrumpiendo constantemente todas las transmisiones políticas.

Quizá pueda justificarse una censura cuando algún personaje hace un llamamiento abierto a que la gente realice actos de violencia o cuando se corre el riesgo de provocar una tragedia. No es aceptable que se pida desde los medios el linchamiento de una minoría, como los tutsis de Ruanda; tampoco debe gritarse “fuego” en un teatro cerrado, aunque el incendio realmente esté teniendo lugar.

Si Trump hubiera pedido a sus seguidores tomar las armas y atacar los centros de cómputo, las televisoras habrían estado justificadas en censurarlo, pero no lo hizo. Tampoco estoy de acuerdo con la censura de Facebook a distintas posiciones políticas.


No me siento tan incómodo con el etiquetado de Twitter a las afirmaciones falsas de Trump y de otros políticos, ya que sí se permite ver el texto original, pero me da la impresión de que Twitter etiqueta algunas mentiras, pero no otras que coinciden más con los puntos de vista de sus dueños y editores.

Si la censura impidiera las malas políticas públicas o las peores decisiones de los ciudadanos al votar, quizá pudiera encontrar alguna razón pragmática para aceptarla. Pero no es el caso. La censura no hace más que impulsar a la gente a buscar por otros medios el material
censurado.

Lo decía bien el cineasta Federico Fellini, objeto de la censura de Francisco Franco en España por su película La Dolce Vita: “La censura es publicidad pagada por el Gobierno”.


Firma censora

Facebook se ha convertido en una empresa más censora que cualquier Gobierno. No solo ha prohibido muchas posiciones políticas, sino también los desnudos o los contenidos eróticos. Es inaceptable.
09 Noviembre 2020 04:00:00
Sin felicitación
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador se apresuró a felicitar a Luis Arce, el candidato de Evo Morales y del Movimiento al Socialismo (MAS), tras la elección de Bolivia del 18 de octubre. Si bien solo se habían contado oficialmente 18% de los votos y Arce se encontraba todavía en segundo lugar, el canciller mexicano Marcelo Ebrard recurrió a Twitter poco después de que se difundieron las encuestas de salida: “Las más sinceras felicitaciones de México al pueblo boliviano por la extraordinaria jornada democrática en la que fue electo Luis Alberto Arce, entrañable compañero y amigo de nuestro país. ¡¡¡Bravo por el Estado Plurinacional de Bolivia y su pueblo!!!”.

El presidente López Obrador también ofreció sus felicitaciones antes de que terminara el conteo oficial: “Felicitamos a Luis Alberto Arce Catacora, quien triunfó ayer en las elecciones presidenciales de Bolivia. Celebramos que un grave conflicto se resolvió por la vía pacífica y democrática. Saludos a organizaciones sociales, pueblos originarios, a Evo, al MAS y al pueblo boliviano”.

No hemos visto esa misma celeridad en el triunfo de Joe Biden, el candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos que se definió este 7 de noviembre. En lugar de felicitar al ganador, el canciller mexicano señaló que “el presidente López Obrador fijará la posición de México respecto a las elecciones en EU en cuanto arribe a Villahermosa”. Ya en la capital de Tabasco, el Presidente declaró: “Vamos nosotros a esperar a que se terminen todos los asuntos legales. No queremos ser imprudentes. Queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos y respetuosos del derecho ajeno. Nosotros padecimos mucho de las cargadas, de cuando nos robaron, una de las veces, la Presidencia, y todavía no se terminaban de contar los votos y ya algunos gobiernos extranjeros estaban reconociendo a los que se declararon ganadores”.

De esta forma, López Obrador evitó unirse a los gobernantes democráticos que felicitaron a Biden, como Justin Trudeau, de Canadá, o Angela Merkel, de Alemania, y se colocó en la lista de los autoritarios o populistas, como Vladimir Putin, de Rusia, y Jair Bolsonaro, de Brasil, que se resistieron a hacerlo.

López Obrador apostó en esta campaña a Donald Trump. Si bien en su libro ¡Oye Trump! de 2017 consideró que “el empeño de estigmatizar a los mexicanos en una forma similar a la que Hitler estigmatizó a los judíos es legal, moral y políticamente inadmisible”, este sábado agradeció a Trump que “no ha sido injerencista”. López Obrador visitó a Trump en Washington ya en tiempos de campaña, para darle un respaldo político con la comunidad mexicano-estadunidense, y le permitió utilizar imágenes de esa visita en su propaganda.

El propio Trump ha asumido una posición que recuerda la de López Obrador en las campañas electorales que perdió. Se ha negado a reconocer su derrota, ha afirmado ser víctima de un fraude y ha empezado acciones legales para tratar de revertir el resultado electoral. Quizá por eso Andrés Manuel se ha negado a felicitar a Biden, mientras que los grupos lopezobradoristas han asumido la defensa de Trump en redes sociales. No deja de ser curioso, si recordamos lo crítico que fue López Obrador con Trump y sus políticas antes de llegar a la Presidencia de México.



Congreso

Biden tratará de revertir varias políticas de Trump en materia migratoria y ambiental, pero no le será fácil. Hasta el momento parece que el Senado permanecerá en manos de los republicanos, mientras que en la Cámara de Representantes los demócratas tendrán una mayoría disminuida.
06 Noviembre 2020 04:02:00
Polarizante Trump
“¡Detengan el conteo!”, pidió ayer por Twitter el propio Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. No parece haber una medida más antidemocrática que impedir la cuenta de los votos que los ciudadanos han emitido de buena fe para elegir a sus gobernantes.

La exigencia revela de cuerpo entero el carácter del actual Mandatario. La democracia es para él un simple pretexto, al que hay que acudir solo con el ánimo de alcanzar el poder o mantenerse en él.

El nulo talante democrático, sin embargo, no le ha hecho mella políticamente a Trump, un hombre que llegó a la Presidencia de los Estados Unidos sin una carrera política previa. Es verdad que de continuar la actual tendencia saldrá derrotado en la elección presidencial de este 2020, aunque sus maniobras legales pueden comprarle tiempo o votos; pero nadie puede pensar que los más de 68 millones de ciudadanos que sufragaron por él pueden simplemente descartarse como si no hubieran existido.

No solo fallaron los encuestadores que pensaron que Biden ganaría la elección presidencial por amplio margen, que no previeron una competencia tan cerrada como la que hemos presenciado; también falló el Partido Demócrata, en la oposición, que siempre ha querido presentarse como representante de la clase trabajadora, pero que ha sido incapaz de entender los reclamos de una clase media baja de raza blanca que se siente abandonada por unos políticos demócratas cada vez más políticamente correctos y elitistas.

A quienes votan por los candidatos demócratas les resulta incomprensible el sufragio por Trump. Lo ven como un impresentable racista y sexista. Y quizá tienen razón. Pero no están entendiendo los agravios y temores de una población trabajadora que se siente discriminada por trabajar, pagar impuestos y ser de raza blanca.

Los políticos y los analistas han subestimado siempre a Trump. Lo hicieron a lo largo del proceso de 2016, pensando que sus escándalos, como los acosos a mujeres o la falta de pago de impuestos, acabarían con su candidatura. Pero ningún escándalo ha sido suficiente para disminuir el respaldo electoral al Presidente.

En 2016 Trump recibió casi 63 millones de votos. En este 2020, aunque no se han terminado todavía de contar los votos, ya lleva más de 5 millones adicionales. Los cuatro años de Gobierno de Trump no lo debilitaron, lo fortalecieron, aunque es verdad que también impulsaron a la oposición demócrata. Trump, como sabemos, polariza.

Parte del atractivo de Trump para la clase trabajadora son precisamente las características que lo alejan de la élite educada que domina al Partido Demócrata. Su vulgaridad, su falta de coherencia y su soberbia no ahuyentan al elector de las clases populares, lo atraen.

No deja de ser paradójico, sin embargo, que el Partido Demócrata, que dice velar por los pobres, sea rechazado por ellos, mientras que el Republicano, supuestamente promotor de los ricos, ha encontrado en Trump el camino a esa clase media baja tan importante en un proceso electoral.

Todo parece indicar que Trump saldrá derrotado por estrecho margen en el actual proceso electoral. En lo personal lo celebro, porque estoy convencido de que Trump es un hombre con un fuerte desequilibrio personal. Ha sido un pésimo presidente. Pero no hay duda de que ha sabido comunicarse con una parte muy importante de la sociedad que no se siente representada por los políticos tradicionales. En ello hay una lección política importante para quien quiera escucharla.

Meritocracia

Los electores californianos rechazaron en un plebiscito este 3 de noviembre la proposición 16, que habría permitido usar un criterio de diversidad en el empleo público, la educación y la contratación de obra pública. Los ciudadanos prefieren una meritocracia.
05 Noviembre 2020 04:03:00
Mexicanización
La política de Estados Unidos se mexicaniza. En vísperas de la jornada electoral muchos comercios tapiaron sus escaparates y accesos para impedir actos de vandalismo. La noche del 3 de noviembre los estadunidenses se fueron a dormir sin saber quién sería el próximo Presidente de la nación, mientras los candidatos presidenciales salían a hacer declaraciones antes de que hubiera resultados definitivos.

El demócrata Joe Biden fue cauteloso: “Pensamos que estamos en camino de ganar esta elección”, dijo. El presidente Donald Trump respondió de forma mucho más agresiva, al grado que Twitter etiquetó su tuit como posiblemente engañoso: “Estamos arriba EN GRANDE, pero están tratando de ROBAR la elección. Nunca les dejaremos hacerlo. Los votos no se pueden emitir después de que cierran las casillas”. Más tarde, y a pesar de que era de madrugada y el público de televisión había disminuido radicalmente, anunció que recurriría a la Suprema Corte de Justicia para pedir que se frenara el conteo de los votos.

En México estamos acostumbrados a que las elecciones vengan acompañadas por amenazas de violencia y que los políticos den madruguetes, se autoproclamen ganadores, rechacen los resultados si no los favorecen, reclamen fraudes electorales inexistentes y judicialicen los procesos. En Estados Unidos estos comportamientos son relativamente nuevos, pero quizá nuestros vecinos tendrán que acostumbrarse. El fenómeno es consecuencia de una polarización extrema que Trump ha traído consigo.

En el momento de escribir este artículo todavía no hay claridad acerca de quién ganó la elección presidencial. Varios estados no han podido concluir su conteo, en parte porque hubo mucho más voto previo y por correo de lo habitual. Es falso que se hayan emitido sufragios después del cierre de casillas, pero las leyes disponen que los que se envían por correo deben ser contabilizados cuando el matasellos tenga una fecha a más tardar del día de la elección y se reciban en un periodo que varía en cada estado.

Trump está tratando de sembrar desconfianza en los votos por correo para tener el argumento del fraude en caso de perder la elección. Ayer se quejó de que en la noche del 3 de noviembre él encabezaba sólidamente los conteos en varios estados controlados por demócratas, pero las ventajas empezaron a “desaparecer mágicamente cuando se contaron las boletas sorpresa”. No había, sin embargo, ninguna sorpresa: se sabía que muchos votos fueron enviados por correo y que la mayoría eran de electores demócratas, que no habían querido correr el riesgo de contagiarse en las filas de los centros de votación el día de la elección. Por eso Trump los ha tratado de descalificar.

El plan B de Trump, en caso de ser derrotado en las urnas, es llevar la contienda a la Suprema Corte. Su argumento es que los votos por correo son necesariamente fraudulentos, aunque no hay ningún indicio de ello. Hasta este momento los tribunales inferiores no le han dado la razón, pero por eso el Presidente se apresuró a nombrar antes de la elección a una jueza conservadora, Amy Comey Barrett, para reemplazar a la fallecida progresista Ruth Ginsburg y dejar en la Corte una mayoría conservadora de 6-3, que él siente lo respaldará en su esfuerzo por manipular el resultado de la elección.

La política en Estados Unidos se mexicaniza. Muchas de las conductas que durante tanto tiempo han manchado nuestros procesos electorales se manifiestan hoy en la Unión Americana. En esta visión de la política, por supuesto, lo importante no es competir, sino vencer.

Populismo

No sé cuál será el resultado final de la elección en la Unión Americana, pero queda claro que Trump no fue un fenómeno circunstancial en 2016. Cerca de la mitad de los estadunidenses comulgan con su populismo irracional.
04 Noviembre 2020 04:02:00
Traidor a la patria
El presidente Andrés Manuel López Obrador prometió en varias ocasiones no realizar una cacería de funcionarios de gobiernos anteriores.

En su discurso inaugural ante el Congreso el 1 de diciembre de 2018 declaró: “Al contrario de lo que podría suponerse, esta nueva etapa la vamos a iniciar sin perseguir a nadie, porque no apostamos al circo ni a la simulación. En consecuencia, propongo al pueblo de México que pongamos un punto final a esta horrible historia y mejor empecemos de nuevo; en otras palabras, que no haya persecución a los funcionarios del pasado, y que las autoridades encargadas desahoguen en absoluta libertad”.

La promesa no se ha cumplido. Esto lo demuestra el caso de Rosario Robles, la expresidenta del PRD y exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, que tuvo en su momento diferencias con López Obrador y posteriormente fue secretaria de Desarrollo Social con Enrique Peña Nieto.

Robles se encuentra en la cárcel enfrentando un proceso por “ejercicio indebido del servicio público” ya que presuntamente, no informó a su superior, el Presidente de la República, sobre unos desvíos de recursos.

Como he señalado en este espacio, hay razones para procesarla, pero la omisión no amerita prisión preventiva, especialmente cuando consideramos que ella vino del extranjero para presentarse ante el juez. No hay riesgo de fuga; debería enfrentar su proceso en libertad, como dice la ley.

Las dudas generadas por este caso se ratifican por las acusaciones que la Fiscalía General de la República ha presentado contra Luis Videgaray.

Las declaraciones de Emilio Lozoya obligan, por supuesto, a citar a declarar al exsecretario de Hacienda y excanciller, pero por sí solas no son suficientes para iniciar un proceso, especialmente porque sabemos que Lozoya es un “testigo colaborador”, al cual se le dan beneficios a cambio de “delatar” a altos funcionarios de gobiernos anteriores.

El ánimo de venganza, más que de justicia, se manifiesta en el hecho de que la FGR esté presentando acusaciones no solo por financiamiento ilegal de campañas y cohecho, sino, increíblemente, por traición a la patria.

La petición de la Fiscalía ha sido rechazada en dos ocasiones por un juez federal, pero al parecer la Coordinación General de Investigación está preparando un nuevo expediente para pedir, por tercera vez, la aprehensión.

A los casos anteriores podemos agregar la insistencia del presidente López Obrador de realizar una consulta popular para enjuiciar a sus predecesores. La pregunta tendenciosa que él redactó fue rechazada por la Suprema Corte, pero esta aportó una nueva pregunta, vaga y sin personalizar, al mismo tiempo que determinó que el resultado de la consulta no sería vinculatorio. Este fallo a la medida ha sido cuestionado por muchos juristas.

Yo, en lo personal, no estoy de acuerdo en perdonar a nadie por delitos cometidos, y menos a exfuncionarios. El borrón y cuenta nueva de López Obrador no es ni ética ni legalmente aceptable. Las leyes están hechas para acatarse, y con más razón por quienes han jurado cumplirlas y hacerlas cumplir.

Pero si va a haber acusaciones, que sean justas. Aunque hay razones para procesar a Robles, no las hay para mantenerla encarcelada sin que se le haya declarado culpable. También hay elementos para que declare Videgaray por presuntos delitos electorales y quizá cohecho, pero no para acusarlo de traición a la patria. Estamos viendo esa cacería de brujas que López Obrador prometió no realizar.

Paradoja

En su libro de 2017 ¡Oye Trump!, López Obrador afirmó que “la campaña de fobia contra migrantes y mexicanos” no le alcanzaría a Donald Trump para “lograr la reelección”. Hoy, paradójicamente, López Obrador ha sido aliado de Trump en su lucha por reelegirse
03 Noviembre 2020 04:02:00
Espíritu democrático
Hoy es, formalmente, el día de la jornada electoral en Estados Unidos. Sin embargo, 94 millones de ciudadanos ya habían votado en la noche del 1 de noviembre (United States Election Project), lo cual hace suponer que habrá una participación más nutrida que la de 139 millones de 2016 (NYT).

Esta elevada participación es una mala noticia para el presidente Donald Trump, cuyo triunfo en la anterior elección se debió en buena medida a la falta de entusiasmo de los electores por su rival demócrata Hillary Clinton.

Joe Biden no ha generado más pasión que Clinton, pero el deseo de impedir un segundo mandato de Trump ha unido hoy no solo a los simpatizantes del Partido Democráta, sino a muchos independientes e inclusive a republicanos.

Las encuestas de opinión, que en Estados Unidos no son sometidas a veda, muestran a Biden con una ventaja de 10 puntos sobre Trump. La del Wall Street Journal y NBC apunta a una preferencia de 52% por Biden contra 42% por Trump.

El problema es que Estados Unidos no tiene un sistema de votación directa en que el ganador del voto popular sea en automático el nuevo Presidente. Su modelo federalista establece una votación estado por estado, seguida de un voto por el presidente en un colegio electoral.

Este sistema le da una ventaja importante a Trump porque favorece a las comunidades rurales, usualmente favorables a los republicanos, mientras que castiga a las grandes ciudades, que se inclinan por los demócratas. Esta es la razón por la cual en el 2000 y en 2016 los ganadores del voto popular, Al Gore y Hillary Clinton, no prevalecieron frente a sus rivales, George Bush, hijo, y Trump. Si bien el margen con el que llega Biden a la elección es mayor, existe la posibilidad de que ocurra el mismo escenario.

Estados Unidos tiene una tradición de civilidad electoral. Una de las mayores muestras de espíritu democrático en la historia la dio Al Gore en el 2000, cuando decidió “conceder”, reconocer el triunfo de Bush hijo, a pesar de que había buenas razones para pensar que él era el verdadero triunfador.

Gore no solo ganó el voto popular, sino que probablemente habría triunfado en el colegio electoral de haberse llevado el estado de Florida. Sin embargo, la Suprema Corte, dominada por conservadores, decidió detener un recuento que podía haberle dado la victoria.

El presidente Trump no muestra ese espíritu democrático. Desde hace meses ha venido argumentando que el voto por correo, que este año será muy importante por la pandemia, es necesariamente fraudulento, a pesar de que no hay indicios de ello.

Una de las consecuencias es que muchos de sus simpatizantes consideran que su candidato solo podría perder si es víctima de un fraude. Esto ha generado temores en algunas ciudades, donde los comercios han tapiado sus ventanales en prevención de actos de vandalismo.

Trump afirmó que iniciará sus acciones legales por el presunto fraude electoral antes incluso de que cierren las urnas y se conozca el resultado. El Presidente también convocó a más de 400 invitados a una celebración de victoria en la Casa Blanca hoy en la noche, aunque se sabe que difícilmente se conocerá hoy el resultado de la elección.

La actitud de Trump es típica de un populista: “si gano es un triunfo del pueblo, si la pierdo es por fraude”. Una de las democracias más antiguas del mundo se ha contagiado, al parecer, del virus que tanto daño ha hecho a la política mexicana.

Pagar el pato

Los proveedores de Pemex están pagando el pato. Les deben ya 168 mil millones de pesos, 35% más que el año anterior. Muchos pueden quebrar ante los incumplimientos de la empresa que el Gobierno quiere volver a convertir en un monopolio.
02 Noviembre 2020 04:01:00
Apóstoles
No es solo el presidente López Obrador. Muchos apóstoles de la Cuarta Transformación tienen una visión extraordinariamente positiva, religiosa, de sí mismos y de su trabajo. En su carta de renuncia, el exsecretario de Seguridad Ciudadana Alfonso Durazo declaró: “La historia, que es en su esencia insobornable, juzgará a su debido tiempo nuestro desempeño y habrá de ser sin duda generosa; no pasará en vano el cumplimiento de nuestra responsabilidad con tintes de apostolado”.

Durazo parece convencido de que en “estos casi dos años de Gobierno, hemos cambiado las características del Estado en materia de seguridad”. Se enorgullece de haber terminado “el contubernio” de las autoridades con la delincuencia y de haber creado la Guardia Nacional, “entidad de trascendencia histórica”. Y añade: “Nuestro país registra ya una disminución sensible en 13 de los 17 rubros de la incidencia criminal que afectan más directamente a la población, como robo de vehículos y a casas habitación, secuestro, asalto a transeúntes, entre otros. Incluso, durante 2019 se logró un punto de inflexión en el número de homicidios dolosos”.

No es la impresión de muchos. En marzo de este 2020, 73.4% de los mexicanos declaraba al Inegi que vivir en su ciudad era inseguro. Esta percepción de inseguridad se había elevado de 71.4% en septiembre de 2019 y era fundamentalmente igual al 73.7% de diciembre de 2018, el mes de cambio de Gobierno. Es verdad que hubo una baja sensible, hasta 67.8%, en septiembre de 2020, pero solo después de que se canceló la encuesta del Inegi de junio y en un momento en que la pandemia generó, con el encierro, una disminución de muchos delitos.

La disminución en varios delitos del fuero común, sin embargo, no se ha reflejado en el homicidio doloso, el delito en el que hay menos cifra negra. Si bien ya no está creciendo, alcanzó su máximo histórico en 2019. El estancamiento de 2020 puede deberse más a la pandemia que a un supuesto éxito de la estrategia de seguridad del Gobierno.

Fue correcto, a mi juicio, recuperar la Secretaría de Seguridad y echar atrás la decisión de Enrique Peña Nieto de enterrar la función en la Secretaría de Gobernación. Pero la idea de que se está teniendo éxito solo porque el gabinete de seguridad se reúne todos los días muy temprano y es presidido por el Presidente es una ilusión o una simple tontería.

Los delitos del fuero común que han disminuido no son responsabilidad de la Guardia Nacional, la cual, de cualquier manera, no ha sido manejada por el secretario de Seguridad sino por la Secretaría de la Defensa. El gran fracaso de la nueva corporación se hizo evidente con el culiacanazo del 17 de octubre de 2019, cuando un grupo de la Guardia Nacional trató de detener a Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, pero se vio obligado a liberarlo ante la violenta respuesta del Cártel de Sinaloa. El episodio reveló falta de claridad en objetivos y acciones de las fuerzas federales, pero también que el secretario de seguridad no estaba tomando las decisiones que corresponderían a su cargo.

Quizá podamos argumentar en desagravio que Durazo no tenía experiencia en seguridad. Pero su sucesora, Rosa Icela Rodríguez, tampoco. Eso aterra. La seguridad es uno de los retos más importantes del Gobierno. La secretaría no debería ser un lugar para dar empleo a aprendices. La lealtad ciega no es un sustituto de la preparación y la capacidad.

Mexicanizarse

La elección de Estados Unidos podría “mexicanizarse”. En México ha sido regla que los candidatos perdedores se nieguen a reconocer sus derrotas y afirmen que fueron víctimas de un fraude electoral. Donald Trump podría ser el primer perdedor de una elección presidencial en la Unión Americana en no reconocer públicamente su derrota.
30 Octubre 2020 04:00:00
Sin salud
Primero el Gobierno eliminó el Seguro Popular, tras el reiterado comentario del Presidente de que no era ni seguro ni popular. Poco importó que haya sido el vehículo que permitió a millones de mexicanos de escasos recursos tener acceso a servicios de salud y medicamentos en muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. Los recursos se transfirieron al Instituto de Salud para el Bienestar, el Insabi, pero se dijo que los pobres no perderían nada; al contrario, habría tratamientos y medicinas gratuitos para todos.

Este 28 de octubre, sin embargo, la mayoría oficialista en la Cámara de diputados aprobó tomar 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar y entregarlos al Gobierno federal. Una vez más se dice que no faltarán recursos para la salud. Pero el dinero pasa a los fondos generales de la Secretaría de Hacienda, que podrá utilizarlos en cualquier cosa que decida el Presidente. El régimen sigue acabando así con los “guardaditos” y centralizando todo el dinero, todo el poder.

El propósito de tomar los 33 mil millones es comprar vacunas para la Covid. El monto corresponde, efectivamente, a los mil 659 millones de dólares que Hacienda ha comprometido para las vacunas. No deja de ser paradójico, sin embargo, que se saquee un fondo de salud que apoya a los más necesitados para financiar vacunas también necesarias. Uno pensaría que hay muchos gastos menos importantes.

El Presidente vive en su propio mundo. Ayer, en su mañanera, se congratuló de que todo está listo para la realización de las compras internacionales de medicamentos a proveedores internacionales, con el propósito de resolver el desabasto que el propio Mandatario dijo hace meses que no existía.

Es positivo que el Gobierno abra las compras de medicamentos del sector público a productores de todo el mundo. Las barreras no hacen más que disminuir el poder de compra de los consumidores. Pero fue el propio Gobierno el que creó el desabasto al cerrar en 2019 siete plantas de medicamentos, entre ellos oncológicos pediátricos, de Laboratorios PISA, la mayor farmacéutica nacional, sin razón aparente. El presidente López Obrador había atacado a la empresa en una mañanera; la Cofepris trató de quedar bien con él y buscó cerrar las plantas sin pensar en las consecuencias.

La competencia en la nueva licitación internacional de medicamentos, por otra parte, queda en entredicho por una aparente estrategia para impedir la participación de las mayores empresas mexicanas. El 22 de octubre la Secretaría de la Función Pública inhabilitó durante 30 meses a Pisa por una supuesta falta cometida por una filial, la distribuidora Dimesa, en una licitación de 2017. En julio también fue inhabilitada Grupo Fármacos Especializados (Grufesa), otra de las grandes farmacéuticas del país.

No se entiende por qué el Gobierno cuestiona a las empresas extranjeras de energía, mientras señala la importancia de volverse autosuficientes cuando hace todo lo posible por destruir a la industria farmacéutica nacional. Quizá la única explicación es que estamos viviendo un régimen de ocurrencias. Solo así comprenderemos por qué toma dinero de fondos indispensables para cubrir otros huecos, pero sin hacer nada para superar el desabasto de medicamentos provocado por él mismo. No es la forma de crear un sistema de salud como el de Canadá o el de Dinamarca.



Otros datos

Resulta una vez más que el Presidente tiene otros datos. Ante las protestas de los gobernadores de oposición por los recortes en los recursos que reciben de la Federación, el Mandatario dice ahora que ya hizo cuentas y resulta que los estados le salen debiendo al Gobierno central 70 mil millones de pesos.
29 Octubre 2020 04:00:00
Coyotes y gallinas
Una vez más el presidente López Obrador ha utilizado la excusa de la corrupción para lanzarse contra una legislación que no le gusta o que quizá no entiende.

“No podemos ser cómplices de la corrupción, encubridores”, declaró al anunciar este 27 de octubre que propondrá una iniciativa de ley para prohibir la subcontratación de trabajadores, también conocida como outsourcing. Lo paradójico es que apenas el pasado mes de marzo el propio López Obrador detuvo la propuesta del senador y líder minero Napoleón Gómez Urrutia para prohibir el outsourcing. “No creo que sea el momento de atender esto -dijo el 27 de ese mes-. Hay tiempo y se puede llegar a un acuerdo entre todos, hay un avance importante. Sin embargo, el senador Napoleón Gómez Urrutia está inconforme con lo que se propuso en el mismo Senado y también en el Ejecutivo y en el sector empresarial. Él tiene un punto de vista distinto”.

El país estaba entrando entonces en la crisis económica provocada por la pandemia de Covid-19. El Presidente consideró que era un mal momento para impulsar una iniciativa que probablemente destruiría empleos. Tenía razón, pero parece que eso ya no importa.

El Mandatario se quejó ayer de que hay “coyotes” que aprovechan la práctica de manera indebida y por eso hay que prohibirla. “Son de esas en donde pagan justos por pecadores”, dijo. “Hay muchos empresarios responsables, pero otros -y en sentido estricto ni siquiera son empresarios, son coyotes, traficantes de influencia- que abusan de todos estos mecanismos de contratación de trabajadores y se afecta a los trabajadores”.

El daño al empleo por la prohibición del outsourcing podría ser muy importante. En la actualidad hay alrededor de 4.5 millones de trabajadores en régimen de subcontratación. Armando Leñero, presidente del Centro de Estudios del Empleo Formal, estima que alrededor de un millón se incorporarían directamente a las empresas subcontratantes en caso de una prohibición. Los otros 3 millones tendrían que conformarse, si acaso, con empleos en la informalidad.

Hay otro costo más difícil de evaluar. La subcontratación permite a las empresas aumentar y disminuir su personal de conformidad con las fluctuaciones de la demanda por sus productos y servicios. Si las compañías no tienen esa flexibilidad, se abstendrán de contratar nuevos trabajadores en momentos de gran demanda, lo cual hará que pierdan oportunidades de mercado y volverá menos competitivas a las empresas mexicanas.

El Presidente, sin embargo, no parece entender las realidades del mercado laboral. Para cuestionar la subcontratación, señaló que en la segunda quincena de diciembre se registra una baja en el empleo formal, el cual repunta a partir del mes de enero. Para él esto es consecuencia de la acción de “grupos de intermediarios, de ‘coyotes’”, que manipulan las nóminas. La realidad es muy distinta. Muchos contratos de obras temporales terminan en diciembre. La actividad de la construcción se detiene casi totalmente. Quienes producen, importan, distribuyen o venden para la temporada navideña tienen en ese momento un receso.

La subcontratación está perfectamente regulada en nuestro país. Quizá es cierto que algunas empresas violan las reglas, pero también hay empresas que violan las leyes fiscales y nadie ha pedido prohibir los impuestos. Cuando las empresas quebrantan la ley, hay que castigarlas, pero prohibir el outsourcing, y acabar con millones de empleos, es la peor forma de hacerlo. Es como matar a las gallinas si hay coyotes en la comarca.



Controlar todo

El Gobierno sigue acabando con todos los guardaditos. Ayer su mayoría en la Cámara de Diputados aprobó tomar los 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar. El Presidente no quiere guardaditos, fideicomisos o fondos. Quiere controlar personalmente todo el gasto.
Controlar todo
El Gobierno sigue acabando con todos los guardaditos. Ayer su mayoría en la Cámara de Diputados aprobó tomar los 33 mil millones de pesos del Fondo de Salud para el Bienestar. El Presidente no quiere guardaditos, fideicomisos o fondos. Quiere controlar personalmente todo el gasto.
28 Octubre 2020 04:00:00
Guardia militar
Primero afirmaron que un grupo de guardias había sufrido una agresión el 6 de septiembre en Delicias, Chihuahua, y había respondido en defensa propia. La muerte de una mujer, Jessica Silva, fue un “accidente”, dijo el comandante de la Guardia Nacional, el general Luis Rodríguez Bucio. Mes y medio después, seis miembros de la corporación han sido detenidos y puestos a disposición de un juez por delitos contra la administración de justicia, homicidio calificado en agravio de Jessica y tentativa de homicidio contra su esposo Jaime Torres. La GN señaló que una vez que la Fiscalía General de la República realizó las investigaciones, “encontró elementos que hacen suponer la culpabilidad de algunos elementos [sic] de nuestra institución”.

El presidente López Obrador, repite constantemente la frase: “No somos iguales”. Todas sus medidas se justifican porque los gobiernos anteriores eran corruptos, conservadores y neoliberales. Nunca admite una culpa, nunca admite un error. La crítica solo puede venir de la corrupción. “Él no debate, él insulta”, ha comentado Roger Bartra, reconocido pensador de izquierda, a quien el Presidente de inmediato descalificó como “cooptado” por la revista Letras Libres.

Los cambios impulsados por el Mandatario federal, sin embargo, han resultado en muchos más fracasos que éxitos. La idea de que un político iluminado puede ofrecer mejores soluciones que los especialistas a los complejos problemas del país ha caído por tierra. Tenemos ahí como ejemplo la Guardia Nacional, una nueva corporación policial integrada por militares y dirigida por un militar que reporta al general secretario de la Defensa Nacional.

Es muy pronto para juzgar a la Guardia Nacional, creada apenas el 26 de marzo de 2019, pero llama la atención que, en lugar de fundarla sobre cuerpos de policía ya existentes, que habían superado los problemas de aprendizaje de cualquier institución, López Obrador quiso crear una institución completamente nueva extraída del Ejército.

Por lo pronto, la Guardia Nacional no parece haber tenido éxito en su objetivo fundamental, reducir la violencia. Si bien algunos delitos han tenido bajas significativas en este 2020, al parecer como consecuencia del encierro de la pandemia, los homicidios dolosos se mantienen básicamente iguales. Lo que quizá habría sido la detención más importante del sexenio, la de Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”, se vio frustrada por la ineptitud de la Guardia o del Ejército. En materia de corrupción, no hay indicios de que la institución sea más limpia que la anterior Policía Federal. El asesinato de Jessica Silva señala, además, que los integrantes de la Guardia están mal entrenados o matan a civiles sin saber por qué.
Lo peor es que el Gobierno impide a la propia Guardia cumplir con su deber ante quienes abiertamente violan la ley. El cierre de la presa de La Boquilla en Chihuahua, al parecer la razón del ataque a Jessica y su esposo, es una acción ilegal que ha dejado sin agua a las comunidades río abajo del Bravo, como las de Tamaulipas. La Guardia Nacional, sin embargo, no pudo proteger la presa ante un pequeño grupo de manifestantes. De la misma manera, los guardias se han convertido en simples espectadores de las numerosas tomas de casetas de peaje en el país.

Quizá tiene razón el Presidente cuando afirma que él y su equipo no son iguales a sus antecesores. En muchos temas, como el de seguridad pública, en que la única medida diferenciadora ha sido la creación de la Guardia Nacional, la 4t es peor.



Compras de carbón

Los de antes eran corruptos, nos dicen, pero hoy se hacen compras innecesarias de carbón sin licitación a productores encabezados por el morenista Armando Guadiana, un líder que no solo produce carbón, sino que además es presidente de la comisión de Energía en el Senado.
27 Octubre 2020 04:00:00
Vocación de pobreza
A veces parece que Latinoamérica tiene vocación de pobreza. Cada vez que un país de la región amenaza con convertirse en una nación próspera, surgen fuerzas que lo tiran al suelo. Y no son del imperialismo yanqui, sino de grupos políticos internos.

El referéndum para enmendar la Constitución chilena parece un paso en esa dirección. Chile es el país más próspero de América Latina y el que hasta ahora estaba más cercano a convertirse en desarrollado. Una serie de violentas manifestaciones anticapitalistas, sin embargo, lo llevaron a lanzar un referéndum el domingo pasado en el que 78% de los votantes aprobaron que se redacte una nueva Constitución. El presidente conservador Sebastián Piñera aplaudió el resultado: “Este triunfo de la democracia –dijo– debe llenarnos de alegría y esperanza”.

La necesidad de la enmienda constitucional, sin embargo, se construyó sobre un engaño. Para empezar, la constitución chilena no es del dictador Augusto Pinochet. Si bien Pinochet impulsó una constitución, aprobada en referéndum en 1980, y que entró en vigor en 1981, en 2005 el presidente socialista Ricardo Lagos enmendó 27 artículos antidemocráticos mientras preservaba una economía de mercado. La firma que aparece al calce de la carta magna vigente es la de Lagos, no la de Pinochet.

Las políticas económicas liberales han permitido que Chile se convierta hoy en la nación más próspera de Latinoamérica, con un Producto Interno Bruto per cápita de 23 mil 455 dólares, ajustado por poder de compra, según el FMI, por arriba de Uruguay, con 21 mil 338 dólares. El problema, dicen los críticos, es que Chile es uno de los países con mayor desigualdad y esta ha venido aumentando.

La verdad es que Chile es uno de los países que más han reducido la desigualdad. De 0.572 en 1990, al final de la dictadura, el índice de Gini (en el que 1 es desigualdad total y 0 igualdad absoluta) pasó a 0.444 en 2017, según el Banco Mundial. Chile tiene menor desigualdad que Brasil (0.539) o México (0.454).

Más importante es la pobreza. Chile bajó su pobreza general de 38.6% en 1990 a 13.7% en 2006. La indigencia, o pobreza extrema, pasó de 13 a 3.2% (Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen). Según el Banco Mundial, en 2017 solo 0.3% de la población chilena vivía con menos de 1.90 dólares al día y 3.7% con menos de 5.50 dólares. México en 2018 tenía 1.7% y 23 por ciento.

La violenta rebelión contra el sistema de libre empresa en Chile amenaza con poner fin a este éxito. Mucho dependerá, por supuesto, del texto constitucional que finalmente se apruebe. Pero el país corre el riesgo de sufrir el deterioro que ha afectado a naciones como Venezuela y Argentina.

Venezuela, que durante décadas fue el país más rico de América Latina, se ha desplomado en las listas comparativas. Tan solo de 2015 a 2019 perdió 18 lugares en Latinoamérica y hoy es el cuarto país más pobre de la región, según cifras del FMI.

Argentina fue en 1895 y 1896 el país más rico, no de Latinoamérica sino del mundo, por arriba de Estados Unidos, según las estadísticas históricas del proyecto Angus Maddison. Hoy se encuentra en el lugar 62.

Parecería que los latinoamericanos tienen una vocación de pobreza. Cuando empiezan a dejarla, se apresuran a tomar medidas para regresar a ella. En México, después de décadas de crecimiento mediocre, ni siquiera estábamos avanzando hacia la prosperidad, pero ya tenemos un Gobierno que está tomando medidas para que haya más pobres y, por lo tanto, más programas sociales.


Por el pueblo

Dice el Presidente que él tiene que ver por el pueblo y no por Iberdrola u otras empresas privadas. Pero cuando toma medidas para favorecer a los monopolios estatales de energía, el perdedor es el pueblo.
26 Octubre 2020 04:00:00
Sofisma de carbón
El 24 de octubre el presidente López Obrador afirmó en Nava, Coahuila, donde la CFE tiene una carboeléctrica, que el Gobierno de Carlos Salinas de Gortari utilizó “ese sofisma”, “esa mentira”, que “nos íbamos a quedar sin luz”, y con una reforma “a una ley secundaria comenzó la privatización de la industria eléctrica”. Añadió: “Utilizaron otro sofisma, lo de las energías limpias, el que estas plantas de la Comisión Federal de Electricidad ya son viejas y contaminan, y que por lo mismo era mejor la producción de energía con gas, las termoeléctricas, las eólicas o energía solar, energías que, en efecto, no contaminan, pero están subsidiadas, produzcan o no produzcan. La Comisión Federal, con presupuesto público, que es dinero de todo el pueblo, les tiene que comprar la energía eléctrica.

“Sin violar la ley vamos a procurar que no estén subutilizadas estas plantas, y que así se va a comprar más carbón y ayudar más a los productores y a toda la gente que vive en esta región del país”.

El Presidente no parece consciente de la contaminación que causa el carbón, ni del rumbo que el mundo está tomando en energía. Su política es similar a la de su colega Donald Trump en Estados Unidos, para tratar de conseguir el voto de las comunidades mineras, pero sin éxito ante las realidades de la economía.

El carbón es la forma más contaminante de generación. No solo su minería contamina, sino que la quema lanza a la atmósfera dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, partículas y metales pesados. Las carboeléctricas provocan smog, lluvia ácida y difusión de toxinas, que causan enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cerebrovasculares. Las emisiones de humo negro de las chimeneas no solo son desagradables a la vista, sino que llevan los contaminantes a comunidades vecinas y, muchas veces, distantes.

El carbón, afortunadamente, está dejando de ser utilizado en el planeta. No es solo por su contaminación, sino porque hay otras formas de generación más limpias y cada vez más competitivas.

Un estudio de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA, por sus siglas en inglés), de junio de 2020, señala que “más de la mitad de la capacidad renovable añadida en 2019 logró costos menores de electricidad que el carbón nuevo. Los nuevos proyectos solares y de viento tienen costos por debajo de las plantas más baratas de carbón. Los resultados de las subastas muestran que estas tendencias favorables en costos para las renovables se están acelerando”.

Según el estudio, Los Costos de Energía Solar y Eólica, han continuado su descenso, complementando a la bioenergía, la geotermia y la hidroeléctrica, más maduras. La solar fotovoltaica muestra la mayor declinación de costos entre 2010 y 2019 con 82%, seguida de la concentración de energía solar con 47%, la eólica en tierra con 40% y la eólica en el mar con 29 por ciento”.

No es ni un sofisma ni una mentira que la apertura a la inversión privada en electricidad en México permitió incrementar la generación sin utilizar recursos escasos del Estado, ni mucho menos que la generación con carbón es altamente contaminante. Es triste que un Gobierno conservador esté tratando de remontarnos al pasado, al siglo 19. No solo niega su promesa en el Proyecto de Nación 2018-2024 de “impulsar el uso de energías renovables y un sistema energético bajo en carbono”, sino que está construyendo un corrupto sistema de compras no licitadas de carbón.


Acceso a playas

Este 21 de octubre se publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto presidencial que impone sanciones muy fuertes a quienes impidan o inhiban el acceso a las playas. También obliga a los propietarios de terrenos colindantes a “permitir el libre acceso” a las playas. Estas medidas afectarán la inversión turística.
23 Octubre 2020 04:02:00
Francisco y los gays
El papa Francisco ha reiterado su llamado a la sociedad a aceptar a los homosexuales. En la grabación de un documental declaró su apoyo a las “uniones civiles” para personas del mismo sexo: “Lo que tenemos que crear es una ley de unión civil. De esa manera, están legalmente cubiertas”.

El Pontífice reiteró su posición de que los homosexuales son hijos de Dios, como todos los demás seres humanos. Ya en 2013 había sorprendido a muchos, principalmente a los católicos tradicionalistas, al declarar: “Si una persona es gay, y busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?”.

La posición del Papa ha sido cuestionada a ambos lados del espectro ideológico. Los moralistas católicos afirman que Dios considera las relaciones homosexuales como un pecado, por lo que ni el mismo Papa puede volverlas permisibles. Del otro lado, los activistas del movimiento LGTB rechazan la idea de que la comunidad gay deba conformarse con una unión que no sea un verdadero matrimonio.

El argumento de los tradicionalistas se basa en varios pasajes del Antiguo Testamento, un texto hebreo con una antigüedad de más de 2 mil años. El Levítico, efectivamente, señala: “No te acostarás con un hombre como si te acostaras con una mujer” (18:22). El castigo por esta falta sería la muerte: “Si alguien se acuesta con un hombre como si se acostara con una mujer, se condenará a muerte a los dos, y serán responsables de su propia muerte, pues cometieron un acto infame” (20:13).

Los evangelios no reportan que Jesús haya hecho algún comentario, ni positivo ni negativo, acerca de la homosexualidad, pero Pablo de Tarso toma posiciones en sus epístolas que cuestionan lo que llama “pasiones vengonzosas”.

Advierte: “Incluso sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza y, de la misma manera, los hombres dejado sus relaciones naturales con la mujer, y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres cometen actos vergonzosos y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión” (Romanos 1:26-27).

No hay por supuesto ninguna indicación de que los amores homosexuales sean “contrarios a la naturaleza”. Estas relaciones son muy comunes en el reino animal, mientras que en el género humano están documentadas desde hace milenios. La homosexualidad era aceptada en la antigua Grecia, incluso ensalzada, como una forma de amor que implicaba muchas veces una relación de aprendizaje entre un joven y su mentor.

El amor entre Aquiles y Patroclo impulsa la trama de La Ilíada, una de las primeras obras literarias de la historia. El batallón sagrado de Tebas estaba formado por soldados y sus jóvenes amantes. Safo, la poeta de Lesbos, escribió sobre los amores entre mujeres. El amor de Sócrates a sus discípulos no era simplemente espiritual.

El papa Francisco está cuestionando una tradición moralista del catolicismo que viene directamente de san Pablo; es valiente y hay que reconocerlo. Pero en un estado laico, no hay razón para no reconocer a todos los mismos derechos. El matrimonio igualitario es un derecho, si todos tenemos la misma protección de las leyes.

Los católicos pueden tomar sus decisiones personales. El Estado mexicano, sin embargo, debe legalizar el matrimonio sin discriminación de género. Las uniones civiles no son suficientes.

Iberdrola y la CFE

Mientras Iberdrola, segundo generador de energía de México, anuncia que ya no invertirá en nuestro país, ante los obstáculos que el Gobierno está poniendo a la inversión privada, la CFE colocó este 21 de octubre bonos de deuda por 10 mil millones de pesos. Es inaceptable que el sector público se endeude para generar electricidad, cuando no tiene recursos para proporcionar los servicios públicos, como seguridad y salud, que son su responsabilidad.
22 Octubre 2020 04:02:00
Un día triste
Por un lado, los portavoces de la cuarta transformación dicen que los 68 mil millones de pesos de fideicomisos que están extinguiendo se utilizarán para combatir el corornavirus, pero al mismo tiempo afirman que los investigadores, artistas, deportistas y demás que han recibido recursos de los fideicomisos los seguirán obteniendo, aunque ahora directamente del Gobierno. Las cifras no cuadran. O el dinero se usará para la pandemia o para los beneficiarios de los fideicomisos. Lo curioso es que, hasta agosto, en medio de la pandemia, la Secretaría de Salud ha subejercido su gasto. ¿Por qué la urgencia de apropiarse de más recursos para no utilizarlos?

El presidente López Obrador festejó ayer la aprobación por el Senado de las iniciativas para extinguir los 109 fideicomisos. “Se manejaban sin transparencia –acusó– sin control, con discrecionalidad y no había fiscalización”. Quizá haya habido irregularidades en algunos; pero, como me dijo ayer Sergio López Ayllon, director del Centro de Investigación y Docencia Económicas, el Cide, los fideicomisos son perfectamente auditables, y más: “No hay un solo caso documentado de corrupción en uno de estos fideicomisos”.

López Obrador acusó a los legisladores de oposición de “enseñar el cobre” al cuestionar, con argumentos, la extinción de los fideicomisos. “La defensa de esos fideicomisos –sentenció– era la defensa de la corrupción”. Advirtió también que se harán investigaciones y se procederá contra quienes hayan cometido ilícitos. Primero extinguió los fideicomisos, ahora los va a investigar.

Entre los fideicomisos que desaparecen están los de Conacyt, que representan unos 27 mil millones de pesos y permiten la realización de trabajos de investigación e inversiones en infraestructura científica. Muchos reciben aportaciones de instituciones extranjeras, que precisamente exigen los fideicomisos para fiscalizar los recursos, cosa que se vuelve imposible cuando el dinero entra a la bolsa general de Hacienda.

El fideicomiso del Cide es un ejemplo de los beneficios que se perderán. Aunque es una institución pública, el Gobierno no aporta recursos a su fideicomiso, el cual recibe recursos de instituciones nacionales e internacionales que buscan, precisamente, la transparencia y auditabilidad del fideicomiso. “Al desaparecer el fideicomiso –dice López Ayllon– no vamos a tener un mecanismo para administrar y recibir donativos. Nos están quitando un mecanismo útil que no costaba”.

¿Y para qué? No parece haber más intención que dejar en manos del presidente López Obrador todas las decisiones. Los fideicomisos, con sus compromisos de gasto definido, transparente y auditable, no son dúctiles para un gobernante que desea tomar personalmente cada decisión y recibir el crédito político correspondiente. Si algo del dinero queda para apoyar a deportistas o a científicos, estos tendrán que agradecerlo personalmente al señor Presidente.

Los legisladores que aprobaron la extinción no escucharon razones. Tenían órdenes estrictas de Palacio Nacional. Fueron más allá y se burlaron de quienes ofrecían argumentos en contra. La senadora de Morena, Lucía Trasviña, gritó en el Pleno al anunciar su voto: “A favor, cabrones”. Entre los senadores morenistas, solo Germán Martínez Cázares rechazó la obediencia ciega y votó en contra.

López Ayllon lamentó el voto del Senado: “Es un golpe muy fuerte para la ciencia del país”, dijo. “Es un día triste”.

Inhabilitadas

La Secretaría de la Función Púbica ha inhabilitado por 30 meses a Pisa debido a una supuesta falta de su filial, la distribuidora Dimesa, en 2017. Unos días antes había inhabilitado a Psicofarma, la otra gran productora nacional de medicamentos. ¿Estará alguien preparando el terreno para otro fabricante en vísperas de la gran licitación pública que se aproxima?
21 Octubre 2020 04:02:00
Excusa, la corrupción
“Quienes defienden los fideicomisos defienden la corrupción”. La declaración del presidente Andrés Manuel López Obrador revela mucho acerca de su estrategia política. Quienes no están de acuerdo conmigo no son simples adversarios, son corruptos por definición.

No es esta la primera vez que el Mandatario utiliza la excusa de la corrupción para impulsar sus iniciativas. Canceló el Nuevo Aeropuerto Internacional de México porque, decía, hubo actos de corrupción en la compra de terrenos y en la construcción misma. Sin embargo, no sabemos que se hayan presentado acusaciones en contra de quienes participaban en el proyecto.

Por el contrario, el Gobierno los indemnizó con dinero del erario y del derecho de uso del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El sistema de licitación y distribución de medicinas para el sector público fue cancelado porque supuestamente era corrupto, aunque nunca se presentaron acusaciones formales, pero la medida ha creado un desabasto importante.

Muchos de los cambios de AMLO en la Administración Pública Federal los ha justificado con el argumento del combate a la corrupción. Todo lo que hacían los gobiernos anteriores era, en su discurso, motivado por la corrupción, la cual dice haber erradicado porque él sí es honesto: “No somos iguales”.

La lógica del Presidente, sin embargo, no se aplica de manera consistente. Él ha ordenado la desaparición de todos los fideicomisos públicos debido a que algunos son corruptos, o lo eran. Quizá no se da cuenta de que está cayendo en la llamada falacia de la composición, al atribuir una presunta falla de una parte al todo.

Si un fideicomiso tenía problemas de corrupción, esto nos significa que todos los tengan. Presentar uno, dos o tres ejemplos de corrupción no es sustento para extinguir 109 fideicomisos. En todo caso, sería una justificación para procesar a quienes hubiesen cometido actos de corrupción. El problema es que todos son ya controlados por funcionarios de la 4T, los cuales, supuestamente, no cometen actos de corrupción ante el limpio ejemplo del gran líder.

El propio Presidente, paradójicamente, ha rechazado la falacia de composición en el caso del general Salvador Cienfuegos, al defender al Ejército tras la detención de quien fue secretario de Defensa. Si López Obrador aplicara el mismo razonamiento que en los fideicomisos, debería estar ordenando la desaparición del Ejército.

Muchos gobernantes autoritarios en el mundo y en la historia han utilizado la corrupción como excusa para justificar sus acciones. Hoy es la marca también de los gobiernos populistas que se han extendido por el planeta, desde Trump hasta Bolsonaro, pasando por Putin. El presidente López Obrador utiliza esta estrategia de manera sistemática. Por eso, si algún periodista, activista o líder social lo critica es porque “no quieren perder sus privilegios”.

López Obrador utiliza el discurso anticorrupción incluso para justificar medidas, como las compras por asignación directa o la concentración de tareas en las Fuerzas Armadas que no tienen nada que ver con sus responsabilidades constitucionales y que facilitan o promueven la corrupción.

Nadie puede cuestionar, por supuesto, la lucha contra la corrupción. Por eso hay que enfrentar el problema con decisión, pero también con conocimiento de causa. Extinguir los fideicomisos no ayudará en nada a acabar con la corrupción. Si acaso, ayudará a aumentarla.

Derechos

El Presidente ha afirmado que no habría aumentos de impuestos. Una vez más, esto no ha resultado completamente cierto. La Cámara de Diputados ya aprobó un incremento en los derechos por el uso del espectro radioeléctrico e impuso también un nuevo e irracional derecho a los turistas que ingresen a nuestro país por menos de siete días.
20 Octubre 2020 04:02:00
Pío contra Loret
Es inquietante la denuncia penal de Pío López Obrador contra el periodista Carlos Loret de Mola por “divulgar conversaciones privadas”. La acción se refiere a la difusión de los videos grabados por David León en 2015 cuando entregaba al hermano del Presidente sobres con dinero en efectivo para financiar a Morena. Una sanción a Loret por llevar a cabo su trabajo periodístico sería un golpe brutal a la libertad de expresión en nuestro país.

Pío no ha denunciado a Loret por daño moral, ni lo ha demandado civilmente por difamación. La acusación es difundir indebidamente información o imágenes obtenidas en una comunicación privada, delito federal que implicaría sanciones de 6 a 12 años de cárcel y multas de 300 a 600 días de salario mínimo.

En principio no debería haber mucha preocupación. El video no fue grabado por Loret, lo cual podría, quizá, haber sido considerado una violación del Artículo 177 del Código Penal Federal, sino por el propio David León. Lo que se divulgó, por otra parte, no era una comunicación privada, sino un acto delictivo perpetrado en un lugar público.

El problema es que en un Gobierno en que las instituciones de justicia parecen depender cada vez más del Poder Ejecutivo, la posibilidad de que un hermano del Presidente pudiera recibir un trato preferencial se volvía ominosa.

Fincar responsabilidades penales a un periodista por divulgar un acto delictivo del hermano del Presidente para beneficio del partido de Gobierno sería un golpe a las libertades. Equivaldría a prohibir el periodismo de investigación y a darle validez formal a la censura. Abriría también las puertas a una mayor corrupción.

Alegra que el Presidente haya entendido las posibles repercusiones de la denuncia. Ayer lo señaló en su conferencia de prensa: “No estoy de acuerdo. Yo creo que no debe pedirse castigo así para nadie, más si es mi hermano, porque eso lo utilizan mis adversarios en contra de mi persona y del Gobierno que represento. Yo deslindo lo público de lo familiar”.

Habría que añadir que el rechazo a la denuncia no debe provenir del hecho de que los adversarios del régimen pudieran utilizarla para cuestionar al Presidente o al Gobierno, sino porque es inaceptable que las autoridades impulsen una acción que, de fructificar, cancelaría de facto el periodismo de investigación en el país.

No basta, sin embargo, con una declaración del Presidente. La Fiscalía General de la República debe estudiar la denuncia y, si efectivamente carece de méritos, como todo parece indicarlo, tiene que señalarlo públicamente. Por otra parte, tanto la FGR como la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, la FEDE, debe investigar la entrega de dinero en efectivo que reveló el video. El Presidente ha prometido en repetidas ocasiones que nadie ni nada estaría por encima de la ley. Sería incorrecto que su hermano sí lo estuviera.

La capacidad de los medios para investigar y difundir información sobre presuntos ilícitos y actos de corrupción es uno de los pilares fundamentales de una sociedad democrática. Sancionar penalmente a un periodista por divulgar información de un ilícito negaría esta posibilidad.

Esperemos que las autoridades dejen claro con sus acciones que ni siquiera un hermano del Presidente más poderoso, desde los tiempos del viejo PRI, puede castigar a un periodista por el hecho de exhibir un acto de corrupción.

Renacido

El PRI parece haber revivido. En Coahuila se llevó los 16 distritos en las elecciones al Congreso local, mientras que en Hidalgo se encuentra en virtual empate con Morena en Pachuca y Tulancingo y ha ganado la mayoría de los municipios rurales. Es verdad que son estados tradicionalmente priistas, pero se advierte una caída en la votación por Morena.
19 Octubre 2020 04:01:00
Entre cien fuegos
Parece cuando menos extraño que un colaborador de una banda mexicana de narcotraficantes, militar en retiro, haya decidido visitar Estados Unidos donde no tendría ninguna protección contra una acción penal. Más curioso es que lo haya hecho en compañía de su familia, en plan de vacaciones.

El general Salvador Cienfuegos, secretario de Defensa en el sexenio de Enrique Peña Nieto, no parece haber tenido ni asomo de sospecha de que estaba siendo investigado o de que hubiera una orden de aprehensión en su contra en la Unión Americana.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, tampoco lo sabía. Se enteró de la detención por su canciller Marcelo Ebrard, a quien el embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, le informó previamente. López Obrador declaró: “No existe ninguna investigación en México en contra del general Cienfuegos que tenga que ver con el narcotráfico, no existe”, aunque también comentó: “A mí me informó hace 15 días la embajadora de México en Estados Unidos, Marta Bárcena, que se hablaba de una investigación que se estaba llevando a cabo y que involucraba al señor general Cienfuegos, pero no había nada oficial”.

El exsecretario de Defensa enfrenta tres acusaciones por conspiración para manufacturar, producir e importar narcóticos a Estados Unidos y otra por lavado de dinero. El pliego de consignación de Richard P. Donoghue, fiscal del distrito este de Nueva York, no revela ni las pruebas, ni los montos exactos de las drogas, ni las fechas en que se produjeron los presuntos actos criminales. La información disponible sugiere que el caso se sustenta en declaraciones de testigos protegidos, en mensajes de Blackberry de narcotraficantes que se refieren a un personaje que llaman “El Padrino” y, quizá el punto crucial, en un comentario en Blackberry de que “El Padrino” estaría en televisión en un momento en que el secretario de Defensa aparecía en pantallas mexicanas. Al parecer, el general favoreció a un grupo criminal en particular, el H-2, de Nayarit.

El propio presidente López Obrador ha recomendado mantener la presunción de inocencia: “Desde luego, todo esto debe probarse. No podemos adelantar vísperas, no podemos hacer juicios sumarios”. De confirmarse las acusaciones, sin embargo, las consecuencias serían enormes. Dada la estructura jerárquica del Ejército, de cualquier ejército, el secretario de Defensa no habría podido operar en favor de un grupo de narcotraficantes sin el conocimiento o el apoyo de un número muy grande de sus subordinados.

Por eso el Presidente declaró que “todos los que resulten involucrados, que estén actuando en el Gobierno, en la Secretaría de la Defensa, van a ser suspendidos, retirados y, si es el caso, puestos a disposición de las autoridades competentes”. La decisión, si se aplica, podría afectar a una parte muy importante de la estructura superior del Ejército. Si bien el actual secretario, el general Luis Cresencio Sandoval, no era cercano a Cienfuegos, sí fue subjefe operativo del Estado Mayor de la Defensa Nacional. Desde ese cargo es difícil que no hubiera detectado una colaboración con el narcotráfico. No es este un caso que se pueda juzgar por dogmas ideológicos.

Necesitamos pruebas. Si realmente las acusaciones son ciertas, sería necesario hacer una limpia muy a fondo en el Ejército, y también reconsiderar la decisión del Presidente de entregar la responsabilidad de la seguridad del país a las Fuerzas Armadas.

Instrucciones

La Comisión Reguladora de Energía estaba antes integrada por expertos independientes. Ahora, en la sesión del 6 de octubre para restringir el autoabasto de electricidad, el nuevo comisionado José Alberto Celestinos Isaacs, de 91 años, mostró en su voto la filosofía de la Cuarta Transformación: “De acuerdo con seguir las instrucciones de la Presidencia de la República”.
16 Octubre 2020 04:02:00
Nuevos partidos
El INE no aceptó a ningún partido nuevo, pero el Tribunal Electoral revivió a tres. La característica de los aprobados es que son cercanos a la Cuarta Transformación. Rechazó en cambio los que estaban destinados a ser oposición, particularmente México Libre de Margarita Zavala. Lo paradójico es que esto a final puede fortalecer a la oposición.

Los partidos que recibieron registro del TEPJF son Fuerza Social por México, del líder sindical Pedro Haces, quien se vanagloria de su cercanía con el presidente López Obrador; Redes Sociales Progresistas, de Fernando González, yerno de la maestra Elba Esther Gordillo, revivida políticamente por el Mandatario; y el Partido Encuentro Solidario, PES como su predecesor, Encuentro Social, que es el grupo cristiano evangélico que ya estuvo aliado con López Obrador en la elección de 2018.

Todos enfrentaron objeciones legales para el registro. En el caso de Fuerza Social, se le cuestionaba la “injerencia sindical”, la cual fue indudable, ya que el partido fue creado como brazo político de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), pero además se le señaló que había recibido dinero no identificado. A Redes Sociales Progresistas el INE le rechazó el registro por la intervención de líderes sindicales y por haber recibido aportaciones no identificadas. El PES tenía el mismo problema que su predecesor: la injerencia de ministros de culto. Al final, el Tribunal decidió que las objeciones no eran suficientes y prefirió dar el registro, para que los ciudadanos tomaran la decisión final.

No fue el caso de México Libre, de Margarita Zavala. Ya el INE le había rechazado el registro porque un millón 60 mil pesos de sus aportaciones fueron hechas a través de una aplicación llamada Clip. Estas donaciones son transferencias bancarias, no efectivo, y por lo tanto son fácilmente rastreables, pero tanto los consejeros del INE como los magistrados del TEPJF decidieron que en este caso el pecado era suficiente para garantizar la pena de muerte: la denegación del registro. Tanto la votación del INE como la del Tribunal fueron divididas.

Es muy fácil suponer que a México Libre se le cerró el paso porque representaba una fuerza de oposición. El propio presidente López Obrador ejerció presión pública contra los consejeros y los magistrados para que no se le otorgara el registro. No deja de ser curioso que las aportaciones de Clip fueron consideradas inaceptables, mientras que las de efectivo de otras organizaciones no fueron obstáculo para otorgarles registros.

Las decisiones son muy injustas, pero si el propósito era debilitar la oposición el resultado puede ser exactamente el opuesto. México Libre, que por ley no podía aliarse en su primera elección, habría atraído votos ya comprometidos con la oposición. Lo más probable es que su respaldo proviniera principalmente de simpatizantes del PAN.

Lo lógico en este momento sería que el PAN hiciera un esfuerzo por atraer nuevamente a Zavala y al expresidente Felipe Calderón. Los agravios entre ellos son muchos y el orgullo más, por lo que será difícil tomar la iniciativa de la reconciliación. Pero un PAN que incluyera a quienes hoy están, y a quienes estuvieron en el pasado, sería ciertamente más fuerte que dos partidos compitiendo por el mismo segmento de la población.

¿Dañinos?

Dicen la Secretaría de Economía y la Profeco que prohibieron varios productos de queso para proteger la salud de los consumidores. Cuando leemos los argumentos en cada caso, sin embargo, se advierten más bien supuestas faltas de etiquetado o pérdida de peso natural en los productos. Ahora que quizá lo que busque el Gobierno es golpear una vez más a los productos procesados, como lo ha hecho con el nuevo etiquetado frontal.
15 Octubre 2020 04:00:00
Enemigo del pueblo
Una vez más el presidente López Obrador arremetió ayer contra la prensa. Argumentó que el que yo, que tengo una columna en Reforma, haya sido entrevistado por El Universal, es prueba de una conspiración. “¿Cuándo se había visto eso? ¿Díganme si eso se veía en el Gobierno del presidente Peña o del presidente Calderón? No, ahora se están agrupando, toda la prensa conservadora, y están en una campaña en contra del Gobierno”.

¿Nunca había ocurrido esto? Apenas el 19 de septiembre, El Universal publicó una entrevista con Denise Dresser, también columnista de Reforma, dentro de su serie Voces de la Libertad de Expresión. ¿Busca ese diario dar voz únicamente a los críticos del Gobierno? También entrevistó para esta serie a Jesús Ramírez, coordinador de comunicación de la Presidencia, a John Ackerman y a El Fisgón, el caricaturista de La Jornada.

Muchos gobernantes populistas afirman que hay conspiraciones de los medios en su contra. Donald Trump de Estados Unidos ha acusado que, con excepción de Fox News, los medios lo atacan con noticias falsas y se han convertido en “enemigos del pueblo”. En la década de 1970, Richard Nixon fue captado en una grabación ordenando a Henry Kissinger que escribiera una y otra vez en un pizarrón: “el enemigo es la prensa, el enemigo es la prensa”. Jair Bolsonaro de Brasil ha culpado a los medios de la alarma por el coronavirus.

No siempre tuvo López Obrador esta actitud hacia mí o hacia la prensa. El 25 de mayo de 2017, lo entrevisté junto con Guadalupe Juárez para nuestro programa de radio y nos agradeció públicamente: “Hablamos bastante”, dijo riendo al concluir la conversación, que efectivamente duró 24 minutos. El 4 de septiembre de 2013 lo entrevisté en “La Entrevista con Sarmiento” en TV Azteca sobre su oposición a la reforma energética. Ahí también agradeció el espacio. Lo mismo ocurrió en las muchas ocasiones en que lo entrevisté antes de ser Presidente.

La molestia actual se debe a que puse en duda que fuera el mandatario más atacado desde Madero. Mi afirmación se basa en un ejercicio de Luis Estrada de SPIN que recurrió a la misma metodología que AMLO usó para argumentar que es el Presidente más atacado, un análisis de opiniones expresadas en periódicos en un solo día, el 25 de septiembre, el cual mostraba que 63% de los artículos de opinión que lo mencionaban era negativo. Sin embargo, el 24 de septiembre de 2014, también segundo año de Gobierno, pero de Enrique Peña Nieto, este recibió 73% de comentarios negativos.

Al Presidente no le gusta detenerse en detalles. En la entrevista con El Universal, que ha señalado como prueba de una conspiración de la prensa conservadora en su contra señalé: “El Gobierno no ha violado el derecho a la libertad de expresión, no ha prohibido que quienes tengamos puntos de vista críticos nos expresemos, pero estamos viendo más presión que nunca a través de ataques en las conferencias de prensa mañaneras”. Esto fue suficiente para provocar su enojo y para la liberación de la jauría de linchamiento en redes sociales que suele acompañar sus descalificaciones.

Quienquiera que no tenga una lealtad ciega, que exprese un punto de vista siquiera un poco negativo, debe ser linchado. “Un hombre capaz de lanzar semejantes blasfemias contra su propio país es y será siempre un enemigo del pueblo”, en las palabras que Henrik Ibsen, puso en boca del Alcalde en su obra El Enemigo del Pueblo.

Falacia

AMLO fue categórico: defender fideicomisos, dijo, es defender la corrupción. El Presidente cae una vez más en la falacia de composición: afirmar que, si una parte es corrupta, todo el conjunto debe serlo. Es posible que algunos fideicomisos hayan servido para la corrupción, pero muchos no. Cada caso debe ser examinado por separado.
14 Octubre 2020 04:00:00
Casetas tomadas
El viernes 9 de octubre fui a Cuernavaca desde la Ciudad de México. La caseta de Tlalpan, como ya se ha vuelto costumbre, estaba tomada por encapuchados. Estos no mostraban pancartas ni presentaban exigencias políticas. Simplemente cobraban por cruzar, como negocio. Un pequeño grupo de elementos de la Guardia Nacional estaba al pendiente a cierta distancia, pero sin hacer ningún intento por detener el robo de peajes que estaba teniendo lugar frente a ellos. Gracias a que yo iba en motocicleta, pude cruzar sin pagar y evadirme, cosa que los conductores de automóviles, autobuses o camiones no podían hacer.

El domingo 11 de octubre regresé a la Ciudad de México. Una vez más la caseta de Tlalpan estaba tomada por encapuchados, no sé si los mismos u otros. También me escapé en la motocicleta, pero los conductores de otros vehículos no tenían más opción que pagar el tributo que se les exigía.

El presidente López Obrador no parece tener mucha idea de lo que está ocurriendo en las casetas. Apenas el 21 de septiembre se vanagloriaba del éxito de su Gobierno para evitar los robos de peajes. “Desde que llegamos se está actuando para impedir que se tomen las casetas porque ya se había convertido en una práctica tolerada en todos lados. No había causas de fondo, ya era sacar dinero al tomar las casetas y se están ahora evitando estas tomas, y ya se está recuperando lo que se perdía, lo que perdía la hacienda pública, lo que perdía el pueblo, porque el presupuesto es dinero del pueblo, por eso es dinero sagrado, lo tenemos que cuidar más”.

Según el Presidente, desde el 28 de junio de 2019 hasta el 21 de septiembre de 2020, su Gobierno “ha impedido la pérdida” de 7 mil 19 millones de pesos en tomas de casetas de peaje. Es curioso. Mi impresión es que estas acciones, que lastiman al erario y a las empresas concesionarias, no solo no se ha reducido, sino que se ha incrementado de manera muy importante, y con la complicidad o negligencia de la Guardia Nacional.

La Ley de Vías Generales de Comunicación, promulgada originalmente por Lázaro Cárdenas, es bastante clara. Establece en su Artículo 533, una sanción de tres meses a siete años de prisión y multas de 100 a 500 veces el salario mínimo a quienes “dañen, perjudiquen o destruyan las vías generales de comunicación, o los medios de transporte, o interrumpan la construcción de dichas vías, o total o parcialmente interrumpan o deterioren los servicios que operan en las vías generales de comunicación o los medios de transporte”.

Las facultades le corresponden a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la jurisdicción es federal. La Guardia Nacional es la fuerza pública que debe intervenir a petición de la SCT. Los funcionarios de la SCT están obligados a tomar medidas para liberar las casetas y a presentar demandas para castigar las faltas. La omisión es causa de responsabilidades legales. El actual Gobierno, sin embargo, no parece preocuparse por aplicar la ley. Por otra parte, no sabemos que haya habido consecuencias para algún funcionario por haber sido omiso en el cumplimiento de sus responsabilidades.

El propio Presidente reconoce el daño que estos robos ocasionan y dice que ha tomado medidas para evitar la toma de casetas. Pero basta con darse una vuelta por las casetas del país para entender que los encapuchados tienen otros datos.


Constructor

Guillermo Soberón, rector de la UNAM y secretario de Salud, fue un constructor de instituciones, como el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Es importante recordarlo en un momento en que el Gobierno parece empeñado en destruir instituciones, como los fideicomisos que han servido de sustento a la investigación científica en el país.
13 Octubre 2020 04:00:00
Penacho sin robo
Beatriz Gutiérrez Müller, la no primera dama de México, se encuentra en Europa en un viaje oficial destinado a “obtener piezas históricas y arqueológicas de México para ser exhibidas en nuestro país durante el bicentenario de nuestra Independencia”, según ha explicado su esposo, el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Es un encargo razonable. Tengo la impresión de que Beatriz es una mujer culta y conocedora de la historia. Por otra parte, me parece loable que el Gobierno quiera hacer una gran exposición para celebrar el bicentenario real de nuestra Independencia, en 1821, dejando atrás los festejos por el inicio en 1810 de una sangrienta revuelta fracasada cuyo dirigente inicial, Miguel Hidalgo, buscaba ofrecer la corona de la Nueva España a Fernando VII, “El Deseado”, el legítimo rey de España.

Ayer, Gutiérrez Müller se entrevistó con el Presidente de Austria, Alexander van der Bellen. “Le recomendé –escribió López Obrador– que insistiera en el penacho de Moctezuma, aunque se trata de una misión casi imposible, dado que se lo han apropiado por completo, al grado de que ni a Maximiliano de Habsburgo se lo prestaron cuando nos invadieron e impusieron el llamado Segundo Imperio Mexicano”.


El penacho de Moctezuma ha sido, desde hace décadas, una obsesión de muchos políticos mexicanos. La razón es que se le identifica como el tocado que expresaba el poder del gran tlatoani mexica. Por eso han querido “recuperarlo” y traerlo al país como una legitimación centenaria de sus propios gobiernos.

El tema, no obstante, es mucho más complicado. Para empezar, la Gran Tenochtitlan de los mexicas no era más que un centro de poder entre varios dentro de una Mesoamérica muy diversa y extensa. Los mexicas impusieron un régimen de terror a muchos pueblos vecinos, como los tlaxcaltecas. Encontrar legitimidad en el penacho de Moctezuma sería como recuperar la esvástica como símbolo de la Alemania contemporánea.

Ahora bien, ni siquiera tenemos certeza de que ese quetzalapanecáyotl, o tocado de plumas, era realmente de Moctezuma Xocoyotzin. La leyenda nos dice que el penacho formaba parte de los regalos que el tlatoani entregó a Cortés para que este los llevara al rey Carlos I de España, V del Sacro Imperio germánico. Así, supuestamente, llegó a la corte imperial de la Viena de los Habsburgo. En tal caso, empero, el penacho habría sido un regalo de su legítimo dueño y México, país que ni siquiera existía en 1521, no tendría derecho a reclamar su “devolución”. No hay comprobación, sin embargo, de su origen.

Para el penacho ha sido muy conveniente estar en Austria. Su preservación a lo largo de cinco siglos es impecable y es dudoso que esto se hubiera logrado en México. No sabemos si realmente era de Moctezuma, pero sí que el emperador mexica tenía muchos tocados, y otros magníficos objetos de arte plumario, pero ninguno, que yo sepa, ha sobrevivido en nuestro país.

Me parecería maravilloso que el penacho fuera parte de una magna exposición que incluyera objetos representativos de la Conquista de 1521 y de la Independencia de 1821. ¡Qué mejor forma de celebrar la primera y la segunda transformaciones históricas de nuestro México! Pero si yo fuera el curador de las colecciones del Museo de Etnología de Viena, tendría que pensarlo mucho antes de prestarlo. Siempre se corre el riesgo de que una vez que esté bajo control del Gobierno, este decida quedárselo con el argumento de que realmente es propiedad del pueblo mexicano.



Ley de la selva

Los taxistas bloquean Paseo de la Reforma y los accesos al aeropuerto capitalino, la CNTE las vías de ferrocarril; otros grupos de encapuchados toman las casetas de peaje de las autopistas y cobran dinero por pasar. Da la impresión de que el Gobierno ha dejado de funcionar y que la ley de la selva prevalece en el país.
09 Octubre 2020 04:01:00
Sabio neoliberal
La vida y el trabajo de Mario Molina nos demuestran, entre muchas otras cosas, la importancia de la educación de excelencia, de las becas para estudiar en el extranjero y de las virtudes de la ciencia neoliberal.

Tras el fallecimiento del ganador del Premio Nobel de Química, tanto el presidente López Obrador como el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, tuitearon mensajes en que lamentaban el hecho. Molina, es sabido, no se metía en pleitos políticos: trabajó con gobiernos de distintos partidos y tuvo una reciente colaboración con el Gobierno morenista de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México. Representaba, sin embargo, un espíritu de modernidad que contrastaba con el conservadurismo de la Cuarta Transformación.

La última gran diferencia entre el sabio y el régimen se manifestó en el uso de mascarillas. Molina participó en el estudio Identificando la transmisión aérea como la ruta dominante para la propagación del covid-19, de Renyi Zhang, de la Universidad de Texas A&M y otros investigadores. La investigación mostraba que “la transmisión aérea es altamente infecciosa y representa la ruta dominante para transmitir la enfermedad”. Señalaba que “el uso de cubrebocas en público representa el medio más eficiente para prevenir la transmisión entre las personas”. Esta conclusión contrastaba con la resistencia de López-Gatell para recomendar las mascarillas y del propio Presidente a usarlas.

No fue esta la única diferencia pública de Molina con la 4T. Mientras el Presidente impulsa una nueva refinería en Tabasco, quiere regresar a las plantas de carbón y combustoleo para generar electricidad, rechaza el uso de energías renovables y considera que los aerogeneradores “afean el paisaje”, el doctor declaró: “México está retrocediendo al siglo anterior, o al anterior, en un momento en que todos los expertos del planeta están totalmente de acuerdo en que estamos en una crisis climática”.

Molina practicaba lo que la directora de Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, ha llamado con desprecio “ciencia neoliberal”. Esta es, supuestamente, la que se basa en investigaciones del extranjero que se contraponen con la “soberanía tecnológica”. Aunque Molina estudió la licenciatura en la UNAM, hizo estudios de posgrado en Friburgo, Alemania, y obtuvo el doctorado en la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos. Peor aún, permaneció en ese país para trabajar en instituciones neoliberales como el Massachusetts Institute of Technology y la Universidad de California en San Diego.

Molina ganó el Premio Nobel por sus trabajos con Frank S. Rowland sobre los clorofluorocarbonos de la refrigeración y los aerosoles que estaban acabando con la capa de ozono del planeta. Fue duramente atacado por representantes de la industria y políticos conservadores, pero sus investigaciones llevaron al protocolo de Montreal de 1987 y a la prohibición de estas sustancias. Posteriormente se involucró en los esfuerzos por contener el calentamiento global y promover las energías renovables que rechazan los gobiernos conservadores de México, Estados Unidos y Brasil. Su defensa de las mascarillas fue su última confrontación con los conservadores.

Es positivo que tanto el Presidente como el subsecretario de Salud hayan lamentado la muerte de Molina. Pero más que rendir un homenaje a un personaje famoso fallecido, deberían estudiar las razones de su reconocimiento y, sobre todo, las ideas que defendió.

Mascarilla

Beatriz Gutiérrez Müller, la no primera dama, está visitando Europa en representación del Presidente para conseguir objetos arqueológicos e históricos que se exhibirán en el bicentenario de la Independencia en 2021. En México se presenta sin mascarilla, pero en Europa sí la usa, como los mexicanos que solo se ponen el cinturón de seguridad al cruzar la frontera.
08 Octubre 2020 04:00:00
Concentrar el gasto
No se trata de austeridad republicana; el gasto gubernamental no está bajando, sino subiendo. Tampoco de combatir la corrupción; los fideicomisos no aumentan ni disminuyen los posibles desvíos, simplemente los transforman. Es más plausible que, como ya no quedaban “guardaditos”, el Gobierno necesitaba encontrar nuevas fuentes de financiamiento para sus proyectos. El propósito de la extinción de los fideicomisos es centralizar el gasto.

No es algo que hagan los gobiernos liberales, ya que estos buscan descentralizar la toma de decisiones sobre el gasto público. Los gobiernos conservadores, en cambio, lo concentran porque les da poder.

El presidente López Obrador, como conservador que es, busca concentrar el gasto. Para sus propósitos, que incluyen un gigantesco reencauzamiento del gasto público a unos cuantos programas y proyectos de su predilección, esta centralización es indispensable. Por eso ha extinguido o reducido los presupuestos de muchos programas, resultado de años de lucha de grupos liberales o progresistas, como las estancias infantiles o los apoyos a la ciencia, para nutrir sus propios esquemas, incluyendo subsidios directos, como los de la tercera edad o los de jóvenes sin empleo ni escuela, y las grandes obras elegidas por el propio Mandatario, como la refinería de Dos Bocas o el Tren Maya.

No toda concentración del gasto es equivocada. La multiplicación de programas gubernamentales llevó a una dispersión de esfuerzos y recursos públicos que generaron desperdicios y corrupción. El presidente López Obrador parece seguir los preceptos del ya fallecido economista, Milton Friedman de la Universidad de Chicago, que sugería a los gobiernos reemplazar todos sus programas sociales por un impuesto negativo al ingreso, por medio del cual se entregaría una cantidad de dinero directamente a cada ciudadano sin pasar por burocracias.

El problema es que muchos de los programas de gasto del Gobierno no son realmente los mejores usos de recursos públicos. El Fondo Monetario Internacional ha recomendado suspender las obras de la refinería de Dos Bocas, por lo menos mientras la situación del mercado de la gasolina no permita una razonable perspectiva de rentabilidad. Los trenes de pasajeros pierden dinero en casi todo el mundo y lo mismo ocurrirá, seguramente, con el Tren Maya, que está en camino de convertirse en uno de los elefantes blancos más costosos de la historia del país. Por si esto fuera poco, el Gobierno de López Obrador quiere ahora revivir el tren México-Querétaro, suspendido por Enrique Peña Nieto, y que requeriría de onerosos subsidios.

El Presidente dijo ayer que nadie debe preocuparse, que todo beneficiario que justifique una ayuda seguirá teniéndola. Añadió que el Fonden era la “caja chica” de algunos funcionarios. Según él, se compraban sin licitar, y a precios elevados, láminas y otros productos; pero añadió que su Gobierno seguirá cumpliendo con la obligación de apoyar a los damnificados.

Lo paradójico es que López Obrador ha aumentado las elevadas compras sin licitación, pero además controla ya los fideicomisos, incluido el Fonden. Si alguien puede utilizarlos como “caja chica” son él y sus subordinados. El mismo Presidente nos ha dicho, por otra parte, que ya no hay corrupción en la cuarta transformación. El objetivo de la extinción de los fideicomisos, pues, no es frenar la corrupción, sino concentrar el gasto en sus manos.

Abstención

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU votó este 6 de octubre por renovar el mandato de la comisión que estudia las violaciones de garantías individuales en Venezuela y que ha presentado un informe contundente contra el Gobierno de Nicolás Maduro. La peronista Argentina votó a favor, México se abstuvo.
07 Octubre 2020 04:02:00
Infraestructura
Las cifras son impresionantes. Un acuerdo entre el Consejo Coordinador Empresarial y el Gobierno federal está proponiendo para el año que viene 39 proyectos de inversión por un monto total de 297 mil 344 millones de pesos.

La ceremonia de este 6 de octubre, en Palacio Nacional, fue importante porque, cuando un grupo opositor como Frenaaa afirma que el presidente Andrés Manuel López Obrador, está llevando a México al comunismo, la firma de un acuerdo de inversión con las principales empresas del país genera tranquilidad. Quizá lo más positivo del acuerdo es que el Gobierno está expresando su decisión de colaborar con el sector privado. Yo lo aplaudo.

No podemos, sin embargo, cerrar los ojos a la realidad. Aun si llegara a concretarse la inversión, lo cual es dudoso, el monto comprometido sería insuficiente para impulsar una recuperación económica como la que se pretende para el año que viene y los siguientes. La cantidad es de apenas de 1.5% del Producto Interno Bruto.

La inversión fija bruta en nuestro país fue de 17.9% del producto en el segundo trimestre de 2020 (México Cómo Vamos). En 2018, al cierre del sexenio de Enrique Peña Nieto, se registraba 22%, nivel que apenas generaba un crecimiento económico de 2% anual. Desde hace años, el Gobierno federal ha querido elevar esta cifra a cuando menos 24%. China tuvo una inversión de 43.1% en 2019 y de 44% en 2018, por eso sus altas tasas de crecimiento. El nuevo Plan de Inversión en Infraestructura de nuestro país, en cambio, solo elevaría el total a 18.4 por ciento.

No es esta, sin embargo, la primera vez que un acuerdo entre cúpulas nos promete más inversión. Apenas en noviembre de 2019 la cúpula empresarial y el Gobierno prometieron 147 proyectos por un monto de 859 mil millones. De esos, solo han sobrevivido siete, con una inversión prometida ahora de 38 mil millones de pesos.

El nuevo programa tendría sentido si se convierte en punta de lanza de más inversión pública y privada. La más importante es esta última. En 2019 la inversión privada representó 86.5% del total y la pública solo 16.5 por ciento.

El problema es que, fuera de las cúpulas cercanas al Gobierno, no se ve una gran confianza para invertir. Los inversionistas han visto la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco y de la planta cervecera de Constellation Brands en Mexicali, a pesar de que ambos cumplían todos los requisitos de ley. Las empresas del NAIM fueron compensadas, a cargo de los contribuyentes y de los usuarios del actual aeropuerto capitalino, pero no los de la cervecera.

A pesar del acuerdo entre AMLO y el CCE, el Gobierno sigue poniendo obstáculos a la inversión privada. La Secretaría de Energía ha suspendido los trámites de evaluación de impacto social (Evis) de nuevos proyectos hasta el próximo 4 de enero. Los proyectos del Presidente no tendrán problemas de trámites, pero todos los demás están enfrentando barreras infranqueables.

Estamos regresando al México corporativista del viejo PRI. El Presidente presenta ambiciosos proyectos en acuerdo con las grandes empresas. No entiende que eliminar las barreras a la inversión y a la competencia es la mejor forma de fomentar el crecimiento.

Pobres

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció que para 2030, la generación eólica proporcionará toda la electricidad de los hogares británicos. Los pobres británicos tendrán que aguantar la vista de esos generadores eólicos que afean el paisaje. Los mexicanos, en cambio, somos afortunados, porque podremos seguir gozando de las torres de petróleo, las refinerías y las minas de carbón.
06 Octubre 2020 04:01:00
Fideicomisos
En muchas ocasiones se han utilizado los fideicomisos como una forma de esconder gasto gubernamental que debería ser transparente. La razón es que los fideicomisos quedan protegidos por el secreto fiduciario, el cual tiene como propósito proteger los intereses de las personas que los contratan. El abuso empezó cuando el Gobierno quiso utilizar estos instrumentos para oscurecer gasto público. El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador no está completamente fuera de la realidad cuando denuncia los problemas de los fideicomisos.

Pero no todos los fideicomisos tienen el propósito de ocultar gasto público. Algunos buscan dar certeza al gasto, asegurar que este se renueve todos los años o permitir aportaciones privadas y de organizaciones internacionales a programas gubernamentales para propósitos muy definidos. “Hay fideicomisos que tienen un

desempeño impecable”, reconoció Mario Delgado, el coordinador de los diputados de Morena, este 4 de octubre.

El Presidente, sin embargo, no parece interesado en encontrar los fideicomisos que puedan haber sido usados para actos de corrupción, ni distinguirlos de los que tienen un desempeño impecable. De hecho, ha afirmado en repetidas ocasiones que la corrupción ya no existe en nuestro país, por lo menos no en los más alto niveles de Gobierno. Supuestamente esto eliminaría la necesidad de eliminar los fideicomisos.

Si la corrupción no es la razón para extinguirlos, entonces cabe preguntarse cuál es. Todo parece indicar que el objetivo es apropiarse de los recursos para centralizar su administración y gasto.

Mario Delgado ha afirmado que en muchos casos el gasto de los fideicomisos se mantendrá.

Los recursos “que se destinaban para apoyar a cierta población beneficiada, como deportistas, cine y ciencia”, no van “a desaparecer, continuarán, pero ahora serán entregados de manera directa”. Al ser controlados por el Ejecutivo, sin embargo, no gozarán ya de certeza. El Presidente decidirá personalmente qué programas mantiene y cuáles no. Además, él y su partido podrán asumir el crédito ante los beneficiarios y recibir todo el beneficio político.

Esto significa que los fideicomisos que benefician a instituciones o proyectos que no le gustan al Presidente, como los del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) o varios de ciencia, desaparecerán. Otros, como los que se han usado para subsidiar las producciones cinematográficas, podrían subsistir, pero ya como dádivas directas del Mandatario y su Gobierno.

Los fideicomisos que reciben aportes tanto del Gobierno federal como de instituciones privadas, gobiernos extranjeros o instituciones multilaterales, difícilmente podrán sostenerse en el futuro. Una de las reglas fundamentales de estos instrumentos es que los recursos solo podrán emplearse para los objetivos específicos para los que han sido creados. Ningún aportante independiente podrá entregar recursos para un propósito que el Gobierno mexicano pueda desviar a su conveniencia política.

La razón de fondo de la desaparición de los fideicomisos es darle más poder al Presidente. López Obrador busca reconstruir los poderes de la presidencia imperial. El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, declaró que ya no había “guardaditos”, pero la extinción de los fideicomisos permite al Gobierno apropiarse de 68 mil millones de pesos anuales. No se trata de tener más dinero para la salud, sino para el Presidente.

Corporativistas

El Gobierno federal y las principales empresas nacionales anunciaron 39 proyectos de infraestructura por un monto de 297 mil millones de pesos. Es positivo, porque la inversión productiva se ha desplomado, pero no será con acuerdos corporativistas con los mayores consorcios del país como se renovará la confianza de los medianos y pequeños inversionistas.
05 Octubre 2020 04:02:00
Mercado de agua
Este fin de semana hubo un corte de agua en la delegación de La Misión, municipio de Ensenada, Baja California. No es raro. Se ha hecho común en los últimos años que se suspenda el servicio en distintos lugares del estado. A veces por insuficiencia en la electricidad, que afecta el funcionamiento de las bombas, o por problemas en la infraestructura de acueductos, el problema se repite constantemente.

De hecho, las autoridades han establecido programas de “tandeos” o “pausas” en la distribución en Tijuana y Rosarito, lo cual simplemente significa cortes deliberados del suministro de agua. Estos cortes generan un mercado negro de agua a través de pipas que afecta a pobres y ricos, pero que naturalmente daña más a los más pobres.

Baja California es uno de los estados más áridos de la República Mexicana, pero esa no es la razón de la actual escasez de agua. Durante años se han aplicado políticas públicas miopes que promueven el desperdicio y dejan sin recursos a los sistemas de administración de agua para reparar fugas y mejorar la infraestructura. Esta es la razón de la escasez.

Mucho se ha dicho que el agua es demasiado importante para someterla al mercado. Pero este es un gran error. El agua es tan importante que resulta insensato sacarla de un mercado que impone reglas de eficiencia. El resultado lo estamos viendo hoy en Baja California: escasez y mercados negros en que el agua se distribuye en pipas en lugar de redes, y alcanza costos prohibitivos para los más pobres.

La decisión del Gobierno federal de suspender la construcción de la planta de cerveza de Constellation Brands es un ejemplo más de la miopía que acaba costando más a los más pobres. Esta planta habría utilizado 5.8 millones de metros cúbicos de agua al año, o 0.2 por ciento de los 2 mil 555 millones de metros cúbicos asignados a Mexicali, según un estudio realizado en 2018 por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat. El proyecto, sin embargo, consideraba una inversión importante en la quebrantada infraestructura hídrica del municipio, lo cual aseguraba que el uso del agua de la nueva planta sería cuando menos neutro en la disponibilidad total. La cancelación de la planta impide la realización de la inversión en infraestructura y esto significa que continuarán las pérdidas de agua equivalentes a cuando menos la cantidad que habría utilizado la cervecera.

Un sistema de mercado con precios transparentes y equitativos para todo el consumo de agua, que generara ingresos suficientes para financiar las inversiones que se requieren en infraestructura, sería ideal para resolver de fondo los problemas de agua de Baja California y del resto del país. Pero no. Las autoridades tienen un complejo sistema de cobros, con subsidios y precios diferenciados por volumen de consumo o por uso del agua, el cual genera confusión y desperdicio, además de que no permite contar con los recursos para mantener la infraestructura en niveles óptimos.

A la población, los políticos le han hecho creer que la escasez de agua es natural, que debemos aprender a vivir con cortes y distribución por pipas. Pero no. En todo el mundo hay ejemplos de sistemas de administración de agua que reconocen la eficiencia de los mercados y la aprovechan para dar un mejor servicio al público. Sería importante aprender de ellos.

¿Renunciar?

Andrés Manuel López Obrador prometió que se iría a su rancho si más de 100 mil protestaban en su contra. Miles se animaron a acudir a una marcha el 3 de octubre en la Ciudad de México. Fueron 5 mil, dijo el Gobierno capitalino. Más de 100 mil, afirmaron los organizadores. Al final da igual. Un Gobierno electo democráticamente no debe renunciar por una manifestación.
02 Octubre 2020 04:00:00
Consultar la justicia
Por seis votos contra cinco, la Suprema Corte de Justicia de la Nación tomó ayer una decisión que asombrará a jueces y juristas en todo el mundo. Declaró como válida y constitucional una consulta popular para determinar si debe aplicarse la ley a cinco expresidentes de la República.

Los acólitos de la cuarta transformación han argumentado que la consulta permitirá castigar a quienes siempre han permanecido impunes. Falso. No se necesita una consulta para juzgar al presunto responsable de un delito. La consulta, en cambio, sí puede permitir que quienes han cometido delitos se mantengan en la impunidad si son populares.

Lo curioso es que el presidente López Obrador ha dicho una y otra vez que no es un hombre de venganzas, que no quiere montar una cacería de sus predecesores. Esta sería la posición de un estadista, que debe mirar hacia el futuro y no hacia el pasado. Su insistencia en hacer la consulta, sin embargo, sugiere que, o está mintiendo o quiere convertir la consulta en un espectáculo político que influya en los procesos electorales.

Las fiscalías tienen la obligación de investigar los delitos y los ministerios públicos la de procesar a quienes son acusados de cometerlos. No se necesita una consulta popular para hacer justicia. Por el contrario, si una consulta popular determina que un presunto responsable de un delito no debe ser procesado, estaría promoviendo la impunidad. Es exactamente lo contrario de lo que dicen los voceros de la 4T.

Con esta consulta el Presidente busca generar un ánimo de linchamiento contra los expresidentes, a los cuales acusa constantemente de haber cometido toda suerte de delitos. El linchamiento se prolongará ahora en un periodo electoral. Al final, como la consulta no puede inventar delitos, ni pruebas para procesar a los expresidentes, López Obrador podrá darse el lujo de “perdonarlos” y mostrar al pueblo su magnanimidad.

Sorprende que seis ministros de la Corte avalaron esta simulación de justicia, que no es otra cosa que la legalización del linchamiento. Quizá se entiende. El presidente López Obrador los fustigó constantemente desde su púlpito.

El propio Arturo Zaldívar, presidente de la Corte, que por tradición vota al final de las sesiones del Pleno para eliminar empates sin influir sobre sus colegas, lo hizo desde el principio. El propósito era marcar una línea a los ministros.

Los ciudadanos tenemos razones para estar preocupados. La separación de poderes se debilita cada vez más en nuestro país. El Senado, una cámara del Legislativo, presentó la iniciativa para la consulta por órdenes del Ejecutivo. El Poder Judicial ha refrendado ahora la posición de que es correcto someter la justicia a una consulta, a pesar de que esto pueda hacer que se procese a inocentes y se deje en la impunidad a delincuentes.

Coincido plenamente con el ministro Luis María Aguilar, quien en su proyecto determinó que la iniciativa incurre en “un concierto de inconstitucionalidades que pudieran incidir negativamente en el acceso a la justicia, la persecución de los delitos y el estado de derecho mismo”. Estoy de acuerdo también con el ministro Jaime Laynez quien advirtió que “la justicia no se consulta”.

Pero de nada sirve ya. La Corte ha legalizado los linchamientos y ha abierto las puertas a la impunidad de los políticos que gocen de popularidad. Ayer fue un día aciago para quienes creemos que México merece vivir en un estado de derecho.

Fideicomisos

Si los fideicomisos promovieron la corrupción, ¿por qué no presenta la Fiscalía acusaciones contra los responsables? Pero no, en México vivimos un régimen en el que la corrupción se ha convertido en excusa fácil para la concentración del poder y del dinero público, lo cual, sin duda, generará más corrupción.
01 Octubre 2020 04:00:00
Circo sin debate
No fue por falta de control sino por decisión. El presidente estadunidense Donald Trump salió a interrumpir sistemáticamente a su rival demócrata en el debate presidencial del martes por la noche en Cleveland, Ohio. Lo hizo desde el primer momento y de manera reiterada. No había forma de que el moderador Chris Wallace, quien no tenía manera de apagar los micrófonos de los participantes, pudiera impedirlo. La estrategia era no permitir a Joe Biden terminar una sola frase, un solo argumento.

“¡Qué poco presidencial!”, exclamó Biden, quien continuamente se quejó, junto con el moderador, de las interrupciones. El propio Wallace le recordó a Trump que su equipo había aceptado que las participaciones de cada candidato serían de dos minutos sin interrupciones. Pero de nada sirvió. Trump se mantuvo fiel a su estrategia y nunca dejó de interrumpir.

¿Tendrá que pagar el Presidente un costo político por su estrategia? No me queda claro. A ojos de muchos de sus simpatizantes, y quizá también de algunos indecisos, Trump mostró fuerza y decisión ante un oponente débil, incapaz de detener al “bully” del debate. Si el propósito del ejercicio era demostrar que el Presidente es más vigoroso e impositivo, aunque sea irresponsable, quizá se haya anotado puntos. En el debate salió a relucir nuevamente su personaje abusivo y arrogante del reality show El Aprendiz. Pero esto no necesariamente descalifica a Trump en una carrera presidencial en la que la prepotencia es vista como fortaleza por muchos.

Las encuestas rápidas, los “flash polls”, que levantan las cadenas de televisión de Estados Unidos después de los debates sugieren que el pleito marrullero cambió pocas opiniones. La CBS mostró que 48% de los votantes que vieron el debate consideraba que el ganador era Biden y 41% Trump, mientras que 10% veía un empate. Estas cifras coinciden con las de las encuestas habituales que señalan la intención de voto para los comicios. En otras palabras, cada quien vio a su candidato como ganador. Lo curioso es que la encuesta de Telemundo, dirigida al público de habla hispana, mostró como triunfador a Trump con 66% contra 34% de Biden. Quizá los electores hispanos tienen una mayor admiración que la generalidad de los norteamericanos por un polemista que no permite hablar a su contendiente.

Uno pensaría que un candidato tan abusivo, tan intolerante, sería rechazado de manera automática por los electores, pero el voto duro de Trump parece más sólido que nunca. Esto es, quizá producto de la polarización en el ánimo político en estos tiempos de las redes sociales. Cuando una persona no tiene acceso a más opiniones que las de quienes siempre comparten sus ideas y sus prejuicios, será incapaz de aceptar cualquier información o argumento que no corresponda a su cuadro previo de ideas.

Todo ciudadano razonable y pensante sabe que en un debate el que más grita no necesariamente tiene la razón, sino simplemente más pulmón o más obcecación. Por eso preocupa que en un debate en el que uno de los participantes se dedicó a descalificar y a interrumpir a su rival, el agresor no pierda simpatías, sino que quizá las profundice. El falso debate del martes, es así una demostración de que estamos dejando atrás la política de ideas y de argumentos, que está siendo reemplazada por una de circo, de reality show.

De todas formas

Dice AMLO que, si la Suprema Corte rechaza su consulta para juzgar a los expresidentes, mandará una iniciativa al Congreso para modificar el Artículo 35 de la Constitución. En otras palabras, si la consulta viola las garantías individuales, la respuesta del Presidente será enmendar la Constitución para que se puedan violar estos derechos.
30 Septiembre 2020 04:00:00
Verdad histórica
No ha cambiado mucho lo que sabemos sobre lo sucedido en Iguala la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014. La “verdad histórica” sigue prevaleciendo. Una cosa que ya no es igual es que, en parte por el esfuerzo del GIEI y de los líderes del movimiento de Ayotzinapa, unas 70 personas involucradas en el secuestro y matanza de los normalistas han sido liberados por los jueces.

Otro cambio es que la actual Fiscalía General de la República está persiguiendo no a quienes mataron a los normalistas, sino a quienes investigaron el caso. El nuevo enfoque se basa en un dogma repetido mil veces: no hay verdad histórica.

“No sé qué los llevó a crear la llamada verdad histórica –dijo el presidente López Obrador el 28 de septiembre–. Debieron de actuar con transparencia, sin consideración para nadie. Es un absurdo el querer tapar las cosas. Siempre se conoce la verdad”.

“Verdad histórica”, sin embargo, es el término jurídico que en el sistema penal inquisitivo describía la hipótesis que daba sentido al cúmulo de pruebas presentadas ante un tribunal. La expresión se contrapone al de “verdad legal” o “jurídica” que surge del fallo del juez.

La propuesta de verdad histórica para la noche del 26 de septiembre es que un grupo de normalistas de Ayotzinapa llegó a Iguala en autobuses robados en Chilpancingo, tomaron otros en Iguala, fueron confrontados violentamente por policías municipales, decenas fueron detenidos y entregados a policías de Cocula, que a su vez se los dieron a sicarios de Guerreros Unidos que pensaban que eran integrantes del grupo rival Los Rojos. Algunos de los normalistas fueron llevados al basurero municipal de Cocula, donde fueron asesinados y sus cuerpos quemados.

No hay hasta el momento una versión alternativa. Se ha planteado que quizá solo fueron 19 los estudiantes quemados en Cocula, pero esto no cambia la verdad histórica en lo fundamental. El GIEI declaró que no era posible que se hubiera consumido un solo cuerpo en el basurero, pero los especialistas han determinado que la incineración sí pudo tener lugar. Aun si ningún normalista hubiera sido quemado, empero, no cambiaría la verdad histórica, ya que esta respalda acusaciones por secuestro y homicidio, no por una disposición ilegal de cadáveres.

El Gobierno hoy señala que está presentando acusaciones contra elementos del Ejército y la Policía federal, pero los acusa de haber sido omisos, no de haber secuestrado y ejecutado a estudiantes. También se han promovido cargos contra Tomás Zerón, exdirector de la Agencia de Investigación de la PGR, pero no por haber ordenado o cometido los secuestros y homicidios, sino por haber torturado a presuntos responsables y haber obstruido la justicia.

Los líderes de Ayotzinapa y los integrantes del GIEI han tenido logros, pero son logros políticos: han desacreditado la verdad histórica y han conseguido la liberación de decenas de los que participaron en la matanza. No han ofrecido, sin embargo, una versión distinta de los hechos.

Propusieron que fue un crimen de Estado y exigieron que se abrieran las puertas del cuartel del 27º Batallón de Infantería para buscar a los normalistas en las mazmorras y exhibir los hornos crematorios. Nada de eso se encontró en el interior.

La verdad legal no debe definirse por dogmas políticos. Les debemos a los familiares de las víctimas saber lo que sucedió. Es obsceno que los políticos pretendan manipular la verdad a su conveniencia.


El más atacado

Dice AMLO que es el Presidente más atacado desde Madero, pero una revisión realizada por Luis Estrada de SPIN tiene otros datos. El presidente señalaba que el 24 de septiembre 66% de las columnas periodísticas sobre él fueron negativas. En esa misma fecha del segundo año de Gobierno, Enrique Peña Nieto tuvo 73% de columnas críticas.
29 Septiembre 2020 04:00:00
Abolir el mercado
No se le prestó mucha atención en su momento, porque la atención pública estaba centrada en la rifa del avión presidencial, la consulta sobre los expresidentes y las descalificaciones a intelectuales y columnistas, pero al final puede ser el error más grave del sexenio. No es solo una vuelta al pasado, sino un rechazo a los mercados que puede costarle muy caro a México.

El pasado 22 de septiembre se llevó a cabo una reunión de nuestros reguladores de energía. No era mucho lo que tenían que discutir, porque los funcionarios independientes fueron ya destituidos o desplazados de organismos como la Comisión Reguladora de Energía, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y el Centro Nacional de Control de Gas Natural.

Los nuevos, ahora sí de lealtad ciega, simplemente avalaron una propuesta de 17 puntos del presidente López Obrador expedida el 22 de julio. El propósito es dar nuevamente a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad un papel hegemónico en la producción y distribución de combustibles y energía. La contrarreforma es radical, pero no se toma la molestia de modificar la Constitución, la cual sigue garantizando la competencia en estos campos.

Los puntos propuestos por el Presidente son simples buenos deseos o graves ejemplos de ignorancia técnica. El primero declara que no aumentarán los precios de los combustibles o la electricidad. Como es imposible evitarlo, esto significa que regresaremos a los tiempos de los controles de precios que tanto daño hicieron en el pasado.

Otras medidas están destinadas a impedir la inversión privada y a reemplazar el mercado por un sistema de planificación central. Si los precios internacionales del petróleo o del gas suben, como inevitablemente ocurrirá, el Gobierno los subsidiará en el mercado interno. Una vez más cobraremos impuestos a los pobres, o les recortaremos los programas sociales, para pagar la gasolina y la electricidad de los ricos.

Las medidas del Presidente nos volverán un país más cerrado que Corea del Norte. Entre los objetivos en hidrocarburos se cuentan no exportar petróleo ni importar gasolina o diésel. En electricidad, se ordena privilegiar la compra de lo que genere la CFE, sin importar el “mérito económico”.

En otras palabras, primero se comprará electricidad cara y contaminante de la Comisión, y solo si se requiere alguna cantidad adicional se recurrirá a generadoras privadas, aunque su producto sea más económico y limpio. No son las reglas justas que puedan promover inversión en generación eficiente y competitiva.

Pero quizá el Gobierno no quiera nuevas inversiones. Una de las medidas es detener el otorgamiento de permisos o concesiones a empresas privadas. Por otra parte, como Pemex ha venido perdiendo terreno en el negocio de las gasolineras que se abrió el sexenio pasado, se pide a los reguladores que apoyen a la firma del Gobierno para que no pierda participación de mercado.

¿Qué pasa con la ineficiencia y la corrupción? No importa. Estas se pueden eliminar por decreto. El Presidente simplemente ha ordenado que Pemex y la CFE destierren la corrupción, el influyentismo y la impunidad para hacer más eficiente su administración. Así de sencillo. ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie antes?

Estas medidas marcan el fin del intento por construir un mercado moderno de energía en México. Es el inicio de un retorno a los monopolios gubernamentales del viejo PRI. A los mexicanos nos saldrá muy caro.


Puertos

Quienquiera que haya visitado los puertos nacionales en las décadas de 1970 o 1980, recordará lo corruptos e ineficientes que eran. La apertura los cambió de manera radical y nos permitió ser más competitivos. Pero hoy el Presidente quiere regresar al pasado, en esto como en tantas otras cosas.
28 Septiembre 2020 04:00:00
El mejor Presidente
Son unos desagradecidos. Al mejor Presidente de la historia, al único que se ha preocupado por los pobres, al más honesto, lo critican decenas de mezquinos columnistas chayoteros conservadores neoliberales porque no les da dinero. Piensan que tienen derecho a quitarle la palabra, que van a detener su marcha. Están muy equivocados.

Nunca, desde los tiempos de Madero, habíamos tenido tanta libertad de expresión en México. Antes los periodistas eran censurados o corrompidos por el poder, hoy muerden la mano que les quitó el bozal. Solo así se entiende que 66.3% de los artículos de opinión sobre el tercer gobernante mejor calificado en el mundo en encuestas de opinión, sea negativo.

Dos veces lo despojaron de legítimos triunfos electorales, pero Nuestro Bienamado Presidente no se arredró y llegó al poder en 2018 con el voto de 30 millones de ciudadanos y el compromiso ineludible de combatir la corrupción. Nombró un gabinete reconocido por su honestidad, canceló el aeropuerto de Texcoco que se iba a inundar sin remedio, dejó de usar el avión presidencial que no tenía ni Obama, redujo los sueldos de los funcionarios, combatió el huachicol, eliminó la mal-llamada reforma educativa, canceló las corruptas compras de medicamentos, detuvo el proyecto de una cervecera en Mexicali que el pueblo no quería, dejó de favorecer a las empresas privadas en petróleo y electricidad, creó la Guardia Nacional para dar seguridad a los mexicanos, fundó el Instituto Nacional para Devolver al Pueblo lo Robado y ha dado dinero directamente a los más pobres.

El Señor Presidente ha cumplido ya 95% de sus compromisos de campaña, algo nunca visto. Aunque recibió un país destrozado, ha logrado que el pueblo viva feliz, feliz. No solo ha mejorado la economía de los mexicanos, sino también su situación espiritual. Ha impulsado el retorno del civismo a los programas escolares, ha distribuido millones de ejemplares de la Cartilla Moral de Alfonso Reyes y está preparando una Constitución Moral de los Estados Unidos Mexicanos. Así como Jesús Cristo fue traicionado, así lo ha sido también nuestro Bienamado Presidente; también a Jesús lo espiaban y lo perseguían porque defendía a los pobres.

Las cosas iban requetebién para la Nación, pero desafortunadamente llegó la pandemia. Aun así, el Señor Presidente la aprovechó como anillo al dedo para profundizar los cambios. Hoy México es ejemplo mundial de cómo enfrentar la crisis que nos trajo el neoliberalismo. El respeto en foros internacionales lo vimos cuando los ministros de la OPEP aplaudieron con entusiasmo a la secretaria de Energía, Rocío Nahle, pese a que les advirtió que México no los apoyaría en un recorte adicional de producción; o en el discurso del Presidente a la Asamblea General de la ONU, tras el cual todos los mandatarios se apresuraron a rifar primero para después vender sus aviones.

No todos los periodistas son chayoteros. Un pequeño grupo acude puntual a las mañaneras para cumplir con su deber de apoyar al Presidente. Su labor ha sido reconocida con doctorados honoris causa. Una reportera fue a la mañanera a pedir al Presidente que le comprara publicidad en su portal de noticias y recibió algo mejor: el consulado general de México en Turquía.

La magnanimidad del Primer Mandatario es tan grande que a pesar de las críticas infundadas de la prensa chayotera no ha querido violar la libertad de expresión. Por eso Rocío Nahle ha usado un hashtag en Twitter: “#AMLOElMejorPresidentedelMundo”. Todos en la sociedad debemos apoyarla.



Críticas

El Presidente se queja constantemente de las injustas críticas que recibe. Espero que esta columna le guste más.
25 Septiembre 2020 04:01:00
Lealtad a ciegas
Jaime Cárdenas, director renunciante del Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado, le dijo a René Delgado de Reforma: “Ellos creían que yo iba a tener una obediencia total, ciega, a lo que me dijeran”. El Presidente respondió ayer en su habitual y descalificante estilo: “Esto es más que nada un asunto politiquero”. Se lo dice, recordemos, a uno de los más tenaces defensores siempre de la causa de López Obrador. El Presidente añadió: “Pedimos lealtad a ciegas, para llevar a cabo un Gobierno austero, sobrio, para hacer justicia. Entonces, sí, es lealtad al pueblo, básicamente, no a mi persona. La lealtad a las personas se convierte, la mayoría de las veces, en abyección, en servilismo. Nosotros queremos lealtad al proyecto de nación”.

La lealtad a ciegas, sin embargo, se llama dogmatismo. Poco importa si es a una persona o a un proyecto político, especialmente cuando el proyecto se ha personificado, como ha ocurrido con Andrés Manuel.

Nadie en el Gobierno se atreve ya a cuestionar al primer Mandatario. Quienes se oponen a sus instrucciones autoritarias quedan fuera del régimen. Lo vimos esta semana con la renuncia de Alfonso Morcos a la dirección del Centro Nacional de Control de Energía, el Cenace, que quedó reducido, por instrucciones de López Obrador, a un simple órgano despachador de la Comisión Federal de Electricidad, como si el regulador pudiera ser parte del regulado. Quedó de manifiesto también en la renuncia de Javier Jiménez Espriú a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, por su oposición a la militarización de las aduanas y a la desaparición de la Subsecretaría de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico.

Debe haber sido muy frustrante para el embajador de México ante las Naciones Unidos, Juan Ramón de la Fuente, no comentar nada ante el divagante y extravagante discurso del presidente López Obrador a la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre puntos tan relevantes para la comunidad internacional, como que el Gobierno de México ya rifó el avión presidencial y ahora piensa venderlo, o que Mussolini se llamaba Benito en homenaje a Juárez.

La lealtad a ciegas no debe ser nunca parte de la política ni del servicio público. La razón es que los dogmas pueden estar equivocados. Nadie tiene todas las soluciones. La supina incondicionalidad de los funcionarios ante los presidentes surgidos del viejo PRI hizo mucho daño a la nación. Mark Twain explicaba en sus cuadernos: “Lo primero que quiero enseñar es la deslealtad hasta que se acostumbren a separar la palabra lealtad de una representación de la virtud”. En Un yanqui en la corte del rey Arturo, Twain añadía: “Ser leal a unos trapos, gritar por unos trapos, orar por unos trapos, morir por unos trapos, esto es lealtad a la sinrazón, es meramente animal; pertenece a la monarquía, fue inventado por la monarquía; que se lo quede la monarquía”.

López Obrador dice que exige lealtad ciega, pero no a su persona, sino a la causa, al proyecto de nación. Esto lo han afirmado todos los dictadores de la historia. Pero mientras Andrés Manuel sea quien decide cuál es la causa, cuál el proyecto que obliga a dejar de lado las leyes y las garantías individuales, la lealtad que está exigiendo será a él, al monarca, al líder supremo de un régimen que está desmantelando los contrapesos de una verdadera democracia.

Concierto

La propuesta de una consulta popular para procesar o perdonar a los expresidentes de los delitos que puedan haber cometido, adolece de “un concierto de inconstitucionalidades”, según el proyecto del ministro Luis María Aguilar. AMLO responde que “hay que esperar y tener confianza a la Suprema Corte”, pero advierte: “Les digo a los ministros que actúen con apego a la ley, no se dejen intimidar”.
24 Septiembre 2020 04:01:00
Cofre robado
El Presidente debería estar agradecido con Jaime Cárdenas, quien renunció este 21 de septiembre al Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado, el Indep. Su carta de renuncia aporta detalles sobre las irregularidades administrativas y actos de corrupción que han marcado a esta institución, que debería ser modelo de un régimen comprometido no a reducir, sino a acabar con la corrupción. En lugar de eso, López Obrador ha decidido descalificar a Cárdenas. Error.

Las faltas que señala Cárdenas son preocupantes: inadecuados procedimientos de valuación, mutilación de joyas, contratos favorables a ciertas empresas, conductas de servidores públicos contrarias a las normas. El Instituto debe más de mil millones de pesos en laudos laborales incumplidos, otras cantidades millonarias a las empresas de vigilancia que cuidan los almacenes, y 387 millones de pesos a una “tienda departamental” por el fallo de un tribunal. “Queda pendiente conciliar los 2 mil millones de pesos que en febrero de 2020 (la Fiscalía General de la República remitió) al Indep”. La institución, apunta, es “un cofre con recursos importantes, pero no inagotables”.

Cárdenas ha sido un entusiasta seguidor de Andrés Manuel desde hace años. Su preferencia resultaba clara incluso cuando era consejero del Instituto Federal Electoral, de 1996 a 2003, y debía haber mostrado más imparcialidad. Ha sido diputado por el Partido del Trabajo. Su trayectoria académica es larga y brillante. Quienes han trabajado con él dicen que es incansable.

El Presidente lo calificó de “gente honesta, limpia” cuando lo nombró, pero ha arremetido ahora en su contra de una manera aparentemente injusta. “Él quiere estar más en la academia -se quejó el 22 de septiembre-; la administración pública, más en épocas de transformación, exige mucha entrega y fatigas. Hay gente muy honesta, con convicciones, inteligentes, pero no se les da lo del trabajo como servidor público”. Javier Aparicio, profesor del CIDE, apuntó en Twitter: “Un comentario doloso y sumamente injusto, dado su currículum”.

El Presidente regresó sobre el tema un día después y dijo que Cárdenas debió haber limpiado el Indep, “que era lo que tenía que hacer, pero no le entró”. Añadió: “Para ser servidor público, sobre todo en un proceso de transformación, pues se requieren ganas.. El que se aflige se afloja. Ni modo que enfrentemos un problema y nos dé depresión. ¿No entregó la Fiscalía 2 mil millones? Pues ni modo que no nos lo van a entregar. Pues nos los tienen que entregar, si es público”.

Al Presidente le parece que los problemas se resuelven con simple voluntad. Da la impresión de que ni siquiera ha leído la carta de Cárdenas, quien no dice que la FGR no haya entregado los 2 mil millones de pesos incautados en un caso. Si el dinero no ha sido liberado jurídicamente, el Indep no puede disponer de él, aunque lo tenga en una cuenta de banco y genere intereses.

La carta de Cárdenas no sugiere que haya renunciado por flojera o falta de compromiso. Al contrario, revela su frustración ante las barreras de corrupción y burocracia. No es el primer funcionario que lo hace. Germán Martínez Cázares, Carlos Urzúa y Javier Jiménez Espriú, entre otros, renunciaron ante problemas similares. Si a un gobernante le pasa una vez, quizá pueda culpar al renunciante; si le pasa todo el tiempo, quizá el problema se encuentre en su estilo personal de gobernar.

Al pasado

Bajo presión del Presidente, los reguladores de energía han “acordado” regresar a los tiempos del viejo PRI. Han establecido un control de precios mientras aumentan los costos al privilegiar la electricidad de la CFE, garantizar el predominio de la distribución de Pemex y detener los permisos y concesiones a particulares. Mala combinación.
23 Septiembre 2020 04:01:00
Casetas y trenes
A principios de su mandato, el presidente López Obrador lanzó una vigorosa campaña para combatir el robo de gasolina. Si bien algunas de las acciones que emprendió, como el cierre de ductos, generaron una costosa escasez de combustible, y la estrategia fue un factor en la explosión de Tlahuelilpan del 18 de enero de 2019, que dejó un saldo de 137 muertos, mucha gente respaldó la posición del Gobierno. Y con razón. Era inaceptable seguir permitiendo el robo de combustibles, lo cual se hacía muchas veces con la aquiescencia de funcionarios. La fuerza que el Gobierno federal empleó contra el huachicoleo, sin embargo, ha estado ausente ante el robo de peajes o los bloqueos de vías férreas.

El Presidente reconoce el daño producido por estas acciones, que son una forma de extorsión, pero piensa que, al contrario de lo que hizo para combatir el robo de combustible, basta en estos casos con hacer un llamado a la gente para que “todos nos portemos bien”.

Andrés Manuel afirma que su Gobierno ha hecho un gran trabajo para evitar las tomas de casetas. “Desde que llegamos se está actuando para impedir que se tomen las casetas –dijo el 21 de septiembre– porque ya se había convertido en una práctica tolerada en todos lados. No había causas de fondo. Ya era sacar dinero al tomar las casetas. Y se está ahora evitando estas tomas y se está recuperando todo lo que se perdía, lo que perdía la hacienda pública, que perdía el pueblo. Entonces, ya no se permite”. Según el Mandatario, “lo que llevamos recuperado es bastante, son 7 mil millones de pesos que se perdían, es como el huachicol”.

Las cifras del Presidente surgen de datos presentados por el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, el viernes 18, cuando afirmó que la “prevención de pérdidas” por tomas de casetas fue de 3 mil 425 millones de pesos en Tepozotlán, en la autopista México-Querétaro, y de mil 231 millones de pesos en Tlalpan, en la México-Cuernavaca. Con la liberación de otras casetas, como las de Palmillas y Baja California, se acumula un monto de 7 mil 19 millones de pesos. Quizá, pero la Asociación Nacional de Concesionarios en Infraestructura Vial afirma que solo en este 2020, las pérdidas por tomas de casetas superan los 3 mil millones de pesos.

A las pérdidas por las tomas de casetas hay que sumar las provocadas por los bloqueos de vías de ferrocarril. Estas acciones se han hecho cada vez más comunes, pero este pasado fin de semana integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación instalaron bloqueos simultáneos en cuatro puntos de Michoacán para exigir dinero y plazas magisteriales. Las pérdidas han sido de 30 a 50 millones de pesos por día, según Carlos Alberto Enríquez Barajas, presidente de la Asociación de Industriales del Estado de Michoacán.

El periódico Reforma publicó fotografías que muestran que los bloqueos se realizaron frente a elementos de la Guardia Nacional, que no hicieron nada para impedirlos. El Presidente respondió ayer que “quieren que se use la macana, porque son muy conservadores”, pero al final la policía de Michoacán liberó las vías en un operativo sin violencia.

Es positivo que el Presidente reconozca el daño de robos y bloqueos. Tiene razón cuando afirma que son como el huachicoleo. Lo que no tiene sentido es pensar que un simple llamado a la buena voluntad resolverá el problema.

No se les da

Ahora fue Jaime Cárdenas quien renunció a la dirección del Instituto para Devolverle al Pueblo lo Robado. “Gente honesta, limpia”, dijo sobre él AMLO cuando lo nombró. En su carta de renuncia, sin embargo, Cárdenas señaló “irregularidades administrativas” y actos de corrupción. Por eso el Presidente modificó su opinión de él ayer: “hay gente a la que no se les da el trabajo como servidor público”.
22 Septiembre 2020 04:01:00
Nuevo plantón
Una vez más se ha plantado un campamento sobre avenida Juárez y el Paseo de la Reforma en el Centro de la Ciudad de México. Las tiendas de campaña están vacías, como la vez pasada; pero los intereses políticos están dañando a los vecinos, a los comercios y a los empleados.

El presidente López Obrador se ha dado cuenta de que Frenaa, el Frente Nacional Anti-AMLO, le da una buena oportunidad para fortalecerse en un momento en que su popularidad había venido bajando. Por eso, a pesar de que la Policía detuvo primero la manifestación rumbo al Zócalo, y empezó a quitar las tiendas de campaña cuando se colocaron originalmente, él ha invitado a los integrantes del plantón a permanecer en las calles.

“Se van a poder quedar ahí en sus casas de campaña como nosotros lo hicimos, y que se queden un tiempo suficiente, que no sea nada más efímero, unos cuantos días”.

Andrés Manuel conoce el costo político que el plantón de Reforma de 2006 tuvo para él y para su movimiento. De hecho, hay buenas razones para pensar que su derrota electoral de 2012 se debió al persistente recuerdo del bloqueo. Ahora él quiere que sus opositores paguen la misma novatada. Por eso los invita no solo a quedarse, sino a hacerlo un tiempo suficiente.

Esta protesta se convirtió el fin de semana pasado en una verdadera comedia de errores. La manifestación de unos cuantos cientos de simpatizantes difícilmente habría tenido atención o repercusión.

La decisión del Gobierno capitalino de impedir el paso de la protesta al Zócalo, con una nutrida falange de granaderos-que-ya-no-son-granaderos, le dio relevancia a la movilización. También las descalificaciones a los manifestantes del supuesto periodista tuerto-que-no-es-tuerto, Paul Velázquez, porro de la 4T.

José Alfonso Suárez del Real, secretario de Gobierno de la Ciudad, argumentó que cerró el paso de los manifestantes al Zócalo debido a las reglas sanitarias de la pandemia y que por eso mismo trató de impedir que colocaran tiendas de campaña en avenida Juárez. Al final el Presidente cambió la decisión.

López Obrador sabe muy bien lo que hace. El plantón tendrá un costo significativo para el Frenaa, una organización con un número pequeño de participantes, porque irritará a la sociedad. Las relucientes tiendas de campaña se mantendrán sobre el pavimento varios días, quizá semanas, y le recordarán a la gente el fracaso del movimiento.

Quienes simpatizan con el frente, por otra parte, son personas de clase media que tienen que ganarse la vida; no se pueden quedar en plantón permanente. Muchos de quienes realizaron el bloqueo de López Obrador de 2006 recibían dinero, pero los 150 pesos al día que recibían no serían suficientes para una persona de clase media.

Las dos partes están metidas en sus juegos políticos. Ni al Presidente ni al dirigente de Frenaa, Gilberto Lozano, les importa el daño que genera un plantón. López Obrador quiere fortalecerse en el poder, Gilberto Lozano, líder de Frenaa, quiere forzar la renuncia de López Obrador, cosa que no va a suceder.

De momento, López Obrador va ganando la partida. Frenaa no tiene ni la fuerza ni la capacidad para mantener su plantón un tiempo largo. El Presidente entendió que la decisión original de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, o de su operador, Suárez del Real, fue un error. Usar la fuerza pública contra el movimiento solo lo beneficia. Mucho mejor es dejarlo en las calles, para que enfrente el enojo de los afectados y la inclemencia de las lluvias nocturnas de la capital.

El regreso

Ricardo Anaya ha anunciado su regreso a la vida pública. No sé si la dejó realmente alguna vez. La gran pregunta es si él puede ser el personaje que unifique a los distintos grupos que se oponen a la Cuarta Transformación. Tendría que haber madurado mucho.
21 Septiembre 2020 04:00:00
¿Ofrecer disculpas?
En los años 80, cuando yo trabajaba en la Encyclopaedia Britannica, un redactor nacido en Cuba, Perfecto Gómez Estradé, me comentó: “Lo que perdimos cuando llegó Fidel al Gobierno fue no solamente la prosperidad y las libertades individuales, se acabó también la tolerancia. En Cuba la gente siempre había sido tolerante, aceptaba las diferencias de forma natural. Con el régimen de Fidel se acabó. La gente empezó a ser intolerante, a denunciar a los demás por sus ideas políticas, a espiar”.

En México, vamos por ese camino. Parecería que no, ya que el 8 de enero de este 2020 el propio presidente López Obrador declaró en Anenecuilco, Morelos: “Hay diferencias, como siempre. Hasta en nuestras familias tenemos diferencias. Tenemos que ser tolerantes. No todos podemos pensar de la misma manera”. Pero la tolerancia que pregona no se manifiesta en sus acciones. A quienes lo critican, los descalifica en automático como conservadores y corruptos.

El viernes pasado el Mandatario arremetió no solo contra los 650 intelectuales y académicos que firmaron un desplegado que afirmaba que “la libertad de expresión está bajo asedio en México”, sino contra periódicos como el Reforma, al que se ha referido como un “pasquín inmundo”, El Universal e incluso El País de España, un diario identificado con las causas de la izquierda y la democracia. “Todos ellos -dijo- siempre apoyaron la política neoliberal y ahora se sienten ofendidos cuando deberían de ofrecer disculpas, porque se quedaron callados cuando se saqueó al país”.

¿Callados? Esto sorprenderá a muchos, no solo a quienes firmaron el desplegado y fueron siempre críticos de los gobiernos del PRI y del PAN, sino a quienes conocen sus trabajos y trayectorias. Es el caso de Alma Maldonado, investigadora del Cinvestav y profesora de la Facultad de Filosofía de la UNAM, quien se pregunta: “¿Cómo de qué tendríamos que pedir perdón.? Luché en cada movimiento convocado por Andrés”. Denise Dresser, fuerte crítica de los gobiernos del PRI y del PAN, firmó el desplegado a pesar de haber “votado por López Obrador en las últimas tres elecciones presidenciales”. En una entrevista con El Universal declaró: “Jamás pensé vivir en un país donde el término oposición fuera cuestionable, inválido o ilegítimo”. José Woldenberg no solo ha sido uno de los más distinguidos pensadores de la izquierda, sino un personaje clave en la transición a la democracia de nuestro país.

El Presidente afirma constantemente que quienes cuestionan a su régimen no levantaron la voz cuando “censuraron a Gutiérrez Vivó”, cuando “censuraron a Carmen Aristegui”. No estoy seguro de que hayan sido realmente casos de censura, pero Enrique Krauze señaló en Twitter el 15 de marzo de 2015: “Carmen Aristegui es una voz imprescindible en nuestra vida pública. Su salida de MVS vulnera seriamente la libertad de expresión en México”.

La lista de críticas a los regímenes del PRI y del PAN de autores como Javier Sicilia y José Antonio Crespo, es larga y fácilmente revisable. Al Presidente, sin embargo, no le interesa la realidad. En el mundo alterno al que ha elegido mudarse, solo su palabra, solo su ideología y solo su visión prevalecen. Son símbolos de la intolerancia que está definiendo su régimen. Es lamentable que un Presidente que ha dicho que “tenemos que ser tolerantes” esté en camino de convertirse en el gobernante más intolerante de México en las últimas décadas.

Restricciones

“México planteó a Estados Unidos la extensión, por un mes más, de las restricciones al tránsito terrestre no esencial en su frontera común”, señaló la SRE. Si lo pidió México, es un absurdo. La restricción hace daño a los dos países, pero solo se aplica a los mexicanos. Los estadunidenses siguen cruzando sin problemas.
18 Septiembre 2020 04:00:00
Presumir el fracaso
La autoestima del presidente López Obrador es impresionante. El 9 de junio declaró: “México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza. Esto no se logró en otras partes del mundo”. En su segundo informe de Gobierno añadió: “No es para presumir, pero en el peor momento contamos con el mejor Gobierno”.

Pero no, México dista de ser un ejemplo en la lucha contra el Covid. El 14 de septiembre se dio a conocer el informe de la Comisión Lancet para la 75ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Este documento compara el éxito o fracaso relativo de 91 países en la lucha contra la pandemia (thelancet.com).

Taiwán es la entidad con más éxito, lo cual es extraordinario si consideramos que registró algunos de los primeros contagios fuera de China por sus enlaces aéreos directos con Wuhan, origen de la pandemia. México se encuentra cerca de los últimos puestos en algunos rubros y en el último en otro. Nada que celebrar.

Taiwán sí es un ejemplo para el mundo. Registró cero nuevos casos y cero nuevas muertes diarias por millón de habitantes en agosto. Su tasa efectiva de reproducción (en la que 1 representa estabilidad y las cifras menores son reducciones) fue de 0.6. El Gobierno taiwanés no aplicó un confinamiento forzoso, como China y varios países de Europa y Latinoamérica, pero hizo un número muy alto de pruebas, 438 por cada caso, muy arriba del promedio internacional. Otro elemento del éxito fue el uso generalizado de mascarillas, en parte producto de una cultura en que por respeto a los demás estas se utilizan de manera cotidiana para impedir contagios de enfermedades respiratorias.

En el Informe Lancet, México no solo no aparece en primer lugar, sino que ni siquiera en el grupo de países que han logrado suprimir la enfermedad o que tienen tasas de contagio bajas. En el número de nuevos casos diarios por millón de habitantes, nuestro país registra una cifra de 44.4, el lugar 69 de los 91 países evaluados. En otros renglones estamos peor. En las nuevas muertes por millón de habitantes la cifra de México en agosto fue de 4.5, la tercera más alta de los países considerados en el estudio, solo después de los 6.1 de Colombia y los 5.7 de Bolivia. En México, por otra parte, todavía sigue creciendo la pandemia, con una tasa de reproducción de 1.1. Quizá lo que explica realmente la tragedia de México es que el número de pruebas es el menor de los países evaluados, solo 1.9 por cada caso.

Es interesante ver en el Informe Lancet que los países que impusieron confinamientos forzosos, como España o Argentina, no han tenido buenos resultados en la lucha contra la pandemia. Tener un número alto de contagios, por otra parte, no necesariamente significa más muertes. Singapur tuvo en agosto 26.7 nuevos casos por millón de habitante, pero 0 nuevas muertes por millón. Una vez más la detección, con 36.1 pruebas por cada caso, y el uso de mascarillas fueron cruciales. También el contar con buenos servicios de salud.

Debemos dejar de presumir nuestros fracasos. Con el menor número de pruebas en el mundo, un Gobierno que ha sido reacio al uso de mascarillas y un presidente que se resiste a usarlas, hemos tenido quizá el peor Gobierno en el peor momento. Hay que ser humildes. Debemos aprender de lo que han hecho los gobiernos que sí han enfrentado la pandemia con éxito.


Por consigna

Dijo ayer AMLO que los ministros de la Suprema Corte que rechazaron la consulta que él propuso en 2014 sobre la reforma energética lo hicieron por consigna y porque no eran libres. Pero, como ha señalado Daniel Moreno, quien redactó el proyecto fue Olga Sánchez Cordero y el único ministro que votó en contra José Ramón Cossío.

17 Septiembre 2020 04:00:00
Ahora, la consulta
Terminó la rifa del avión presidencial, a pesar de que este sigue ahí y los contribuyentes estamos pagando todavía el arrendamiento y el mantenimiento. Sin embargo, el Presidente ya ha lanzado una nueva campaña de propaganda, la consulta popular para enjuiciar a los expresidentes.

López Obrador, al parecer, redactó personalmente la pregunta, como lo sugiere el lenguaje de poca o nula corrección jurídica. La envió al presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal, quien la remitió a la Suprema Corte. El Senado se convirtió así en una simple oficialía de partes.

La pregunta es: “¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”.

No solo es una pregunta confusa, sino que carece de sentido jurídico. Es absurdo preguntar si se debe aplicar la ley. Si cualquier persona, expresidente o no, cometió un delito, la obligación de las autoridades es presentar la acusación correspondiente ante los tribunales; si no ha cometido delito, no lo debe hacer.

La pregunta supone que el pueblo sabio debe rendir primero su veredicto y la autoridad después investigar. Es una tergiversación del orden jurídico, en el que un fiscal primero investiga un delito y, de encontrar indicios, somete las pruebas a un juez que, con conocimiento jurídico y de los hechos, juzga y rinde un fallo.

Pero ¿cómo se puede ofrecer un fallo si no hay claridad en las acusaciones? En la exposición de motivos el Presidente afirma que “el neoliberalismo gobernante se tradujo en la pérdida de centenares de miles de vidas, en decenas de miles de desapariciones”. Añade que “en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, crecieron más en nuestro país las diferencias económicas y sociales entre ricos y pobres”.

A Ernesto Zedillo lo acusa de continuar “las políticas privatizadoras de su predecesor”; a Vicente Fox, de intervenir “indebida e ilegalmente en el proceso electoral”; a Felipe Calderón, de aplicar una “estrategia militar” para “‘combatir el narcotráfico’ que exacerbó la violencia”; a Enrique Peña Nieto, de complicidad en los sobornos de Odebrecht y en la compra fraudulenta de Agronitrogenados.

La aplicación de políticas liberales, sin embargo, no es un delito. La desigualdad en el sexenio de Salinas, según el índice de Gini, bajó en lugar de aumentar. Privatizar empresas públicas no es ilegal.

Las intervenciones indebidas de Fox en la campaña de 2006 fueron detenidas por el IFE. Calderón aplicó una fallida estrategia militar contra el narco, pero dentro de la ley (AMLO la ha continuado con peores resultados). Sí hay indicios de responsabilidad de Peña Nieto en los casos Odebrecht y Agronitrogenados, pero los asuntos deben dirimirse en los tribunales; una consulta no puede ni debe concederle impunidad.

Sorprende que Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la Presidencia, no le haya informado al Presidente del absurdo jurídico del escrito. Ricardo Monreal, doctor en Derecho, no debió remitir el galimatías a la Corte, pero nadie se atreve a decirle “No” a López Obrador. O quizá todos saben que la consulta no tiene propósitos de legalidad, sino simplemente de propaganda.


De género

Todo el que quiso se registró para la encuesta para dirigir Morena, pero un Tribunal Electoral de cinco hombres y dos mujeres rechazó la convocatoria porque no hay equidad de género entre quienes se inscribieron. ¿Y la democracia?
16 Septiembre 2020 04:00:00
UIF politizada
La Unidad de Inteligencia Financiera se ha convertido en la Gestapo de este Gobierno. La ley le permite congelar cuentas bancarias sin orden de un juez y sin presentar pruebas de un presunto ilícito. Estas facultades tenían como propósito en un principio combatir al crimen organizado, pero la UIF las utiliza cada vez más para hostigar a quienes considera enemigos del régimen.

Este 14 de septiembre la UIF anunció la congelación de las cuentas bancarias de varios de los participantes en las movilizaciones contra el uso de agua de la presa de La Boquilla, de Chihuahua, para cubrir un adeudo de líquido a Estados Unidos.

La propia institución explicó: “De esta manera la UIF refrenda su compromiso de llevar a cabo acciones que inhiban el uso del sistema financiero mexicano por parte de organizaciones que tienen como finalidad ocultar el origen de recursos de procedencia ilícita, para fortalecer el cumplimiento del estado de derecho, brindando seguridad jurídica a la ciudadanía”.

La verdad es que la acción, lejos de dar certeza jurídica, manda el mensaje de que el Gobierno congelará cuentas de quienes se opongan a sus designios. La congelación de cuentas se aplica no solo sin orden judicial, sino sin presentar acusaciones formales.

Al contrario de cualquier otro proceso legal, la autoridad que acusa no está obligada a probar; quien sufre el congelamiento debe presentar pruebas de que sus ingresos son legítimos. La congelación viola así la presunción de inocencia que garantiza la Constitución.

En esta ocasión se han congelado las cuentas de Salvador Alcántar Ortega, presidente de la Asociación Estatal de Usuarios de Riego de Chihuahua; José Reyes Baeza, exgobernador de Chihuahua; y Eliseo Compeán, Alcalde de Delicias. También se aplicó la medida a las cuentas de esa asociación de usuarios de riego y a las del municipio de Delicias. Ninguno forma parte del crimen organizado.

Santiago Nieto, titular de la UIF, afirmó ayer por Twitter que la acción contra José Reyes Baeza, exdirector general del ISSSTE, “versa sobre el presunto desvío de 129 millones de pesos del ISSSTE en el marco de la denominada estafa maestra, entre otras irregularidades financieras”.

Es mera coincidencia que la UIF encontró estas faltas años después y que se le congelaron las cuentas al mismo tiempo que a otros participantes en las protestas, como Salvador Alcántar, sin vínculos con el ISSSTE.

Alcántar me dijo ayer que la afirmación de que ha recibido millones de pesos en transacciones sospechosas es risible. “No tengo dinero. Fui maestro universitario muchos años. Estoy retirado. Tengo un pequeño terreno que trabajo. Es una manera de intimidar a las personas. Pero este movimiento ya no lo van a parar”.

Antes vimos el caso de Eduardo Medina Mora de la Suprema Corte, a quien primero se le congelaron las cuentas y después se le liberaron. El ministro, cuyas posiciones no eran del agrado del Gobierno, renunció. Nieto afirmó que la congelación de cuentas no tenía como propósito forzar la renuncia, porque, dijo, la acción se hizo después. Pero nunca quedó claro ni por qué se congelaron las cuentas ni por qué se descongelaron más tarde.

Es sumamente improbable que se hayan encontrado súbitamente irregularidades financieras en varios de quienes participaron en las protestas de La Boquilla. Lo que vemos, más bien, es cómo la UIF se ha convertido en una policía política con un arma muy poderosa a su disposición: la congelación de cuentas bancarias de los presuntos enemigos del régimen.


La pregunta

AMLO presentó ayer una larga y complicada posible pregunta para la consulta sobre si debe enjuiciarse a los expresidentes. Si la simplificamos quedaría: “¿Está usted de acuerdo en aplicar la ley si los expresidentes cometieron delitos?” Es una pregunta que no debe ni preguntarse.
15 Septiembre 2020 04:02:00
Cachitos de salud
El presidente López Obrador lo ha prometido en varias ocasiones: “México va a tener un sistema de salud como el que tienen en Dinamarca y Canadá”. Estos países, sin embargo, no hacen rifas de aviones para financiar sus clínicas o medicamentos.

Para un Presidente que considera que gobernar es muy fácil, los monumentales problemas de salud de nuestro país pueden resolverse con un simple “cachito” de esfuerzo en una rifa. El propio Mandatario describió su política en este tema el 24 de mayo de 2019: “Era un desorden bien organizado para robar. Entonces, ¿qué estamos haciendo? Poniendo orden. Siempre he dicho que, entre otras cosas, la política es poner orden en el caos. No es un problema de presupuesto, es un problema de corrupción”.

Pero lo que vemos hoy es más desorden. Este 13 de septiembre el Presidente no celebró que ya hubiera medicamentos gratuitos para todos, como prometió, o que se hubiera superado el desabasto de fármacos oncológicos pediátricos, sino que en la rifa del avión presidencial “ya llegamos a la meta para pagar los premios”. En otras palabras, ya cubierto el monto de los premios, “todo lo que se obtiene es para comprar equipos de salud”.

No fue fácil llegar a esta meta. Desde hace meses el presidente López Obrador ha estado promoviendo los “cachitos” desde sus conferencias de prensa. Hasta se subió al avión presidencial para vender más, a pesar de que él mismo ha reconocido que no se está rifando el avión.

El Gobierno ha recurrido a conductas éticamente cuestionables, como forzar a burócratas y funcionarios a comprar boletos, pero también a acciones que pueden ser constitutivas de delito, como desviar recursos del Insabi, el Instituto de Salud para el Bienestar, para comprar boletos de lotería en lugar de insumos de salud. A pesar de estas maniobras, y de las grandes compras de empresas que quieren quedar bien con el Presidente, ayer el director general de la Lotería Nacional, Ernesto Prieto, informó que hasta el 11 de septiembre se habían vendido solo 69.65% de los boletos. Considerando que hasta el Presidente se ha convertido en vendedor, la cifra parece decepcionante.

Los países progresistas con buenos sistemas de salud pública, como Dinamarca y Canadá, no realizan rifas para pagar los gastos de salud. Tienen sistemas bien organizados que se financian de los impuestos y los presupuestos gubernamentales, lo que otorga certidumbre a la disponibilidad de recursos a través de los años. Las compras de medicamentos se realizan de forma ordenada y la distribución queda a cargo de empresas especializadas. Es todo lo contrario de lo que se está haciendo en México.

Es verdad que el presidente López Obrador heredó un sistema de salud con muchos problemas. El 3 de enero de 2019, al comenzar su mandato, lo reconoció, pero añadió que en dos años vamos a “tener un sistema de salud como el que tienen en Canadá, en el Reino Unido o en Dinamarca, que son de lo mejor. Ese es el compromiso”.

Este compromiso debería saldarse el 3 de enero de 2021, en apenas tres meses y medio; pero en lugar de avanzar estamos retrocediendo. El Seguro Popular fue eliminado, sin tener un sistema sólido que lo sustituya, mientras que el propio Gobierno ha provocado una escasez artificial de medicamentos. Rifar en cachitos un avión que no se puede rifar no nos acercará a la meta de tener un buen sistema de salud.



Catedral tomada

El Estado Mayor Presidencial tomaba antes control de la Catedral Metropolitana el 15 y 16 de septiembre por seguridad y para manejar la pólvora de los fuegos de artificio. Pero ya no existe, por lo que el Ejército tomó el control desde el 13 sin advertir a las autoridades religiosas. Esto generó quejas y cuestionamientos. Echar a la basura la experiencia del EMP ha tenido costos.

14 Septiembre 2020 03:59:00
AMLO y Calderón
Es notable la atención que el presidente Andrés Manuel López Obrador le dedica al exmandatario Felipe Calderón. Una y otra vez lo cita en sus conferencias de prensa y lo culpa de todos los problemas del país.

El 7 de septiembre Luis Estrada, coordinador de análisis político del ITAM, señalaba que Calderón había sido mencionado 270 veces en las mañaneras, más que las 263 de Benito Juárez. Después de que se dio a conocer el rechazo del Consejo General del INE a otorgar registro a México Libre como partido político, el Mandatario lo festejó en un video como un triunfo personal:

“Yo, no saben cuánto celebro esto. Lo celebro muchísimo”.

No parece una declaración del Presidente de todos los mexicanos, pero esa ha sido la actitud de Andrés Manuel ante Calderón desde hace años. López Obrador utiliza con frecuencia su tribuna presidencial para descalificar a quienes piensan diferente, pero su agresividad hacia Calderón ha sido especial. El 23 de agosto de 2019 cuestionó la estrategia del expresidente para combatir el tráfico de drogas y se refirió a él, en lo personal, con sorna: “En vez de atender las causas quiso, de manera espectacular, resolver el problema solo con el uso de la fuerza. Esto no se dice que, cuando la guerra va a Michoacán, a Apatzingán, y va vestido de militar, se pone un chaleco que hasta le quedaba grande. Parecía el comandante Borolas”.

Lo que portaba el Presidente no era, por supuesto, un chaleco, sino una chaqueta militar; y quizá las mangas eran ligeramente largas, pero el mensaje era más importante que una falla de sastrería. Calderón acudió a Apatzingán en enero de 2007 vestido con chaqueta y gorro verde olivo para compartir el rancho con la tropa; quería mostrar su decisión de combatir al crimen organizado en la región y su solidaridad con los soldados que estaban sufriendo privaciones y peligros. López Obrador se refirió entonces despectivamente al Presidente como “soldadito de chocolate”.

El Primer Mandatario puede tener una descripción de primera mano de lo que estaba aconteciendo en Michoacán porque el Gobernador que, ante una violencia desbordada, hizo la petición de ayuda al Gobierno federal era Lázaro Cárdenas Batel, hoy jefe de asesores de la Presidencia.

En septiembre de 2006 un grupo de sicarios tiró las cabezas de cinco hombres en un bar de Uruapan, y a pesar de que Cárdenas pidió apoyo al Gobierno de Vicente Fox contra las organizaciones criminales este no hizo caso. La decisión de Calderón de respaldar a Cárdenas fue valiente y valiosa.

Yo cuestioné en repetidas ocasiones la “guerra contra las drogas” de Calderón. Advertí que detener a los capos del narco no estaba reduciendo ni el tráfico ni el consumo de drogas, pero sí incrementaba la violencia. El propio Presidente enmendó su posición al final, por lo menos en el discurso. El 26 de septiembre de 2012 declaró ante la Asamblea General de la ONU: “Hoy propongo, formalmente, que esta, nuestra Organización de las Naciones Unidas, se comprometa y que haga una valoración profunda de los alcances y los límites del actual enfoque prohibicionista en materia de drogas”.

Pese a las declaraciones, López Obrador no ha dejado atrás el enfoque prohibicionista. Si bien liberó a Ovidio Guzmán en Culiacán el 17 de octubre de 2019, ha seguido aprehendiendo a otros presuntos capos. La guerra no ha parado. Y las descalificaciones, en todo caso, sobran.



Muertos de Calderón

No eran los muertos de Calderón, pero así lo pregonaban los actuales morenistas. En el sexenio de Calderón hubo 120 mil 935 homicidios dolosos, según México Unido contra la Delincuencia. En el de AMLO en 20 meses, hasta julio de 2020, se acumulan 48 mil 953, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública. Pronto habrá más muertos de AMLO que de Calderón.


11 Septiembre 2020 04:00:00
Liberal o conservador
Al Presidente le gusta usar su privilegiada tribuna para atacar a quienes se atreven a cuestionarlo. Ayer dijo en su mañanera: “Porque hay todavía quienes dicen que no hay cambios, dicen: ‘¿Dónde están los cambios?’ Estaba yo viendo un texto, una frase de un periodista de derecha, conservador, Sarmiento. No sé de quién es la frase. Él la usa, dando a entender que todo sigue igual, este señor Sarmiento”.

La frase es: “Todo cambia, todo se transforma: todo sigue igual”, y es del irreverente cronista Carlos Monsiváis. La expresión fue sin duda inspirada por la novela El Gatopardo de Giuseppe Tommassi di Lampedusa, quien pone en boca de su protagonista, Fabrizio Corbera, príncipe de Salina, estas palabras: “Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”.

Sin embargo, yo no afirmé en la columna a la que se refiere el Mandatario, y que claramente no leyó, que él no esté realizando cambios. Sí hablé de cómo descalifica a quienes cuestionan alguna de sus medidas. Apunté que los intelectuales de los que hoy se queja criticaron también a sus predecesores. Añadí que López Obrador está cada vez más distanciado de los principios de la izquierda liberal que supuestamente representaba.

El Mandatario piensa que para descalificar un argumento basta con tildar de conservador o derechista a quien lo expresa. Con ello revela, sin embargo, un profundo desconocimiento del significado de los términos. En realidad, muchas de las críticas que recibe provienen de las filas del liberalismo. No parece darse cuenta de que sus posiciones son conservadoras.

Quizá el Presidente debería consultar los diccionarios. “Liberal” es una persona que actúa con liberalidad, con generosidad; que rechaza el moralismo; que promueve las libertades políticas, económicas y sociales; que defiende al individuo frente al poder del Estado; que es tolerante con quienes no piensan como él. López Obrador no comparte estas posiciones. Como hombre, y como político, es profundamente conservador.

En el gasto, lejos de ser liberal, se enorgullece de su tacañería. No le gusta gastar y presenta esta parquedad como virtud. Como político ha presentado presupuestos no solo conservadores, sino recesivos. Esto no es necesariamente malo; los presupuestos equilibrados han permitido mantener una razonable estabilidad del peso, pero la tacañería ha llevado al extremo de dejar sin medicamentos a miles de pacientes de los servicios públicos de salud.

Un liberal defiende el derecho de los individuos a tomar sus propias decisiones morales. Los conservadores, en cambio, piensan que deben imponer su moral a los demás; citan textos sagrados y a líderes religiosos, como el papa Francisco, para justificar la imposición; piden que la sociedad rija su comportamiento por una cartilla o una constitución moral.

Los liberales defienden la pluralidad política ante los gobernantes autoritarios, que piensan que solo ellos tienen la razón. Son partidarios de las libertades económicas y de la libre competencia. Rechazan al Estado como rector de la economía. Quizá lo más importante, sin embargo, es que los liberales son tolerantes con quienes piensan diferente.

Yo siempre he aplaudido la honestidad personal del Presidente y la admiración que ha expresado por los liberales del siglo 19. La libertad, sin embargo, hay que defenderla aquí y ahora, en este siglo 21 en que los populistas conservadores quieren llevarnos de regreso a un mundo idílico que nunca existió.

La Huexca

Esta vez coincido con Manuel Bartlett. La termoeléctrica de gas de La Huexca, Morelos, es una pieza importante en la red de energía eléctrica que debemos construir. No podemos permitir que un grupo de poder impida que la sociedad tenga acceso a la electricidad.
10 Septiembre 2020 04:01:00
Mensaje presupuestal
El presupuesto nos dice más de las intenciones del Gobierno que cualquier declaración mañanera, y el mensaje para 2021 es que tenemos un Gobierno conservador que recorta gasto por doquier para nutrir unos cuantos proyectos faraónicos.

¿Conservador? Sí, al contrario de lo que han hecho los gobiernos progresistas o liberales en la crisis, el de López Obrador ha buscado frenar el crecimiento del presupuesto. El gasto neto tendrá en 2021 una reducción real de 0.3% para ubicarse en 6 billones 257 mil millones de pesos. Se espera, por otra parte, una caída de 3% en los ingresos presupuestarios, para quedar en 5 billones 539 mil millones de pesos.

El mayor aumento porcentual lo registrará la Secretaría de Turismo, con 641.5% contra 2020. Esto no significa que habrá más promoción turística, sino dinero para el Tren Maya. Otro aumento importante, típico también de gobiernos conservadores, es el de Defensa Nacional, que tendrá un alza de 17.5%, en parte por el nuevo aeropuerto de Santa Lucía. La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) tiene también un incremento enorme, de 46.9 por ciento.

La significativa alza de 9.1% en el presupuesto de la Secretaría de Salud es entendible en un tiempo de pandemia, ya que necesitaremos comprar millones de vacunas para el Covid-19, pero también es consecuencia del desastre en el abasto de medicamentos en el sector público provocado por el propio Gobierno. El régimen tendrá ahora que aprender a distribuir medicinas, costo que antes asumía el sector privado. En contraste, el presupuesto de Educación sube apenas 0.2%, monto decepcionante cuando el país está enfrentando un reto enorme para adaptarse a la nueva educación a distancia.

Los mayores recortes son a la Secretaría del Trabajo, 20.3%, y a Hacienda, 17.3 por ciento. Preocupa. Si en este momento es virtualmente imposible conseguir una cita para obtener una firma electrónica en el Sistema de Administración Tributaria, no sabemos qué va a pasar ahora. Es un error castigar los servicios públicos, que solo el Estado puede proporcionar, cuando son la razón fundamental de los impuestos que pagamos.

Las transferencias a las entidades de la Federación tienen una disminución importante de 5.5%: las participaciones 6.4% y las aportaciones 1.1 por ciento. Los gobiernos de los estados protestarán sin duda, aunque en buena medida el recorte es producto de la caída de algunas fuentes de ingresos, como los petroleros.

Es falso que no se vaya a contratar nueva deuda pública, como han afirmado tanto el Presidente como el diputado Mario Delgado. Se prevé que el balance económico registre un déficit de 718 mil 193 millones de pesos, 26.9% más que en 2020. Esto asciende a 2.9% del Producto Interno Bruto. El faltante hay que cubrirlo de alguna forma, y previsiblemente se hará con nueva deuda. Imprimir dinero sería mucho peor.

Tenemos así un Gobierno conservador que ofrece un presupuesto moderado y cauteloso. No hay impuestos nuevos, lo cual es positivo, pero no se ha revertido el injusto aumento del año pasado en las retenciones del ahorro bancario. El presupuesto no será, sin embargo, un impulso para el crecimiento. Al contrario, el énfasis en proyectos monumentales sin claro beneficio económico o social representa un desperdicio de recursos. No es el peor de los presupuestos, pero dista de ser el mejor en esta crisis.

Crecimiento

El Gobierno espera que la economía crezca 4.6% en 2021. Parece difícil. Depende mucho de un aumento en la inversión privada. Para lograrlo, el Gobierno debe dejar de mandar el mensaje de que puede cambiar las reglas después de la inversión, como en la cervecera de Mexicali.
09 Septiembre 2020 04:00:00
Contra intelectuales
Una vez más el Presidente se lanzó contra intelectuales, periódicos y revistas liberales que él considera conservadores. Ayer cuestionó a Enrique Krauze y Héctor Aguilar Camín, cuyas publicaciones “recibían apoyos especiales” y “siempre justificaban o guardaban silencio cuando se estaban cometiendo atracos al erario público y no hablaban de cómo se empobrecía al pueblo y cómo unos cuantos se hacían inmensamente ricos”. Al periódico Reforma lo descalificó como “un boletín del conservadurismo”.

El que una publicación venda publicidad o suscripciones no debería asombrar a nadie, ni es ilegal. Es falso, además, que Nexos o Letras Libres hayan ensalzado a los gobiernos del PRI y del PAN, o que guardaran silencio ante los abusos del poder. Siempre fueron críticos del Gobierno; el problema es que lo siguen siendo.

López Obrador ha aplaudido siempre las críticas a sus predecesores, pero no las que lo tocan a él. Ayer se quejó de que estas dos revistas obtuvieron millones de pesos en publicidad o produjeron programas de televisión para entidades gubernamentales.

Dio por hecho que la mención de cifras millonarias bastaba para demostrar su corrupción. Se quejó también de quienes impulsaron la transparencia: “Estos intelectuales, junto con el periódico Reforma y otros académicos e integrantes de la llamada sociedad civil, promovieron mucho lo de la transparencia, el que se creara un instituto de la transparencia, que al final de cuentas nunca transparentó nada de lo que realmente importaba que se supiera”.

Si el Gobierno de López Obrador tiene pruebas de irregularidades, que tome medidas legales, pero hasta ahora la inhabilitación de Nexos por una supuesta omisión de pago al Infonavit parece una simple venganza. Nexos ha difundido el pago correspondiente.

La rabia del Presidente parece una reacción a las críticas. De Krauze dijo ayer: “Él estaba en contra del cambio verdadero, él me llamó Mesías Tropical”. Y es verdad, pero Krauze también dijo de Fox que “dejó de ser presidente a los 24 minutos de ser presidente”, de Calderón que su “guerra contra el narco” dejó un “aterrador balance: 60 mil muertos en seis años” y del PRI que “merece perder las elecciones por haber cometido y adoptado nuevamente actos de corrupción”.

De Aguilar Camín, AMLO afirmó el 4 de septiembre: “Me insultó. No voy a repetir lo que me dijo porque está en redes sociales”. Y, efectivamente, en una reunión privada en Zoom con excompañeros de escuela el novelista afirmó que el Presidente ha tomado “decisiones estúpidas” porque “quiere que este país esté jodido y empobrecido para poderlo gobernar”, y “estará tan jodido el país” que probablemente el Mandatario “pierda también la revocación del mandato, por pendejo y petulante”. Pero era una reunión privada, que alguien grabó y difundió. ¿Empezará el Gobierno a perseguir opiniones expresadas en privado?

Nexos “nació en el seno de la izquierda”, pero se mantuvo abierta a todas las corrientes. Carlos Pereyra Boldrini, Arturo Warman, Roger Bartra, Lorenzo Meyer, Carlos Monsiváis y muchos más participaron en ella. Apenas el 20 de agosto Gerardo Esquivel, economista vinculado a la 4T, señalaba en Twitter: “Yo siempre he encontrado en @nexosmexico un espacio abierto al diálogo y al debate”.
El problema es que López Obrador está cada vez más alejado de los ideales de la izquierda liberal. Quiere “una sociedad uniformada donde el conjunto de los ciudadanos aplauda”, en palabras de Luis de la Barreda Solórzano. Nada más lejos de una posición de izquierda o liberal.

Montos

Dice López Obrador que en 12 años, de 2006 a 2018, el Gobierno federal contrató 87 millones de pesos de publicidad en Nexos. Pero en uno solo, 2019, su Gobierno compró 251 millones en La Jornada. El solo monto no es prueba de corrupción.
08 Septiembre 2020 04:00:00
México no libre
Morena es un ejemplo de cómo el sistema electoral mexicano, después de décadas de un virtual monopolio, se ha abierto a los nuevos partidos políticos. Creado en 2011 como movimiento político, por Andrés Manuel López Obrador cuando era todavía miembro del PRD, pasó a ser asociación civil en 2012 y apenas en 2014 obtuvo registro como partido político. En la actualidad no solo ha conquistado la Presidencia, sino que tiene mayorías absolutas en ambas cámaras del Congreso y encabeza los gobiernos de cinco estados y la Ciudad de México.

Muy pocos países tienen sistemas políticos que permitan el surgimiento de un partido y su conquista del poder de una forma tan rápida. Estados Unidos es un caso extremo con su virtual duopolio. El Partido Democrático y el Republicano han ganado todas las elecciones desde 1852 y han controlado el Congreso desde 1856.

El actual sistema mexicano de partidos puede ser objeto de muchas críticas, pero la flexibilidad en el caso de Morena es muy positiva. Al final los electores tuvieron la posibilidad de expresar su opinión sobre el nuevo partido y su líder con el voto. Esa es la razón de ser de la democracia: dar opciones a los ciudadanos para que expresen sus opiniones y deseos en las urnas.

Por eso me preocupa la decisión del Instituto Nacional Electoral de rechazar el registro como partido de México Libre, la organización fundada por Margarita Zavala. Los consejeros del INE se están abrogando una decisión que debieron haber dejado a los electores: votar o no por un nuevo partido. Lo curioso es que la Comisión de Prerrogativas del propio INE aprobó previamente el registro.

No me convence el argumento de que 8.2% de los recursos del partido provinieron de aportaciones realizadas por Clip, una aplicación que solo transparenta los últimos cuatro dígitos de una tarjeta bancaria. Esto impidió, dicen, que se rastreara el origen de 1.2 millones de pesos en aportaciones. Parece un pretexto, sobre todo cuando hemos visto que Morena recibía donativos mucho mayores en efectivo, sin identificar a los aportantes, que incluso servían para pagar el sueldo de López Obrador, a dicho del propio Presidente.

Mucha gente no involucrada en política piensa que, por sistema, el INE debe rechazar cualquier nuevo partido. Se percibe a estas organizaciones como simples negocios particulares. Esta imagen es producto de las cantidades multimillonarias de dinero público que reciben.

Mi posición es que deben ser los electores, y no los consejeros del INE, quienes decidan en las urnas qué partidos o candidatos deben gobernar y cuáles desaparecer. Para eso es la democracia. Si queremos evitar que los partidos se conviertan en negocios, la solución es reducir o eliminar el subsidio que reciben de los contribuyentes. Los partidos no deben ser parásitos de la sociedad: pueden buscar sus propios recursos, como en Estados Unidos.

México Libre va ahora al Tribunal Electoral, pero el fallo puede ser influido por el presidente López Obrador, quien aplaudió la decisión del INE y la consideró “justicia divina”. El Ejecutivo no debe tratar de influir sobre los jueces o magistrados. Así como los votantes, y no los consejeros electorales, deben escoger con su sufragio a los candidatos o partidos de su preferencia, así los jueces deben poder ofrecer sus fallos sin presiones del primer Mandatario.



El mismo PES

Nada más lejano a las preferencias de un liberal que un partido religioso como Encuentro Social, hoy rebautizado Encuentro Solidario. El PES, con cualquier otro nombre, sigue siendo el mismo pez. Coincido, sin embargo, con la decisión de darle registro. Negar derechos políticos a los ministros de culto viola la garantía de igualdad ante la ley.
07 Septiembre 2020 04:00:00
Paladar colonizado
En medio de una mortífera pandemia, y de la peor crisis económica desde 1932, la Cuarta Transformación ha preferido concentrar sus esfuerzos en una cruzada contra las bebidas y los alimentos procesados. El esfuerzo se presenta como un intento de combatir el sobrepeso, la obesidad y la diabetes, pero las garnachas, las fritangas y los productos de alto contenido calórico sin envasar no preocupan a los cruzados. Solo les interesan los productos envasados. Es una causa ideológica.

El esfuerzo lo encabeza el propio presidente López Obrador, quien en su Segundo Informe de Gobierno utilizó un término peyorativo para referirse a estos productos: “Debemos cuidar nuestra alimentación y no consumir productos chatarra con excesos de azúcares, sales y químicos, por nuestra salud”. Al Mandatario lo han acompañado en estas descalificaciones algunos de sus escuderos ideológicos. El subsecretario de Salud Hugo López-Gatell declaró el 20 de julio en Chiapas: “¿Para qué necesitamos el veneno embotellado, el de los refrescos? ¿Para qué necesitamos donas, pastelitos, papitas que traen alimentación tóxica y contaminación ambiental?”. El subsecretario de Agricultura Víctor Suárez Carrera despotricó este 3 de septiembre contra el “imperialismo alimentario” que ha colonizado el paladar de los mexicanos.

La campaña ha producido un nuevo etiquetado frontal para los alimentos procesados, y solo para estos, y una serie de iniciativas que buscan prohibir la compra por niños de alimentos envasados, y solo estos. El nuevo etiquetado es menos informativo que el anterior, pero ofrece advertencias para ahuyentar a los consumidores. Las compañías productoras han tenido que realizar un esfuerzo monumental para cambiar el etiquetado en medio de la crisis y al final terminarán tirando millones y millones de pesos en envases y productos con el etiquetado anterior. La prohibición de compras de menores, a su vez, pone en riesgo a cientos de miles de pequeños comercios, que tendrán que negar la venta o violar la ley de manera sistemática.

López-Gatell se ha lanzado también contra el vapeo, sin considerar que millones en el mundo han dejado de fumar precisamente porque han tenido acceso a esta forma, mucho menos dañina, de consumir nicotina. Parecería que al subsecretario le pagan para promover el hábito de fumar.

El etiquetado agresivo de advertencia redujo en Chile el consumo de bebidas envasadas de alto contenido de azúcar, particularmente entre las clases altas (Plos Medicine, 11.2.20), pero una parte significativa del consumo simplemente se desvió a bebidas con edulcorantes artificiales. No hay indicios de que se hayan registrado disminuciones en sobrepeso, obesidad o diabetes.

El nuevo moralismo alimentario aumentará los costos de operación de las productoras y fomentará el mercado negro. No disminuirá los problemas de salud, ni ocultará el notorio fracaso del Gobierno en la lucha contra el Covid. Sí producirá la quiebra de muchas pequeñas y medianas empresas que hoy elaboran estos productos. Las grandes concentrarán más el mercado. Quizá ese sea el objetivo real, favorecer a los grandes consorcios, matar a las pequeñas empresas de alimentos.

No podemos esperar cambios en la salud, porque los productos no envasados no están siquiera considerados en esta cruzada moralista. El asunto es ideológico. El Gobierno está molesto porque dice que un imperialismo alimentario ha colonizado nuestro paladar.

Víctima

El INE rechazó el registro de México Libre como partido político por supuestamente no haber acreditado el origen de 8.2% de sus recursos, pese a que se recabaron por Clip. Los morenistas celebran, pero la principal víctima de la decisión será la 4T. México Posible habría dividido el voto del PAN.
04 Septiembre 2020 04:02:00
AMLO y el egoísmo
No dejó de llamar la atención que el único pensador político citado por el presidente López Obrador en su Segundo Informe de Gobierno haya sido Adam Smith: “Por más egoísta que quiera suponerse al hombre, evidentemente hay algunos elementos en su naturaleza que lo hacen interesarse en la suerte de los otros, de tal modo que la felicidad de estos le es necesaria, aunque de ello nada obtenga, a no ser el inmenso placer de presenciarla”.

La cita proviene de una de las obras fundamentales del pensador escocés, considerado ampliamente como padre del capitalismo: Teoría de los Sentimientos Morales. En ella Smith afirma que “el dolor ajeno” nos hace padecer, nos causa sufrimiento, y nos impulsa a la generosidad: “El mayor malhechor, el más endurecido transgresor de las leyes de la sociedad, no carece del todo de este sentimiento”, escribió. Por eso tantas veces ayudamos al prójimo sin esperar recompensa. Andrés Manuel afirmó que este concepto de Smith “bien podría constituir uno de los fundamentos de la economía moral que estamos aplicando”. Añadió una paráfrasis breve y positiva de la idea de Smith: “La alegría ajena es nuestra propia dicha”.

La compasión o empatía por los demás que describe Smith, sin embargo, no se contrapone con sus ideas económicas fundamentales, las cuales expresa tanto en La Riqueza de las Naciones como en la propia Teoría de los Sentimientos Morales. El egoísmo o interés propio de las personas lleva, a través de una “mano invisible”, a la creación de una mayor prosperidad para todos e incluso promueve un mejor reparto de la riqueza: “Una mano invisible los conduce a realizar casi la misma distribución de las cosas necesarias para la vida que habría tenido lugar si la tierra hubiese sido dividida en porciones iguales entre todos sus habitantes, y así, sin pretenderlo, sin saberlo, promueven el interés de la sociedad y aportan medios para la multiplicación de la especie”.

Es posible, por supuesto, que el Presidente no haya leído completa la obra de Adam Smith. Quizás haya buscado solamente una cita conveniente para su ideología, sin interesarse en el resto de la filosofía del notable pensador escocés. En varias ocasiones en el pasado, recordemos, Andrés Manuel ha expresado su admiración por Franklin D. Roosevelt, presidente de Estados Unidos de 1933 a 1945, cuando en esos mismos discursos, como el del 5 de abril, se pronunció paradójicamente en contra de “las medidas contracíclicas que solo ayudaban a unos cuantos”, las cuales tildó de neoliberales, a pesar de que estas acciones, propuestas originalmente de manera teórica por el economista británico John Maynard Keynes, fueron la gran aportación de Roosevelt a las políticas públicas.

Adam Smith, y López Obrador, tienen razón. El ser humano se distingue por una vertiente de generosidad ausente del resto del reino animal. Pero también es cierto que para ser generosos primero hay que producir riqueza que pueda usarse después para ayudar a los más necesitados. Ni el carnicero, ni el cervecero, ni el panadero nos aportarán por mera generosidad los productos para nuestra cena. Necesitan una motivación para hacerlo. Esa es la contraparte necesaria de la generosidad en la economía moral que el Presidente dice que quiere construir.



Sin censura

El Tribunal Electoral echó para atrás su jurisprudencia anterior al permitir la realización y difusión de las conferencias de prensa de AMLO en tiempos de campaña. Estoy de acuerdo. Hay que dejar de usar la censura como supuesto instrumento de equidad política. Solo que estas declaraciones políticas deben permitirse a todos, incluso a los gobernadores, y no solo al Presidente.
03 Septiembre 2020 04:00:00
Ejemplo mundial
En repetidas ocasiones el presidente Andrés Manuel López Obrador ha declarado que México es un “ejemplo mundial” de cómo enfrentar la pandemia y la crisis económica. Lo reiteró en su Segundo Informe de Gobierno del martes y añadió que, “aun con la debacle, fue menor el daño que nos causó la crisis económica que nos está afectando, que lo que se está registrando en otros países como Italia, España, Francia y Reino Unido”.

Yo tengo otros datos. México no solo no es un ejemplo mundial en estos tiempos del coronavirus sino que es uno de los países con peores resultados en muertes y desempeño económico. El trabajo de Joe Hasel de Our World in Data, permite una comparación objetiva de la respuesta de un amplio grupo de países a la doble crisis (
https://ourworldindata.org/covid-health-economy).

Quizá México no sea el peor país del mundo en esta respuesta, pero se encuentra casi en el fondo de las comparaciones internacionales. El 30 de agosto registrábamos 498.88 muertes por millón de habitantes y una contracción económica de 19% (segundo trimestre contra mismo trimestre del año anterior). Las cifras eran muy similares a las de Francia, con 468.83 muertes y una caída también de 19 por ciento. Solo tenían un peor desempeño el Reino Unido, con 611.29 muertes y una caída de 21.7 por ciento; España, con 620.49 muertes y una contracción de 22.1 por ciento; y Perú, con 867.62 muertes y un desplome productivo de 30.2 por ciento.

Los verdaderos ejemplos no somos nosotros, sino países como Taiwán, con 0.29 muertes por cada millón de habitantes y una contracción de 0.6 por ciento; Corea del Sur, con 6.3 muertes y una baja económica de 3 por ciento; o Lituania, con 31.59 muertes y una contracción de 3.7 por ciento.

Los países que mejor han contenido la pandemia no son los que han ordenado confinamientos forzosos. Italia, España y Francia, que los impusieron, se encuentran, junto con México, entre los que tienen peores resultados, tanto en muertes como en contracción económica. Taiwán y Corea del Sur no cerraron sus economías, sino que concentraron sus esfuerzos en hacer pruebas y aislar contagios, así como en el uso de mascarillas, que es parte ya de su cultura. Los dos aplicaron medidas de apoyo fiscal a empresas y personas. Lituania sí impuso una cuarentena, que duró del 16 de marzo hasta el 17 de junio, y entregó apoyos a empresas y trabajadores. En México se impuso un confinamiento parcial que paralizó la economía sin contener los contagios, se hicieron muy pocas pruebas, se desaconsejó el uso de mascarillas y no se apoyó a las empresas, aunque sí se han mantenido los programas sociales a personas.
La pandemia sorprendió a todos. Muchos países aplicaron políticas que no tuvieron los mejores resultados y en algunos casos han rectificado. En México, el Presidente afirma que “estamos enfrentando la crisis económica provocada por la pandemia con una fórmula distinta, peculiar, heterodoxa, diría única en el mundo”. Todos los apoyos y créditos se entregan de manera directa”, a los beneficiarios de sus programas sociales, “para reactivar la economía de abajo hacia arriba”.

Es un experimento interesante y habrá que medir sus resultados finales. De momento, sin embargo, lejos de convertirnos en un ejemplo mundial, nos ha colocado en los últimos lugares por la eficacia de nuestra respuesta a la doble crisis.


Enaltecido

López Obrador tiene una visión enaltecida de sí mismo. Él mismo ha dicho que es el Presidente mexicano más atacado desde Madero o el segundo más popular del mundo, pero nadie conoce los estudios en que se basan sus afirmaciones. La revista británica The Economist, en cambio, comentaba el 16 de abril, que es “uno de los pocos líderes internacionales cuya aprobación ha bajado durante la pandemia”.
02 Septiembre 2020 04:00:00
Haciendo historia
La izquierda cuestionó siempre a los presidentes del PRI y del PAN por su excesivo triunfalismo en sus informes de Gobierno. Andrés Manuel López Obrador tenía más justificación ayer que cualquiera para ofrecer un discurso más realista, en un momento en que el país y el mundo sufren la peor pandemia desde 1918-1919 y la peor crisis económica desde 1932. Pero no, el Presidente ofreció un discurso más triunfalista que el peor que pudiera haber imaginado el inventor de Foxilandia.

“Ya se acabó la robadera de los de arriba”, dijo el Mandatario. “Ya no hay lujos en el Gobierno. Los enormes ahorros que se han logrado permiten dar apoyos directos a 7 de 10 familias en el país. Las remesas han crecido en 10 por ciento. Se están recuperando los empleos perdidos. Ya estamos empezando a crecer”.

No solo se crearon 93 mil nuevos puestos de trabajo en agosto, sino el peso se fortaleció para cotizarse a menos de 22 pesos por dólar, después de haber llegado antes hasta los 25 pesos por cada billete verde. La mezcla mexicana de crudo de exportación pasó de 0 a 42 dólares por barril. Incluso el consumo de productos básicos, siempre un indicador de la situación de los más pobres, tuvo un incremento de 9.5% en un año. También la inversión extranjera directa subió. La caída de la economía, “a pesar del desastre mundial”, fue de “solo” 10.1% en el primer semestre. “México es un ejemplo mundial de cómo hacer realidad el progreso con justicia.

“Hemos decidido cuidar el medio ambiente como nunca lo hicieron los gobiernos anteriores, ni lo demandaron los seudoecologistas que tanto nos atacan. Hemos plantado mil 100 millones de árboles frutales y maderables, hemos prohibido el maíz transgénico y el fracking; no hemos entregado ninguna concesión para la explotación minera”, añadió López Obrador.


“Todo va viento en popa en la construcción del aeropuerto Felipe Ángeles y ya se iniciaron los trabajos para el Tren Maya. Se están llevando a cabo los proyectos del istmo de Tehuantepec. Estas obras permitirán crear 150 mil empleos este año.

Además, estamos avanzando en el combate contra la delincuencia. Se está desplegando la Guardia Nacional, ‘un cuerpo de paz’, que cuenta ya con 97 mil elementos bien equipados y formados. Se les construirán 248 cuarteles para 2021.

“Hoy hay menos secuestros, menos feminicidios, menos robos en transporte y a transportistas, menos robos a negocios y casas habitación, una baja de 30 por ciento. Solo han aumentado el homicidio doloso y la extorsión, pero ya no manda la delincuencia como era antes, ya no hay torturas, desapariciones o masacres como antes.

“Ya no hay en el Gobierno federal funcionarios como García Luna. Este es el cambio, esta es la transformación. De los 100 compromisos del Zócalo de la Ciudad de México del 1 de diciembre de 2018, hemos cumplido 95, solo faltan cinco. Si hay críticas es porque ‘los conservadores están enojados’, porque no se les permite regresar a la corrupción, pero hoy se respetan las libertades y el derecho a disentir”, señaló el Mandatario federal en su Segundo Informe de Gobierno.

El México que describe López Obrador sorprenderá a muchos, pero el triunfalismo no es necesariamente una mentira. Es consecuencia de la ideología y del aislamiento de la realidad. Estamos viviendo, nos dice López Obrador, una “nueva política sustentada en la austeridad y la moralidad”. Si lo hubiera dicho cualquier Presidente del pasado, la izquierda se le habría lanzado a la yugular. Hoy simplemente aplaude y vitorea al salvador que está “haciendo historia” en nuestro país.

Sin costos

No conceder una sola concesión impide la inversión minera, prohibir el fracking y el maíz transgénico tiene también costos muy elevados para los mexicanos; pero en el mundo de las ideologías, estos costos no son relevantes.

31 Agosto 2020 04:04:00
Sin guardaditos
El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, sabe que no ha pasado lo peor. “Lo que estamos viviendo ahorita, y vamos a seguir viviendo por los próximos meses, es la crisis sanitaria y la crisis económica más seria del último siglo”. Lo dijo en un encuentro con diputados de Morena: “Va a ser la crisis más fuerte desde 1932”. Y añadió: “Ya no va a haber guardaditos el año que entra. Entonces, las condiciones económicas van a ser mejores, pero con menos espacio para poder tener amortiguadores”.

El secretario Herrera espera una caída de 7.4% en 2020, una cifra mayor a las de los desplomes de 1983, 1986, 1995, 2009 o cualquier otra crisis reciente. El Banco de México ha ofrecido tres escenarios con tasas de contracción todavía mayores, de 8.8% 11.3% y 12.8 por ciento. La caída de 1932 –en la Gran Depresión– fue de 14%, aunque los instrumentos de medición no eran tan precisos como en la actualidad.

Y, efectivamente, ya no quedarán guardaditos. El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha estado utilizando los recursos de los fondos de estabilización y fideicomisos para financiar el gasto corriente y la inversión en sus proyectos faraónicos, como el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas.

El propio secretario de Hacienda ha advertido a los diputados de Morena que va a enviar un presupuesto “muy cuidadoso, muy prudente, muy responsable” para el 2021 “y que va a requerir la comprensión y la solidaridad de muchos”. Esto significa que habrá una mayor reducción en el gasto que no involucre a los proyectos del Presidente.

Una reducción en el gasto del Gobierno hará más difícil que se registre una recuperación o hará esta más anémica. Las grandes obras de infraestructura del Gobierno otorgarán un impulso temporal a la economía, es cierto, pero como no serán rentables, se convertirán al final en elefantes blancos. La cancelación de muchas otras obras de infraestructura que realizaba el sector privado, como las plantas de generación de electricidad, no solo disminuirá el impulso a la economía, sino que generará problemas de abasto importantes más adelante, particularmente en energía.

Es verdad que puede haber un mayor impulso proveniente del exterior. La economía de Estados Unidos tendrá un repunte más rápido, tanto por la mayor flexibilidad de inversión como por el enorme impulso que el Gobierno le está inyectando con gasto público, que podremos aprovechar con el T-MEC. El propio Gobierno espera que las remesas sigan fluyendo con generosidad. Pero no deja de ser paradójico que un régimen que nos prometió crecimiento y autosuficiencia termine dependiendo de Estados Unidos y de las remesas de los trabajadores que han salido del país por no haber encontrado aquí oportunidades.

Es verdad que ante la crisis el Presidente, que en campaña prometió a los mexicanos una mayor tasa de crecimiento, ahora dice que el crecimiento no es importante. Lo que realmente importa es la felicidad. y los mexicanos están felices. Su política de repartir enormes cantidades de dinero en dádivas ha ayudado, efectivamente, a apuntalar su popularidad, y supongo que su felicidad personal; pero la experiencia nos dice que un país que no genera crecimiento económico y que no construye una mayor prosperidad, no puede dar a sus habitantes un nivel de vida digno.

Olvidos

El presidente López Obrador declaró el 26 de agosto: “Yo no veo, no he tenido encuentros, ni siquiera he hablado por teléfono desde hace seis meses con el fiscal, Alejandro Gertz Manero, y yo creo que llevo el mismo tiempo de no ver al presidente de la Suprema Corte de Justicia”. El 2 de junio, sin embargo, afirmó: “He hablado personalmente con el presidente de la Suprema Corte, con el fiscal de la República, y hemos llegado al acuerdo de trabajar de manera conjunta”. ¿Se le olvidó?
28 Agosto 2020 04:03:00
‘Pobrismo cristiano’
Uno pensaría que solo un político conservador recurriría a la figura del Papa y citaría el Evangelio para defender sus estrategias. Y quizá sea cierto. El presidente López Obrador lo ha hecho en uno de los videos con los que se está promoviendo en vísperas del segundo informe:

“Tenemos nuestra conciencia tranquila –dijo– y la dicha enorme de ayudarle a la gente humilde, a los más necesitados, a los desposeídos. Los conservadores sostienen de que [sic] estamos llevando al país al comunismo. El papa Francisco ha dicho que ayudar a los pobres no es comunismo. Es el centro del Evangelio. Es para decirles: ‘¡tengan para que aprendan!’”.

Ni el papa Francisco ni la Iglesia Católica ni el Evangelio son precisamente baluartes del pensamiento liberal. Tampoco el Presidente, aunque al parecer no se ha dado cuenta. El liberalismo es, después de todo, la “actitud que propugna la libertad y la tolerancia en la vida de la sociedad” o “la doctrina política que postula la libertad individual en lo político y la iniciativa privada en lo económico y cultural” (Diccionario, Real Academia), exactamente lo contrario que él pregona.

Es claro que López Obrador no está llevando al país al comunismo. Su filosofía es mucho más confusa. Defiende en general ideas conservadoras e impulsa una visión moralista de la sociedad. Es también un firme creyente del asistencialismo y de lo que el filósofo liberal español Antonio Escohotado ha llamado el “pobrismo cristiano”.

En su obra monumental Los Enemigos del Comercio: Una Historia Moral de la Propiedad, Escohotado sostiene que el comercio y la propiedad han sido las fuerzas que han permitido la liberación y la prosperidad de la humanidad. Atribuye el inicio de la animadversión hacia el comercio a los profetas Daniel e Isaías, quienes plantearon por primera vez que el comercio es un robo. La idea se fortaleció con la secta de los esenios, a la que pertenecía Juan Bautista, y evolucionó hacia Jesús y el “pobrismo cristiano”.

El “pobrismo cristiano” atacó las actividades comerciales y el crédito, que equiparó a la usura. Veía a la pobreza como una forma de santidad. “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de los cielos” (Mateo 19:24). Por eso Jesús expulsó a los mercaderes del templo y por eso predicó, “Bienaventurados los pobres, porque de ellos será el reino de los cielos” (Lucas 6:20).

Ni los griegos ni los romanos de la antigüedad rechazaron el comercio o la prosperidad, pero para los primeros cristianos eran símbolos de perversión. Al llegar al poder cerraron el comercio y el crédito, y produjeron el largo período de estancamiento económico y cultural del Medievo.

Cuando Europa, maravillada por la prosperidad de los reinos de oriente, dejó atrás las restricciones económicas, empezaron a surgir la apertura y la prosperidad del Renacimiento, que daría lugar a la Ilustración y después a la libre empresa. Desde entonces hemos vivido el período de mayor prosperidad en la historia.

López Obrador defiende las tesis conservadoras y el “pobrismo cristiano”. Prefiere mantener pobres a los pobres, regalar pescado antes que enseñar a pescar. Yeidckol Polevnsky, una alta sacerdotisa de su secta, lo explica: “Cuando sacas a gente de la pobreza, y llegan a clase media, se les olvida de dónde vienen, porque la gente piensa como vive, entonces cuando llegan a clase media se les olvida de dónde vienen y quién los sacó”.



No investigar

Eleazar Rubio Aldarán, diputado local de Morena en la Ciudad de México, presentó una iniciativa para convertir nuevamente la difamación en un delito. Argumentó que la labor de los periodistas “es exclusiva de informar, no realizar investigaciones o diligencias para resolver una carpeta de

investigación”.

27 Agosto 2020 04:03:00
El rebote
Dicen que todo lo que sube tiene que bajar; es una ley de la física, por lo menos con la fuerza gravitacional que impera en nuestro planeta. En economía hay otra ley que dice que todo lo que baja tiene que subir; es parte del ciclo económico. No es tan ineludible, sin embargo, como la ley de gravedad, hay economías que pueden caer mucho tiempo antes de empezar a subir. Ahí está el ejemplo de Venezuela.

Después de la caída tan profunda de los meses previos, sin embargo, todo parece indicar que la economía mexicana ha rebotado. En junio el indicador global de actividad económica, el IGAE, una señal adelantada del desempeño del producto interno bruto, mostró un crecimiento de 8.9% frente al mes inmediato anterior. Es la mayor alza registrada desde que empezó a utilizarse este indicador; pero antes de festejar, hay que recordar que esta cifra no alcanza a compensar el desplome de los meses previos.

Las cifras definitivas del PIB, que se dieron a conocer también ayer, muestran que en el segundo trimestre de este 2020 hubo un desplome de 17.1% en comparación con el trimestre inmediato anterior. El presidente López Obrador parece tener razón cuando dice que, al parecer, la economía mexicana ya tocó fondo. Si bien una golondrina no hace verano, el rebote del IGAE de junio es tan fuerte que parecería señalar que vienen tiempos mejores.

No podemos olvidar, empero, que se trata de un simple rebote. En mayo se paralizaron muchas actividades productivas en el país, algunas de las cuales empezaron a abrirse en junio. Es muy fácil subir los indicadores cuando se parte de cero. La gran pregunta ahora es si este rebote podrá sostenerse en el mediano o largo plazos.

Otros países han registrado también repuntes económicos en medio de esta pandemia. El único que ha sido claro, y al parecer definitivo, es el de China, que al parecer terminará 2020 con un crecimiento pequeño, pero crecimiento. Otros países han tenido avances seguidos de retrocesos.

México parece encaminado a tener una caída brutal. Su desplome en el segundo trimestre, 18.7% en comparación con el mismo período de 2019, es uno de los mayores del mundo. Para todo el 2020 el Banco de México prevé una caída de 12.8 por ciento. En Estados Unidos se espera un descenso de 5.3% en todo 2020 (The Economist). Nuestro principal socio comercial, sin embargo, venía creciendo antes de la pandemia, mientras que México empezó a descender desde el segundo trimestre de 2019.

Para generar una recuperación económica sostenida, que no se limite a un simple rebote temporal, México debe generar una mayor inversión productiva; pero la inversión está cayendo a tasas incluso superiores a la del PIB. La última medición que tenemos, de mayo de este año, muestra una caída de 38.4% anual. La tendencia empezó desde la segunda mitad de 2018, cuando se canceló el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

El presidente López Obrador no se preocupa demasiado; piensa que los pobres son como mascotas a los que hay que alimentar sin que tengan que preocuparse por buscar su alimento. Para los que piensan que lo importante es hacer que la gente supere la pobreza, y pueda ganarse la vida dignamente con su trabajo, la dimensión del desplome económico, y la posibilidad de que el rebote sea solo temporal, sí son motivo de gran preocupación.

El más caro

El Parque Ecológico Lago de Texcoco, de 12 mil 200 hectáreas, no es más que un acto de relaciones públicas que pretende ocultar el hecho de que la cancelación del NAIM ha sido un golpe a la nación de cuando menos 120 mil millones de pesos. Es el parque ecológico más caro de la historia en el mundo.

26 Agosto 2020 04:03:00
¿Censura en la 4T?
Dice el presidente Andrés Manuel López Obrador que “Nunca en más de un siglo se había insultado tanto a un Presidente de México, y la respuesta ha sido la tolerancia y la no censura”.

Pero ¿realmente no ha habido censura? La salida de algunos conductores de medios ha sido presentada como prueba de intervenciones gubernamentales. Se dijo en el caso de Carlos Loret de Mola, por ejemplo, aunque la información disponible señala que dejó de trabajar en Televisa por falta de un acuerdo para renovar su contrato. El periodista no ha dejado de colaborar con otros medios ni ha protestado por una censura.

Las sanciones a la revista Nexos sí representa, en cambio, un posible acto de censura. La secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, dice que solo ha aplicado una sanción administrativa, pero sus propios comentarios la delatan: “Los editores de Nexos son los más férreos propulsores del Estado mínimo. Hoy pueden seguir publicando libremente sus ideas sin depender del Estado”.

La inhabilitación por dos años y multa de 999 mil 400 pesos son producto de un anuncio de 74 mil pesos, con IVA, contratado por el IMSS en 2018. La revista niega haber cometido irregularidades y ha hecho públicos los documentos que comprueban que cumplió con todos los requisitos, incluido tener sus pagos de Infonavit al día. Dos años después, bajo López Obrador, la Secretaría de la Función Pública realizó una investigación sin buscar la posición de Nexos y determinó de manera unilateral que la revista había presentado un documento falso. Frente a los documentos publicados por la revista, parece más bien que la sanción tuvo un fundamento político.

No sé si esta acción contra Nexos fue autorizada personalmente por López Obrador, pero el Presidente ha tenido hasta ahora un arma más fuerte que la censura para combatir a sus críticos. Sus mañaneras son muy poderosas, un nuevo medio de comunicación, y le permiten mandar mensajes directamente a la población. Una y otra vez ha descalificado en ellas a los medios que percibe como críticos. El Reforma ha sido el más cuestionado, pero se ha lanzado también contra otros. En julio de 2019 declaró que “Proceso no se portó bien con nosotros, ya casi no lo leo”, lo cual era significativo porque este semanario fue durante mucho tiempo una de las Biblias del movimiento de López Obrador.

La decisión ahora de Proceso de prescindir de las colaboraciones de John Ackerman, no solo esposo de la secretaria Sandoval sino uno de los propagandistas más activos y poderosos de la cuarta transformación, ha generado turbulencia adicional. Ackerman se quejó de haber sido víctima de censura, a lo que Jorge Carrasco, director de la revista, respondió: “Proceso hace periodismo. El proyecto político es el tuyo”.

El ejemplo del Presidente que ataca a medios y periodistas lo han adoptado varios de sus subalternos. La directora de Notimex, Sanjuana Martínez, utiliza la cuenta de Twitter de la institución para descalificar a periodistas, como María Scherer, hija del fundador de Proceso. “¿Por qué creen que Julio Scherer nunca hizo directora de Proceso a su hija María? –escribió–. Porque sabía que destruiría la revista”.

Aunque no guarda las formas, hasta ahora el Presidente ha sido razonablemente respetuoso de la libertad de expresión. Ha preferido usar las armas de la propaganda antes que la censura. Por eso mismo preocupa el caso de Nexos.

Mascotas

Una vez más AMLO imparte su particular visión de los pobres. “Si tiene uno una mascota, un gatito, un perrito., ¿qué no lo cuida uno, no le da uno de comer? ¿O le dice vete tú a buscar tu comida?”. Los pobres son para él como mascotas que hay que alimentar. No pueden ni deben superar la pobreza.

25 Agosto 2020 04:03:00
Muy catastrófico
El doctor Hugo López-Gatell afirmó primero que el pico de la pandemia tendría lugar en mayo, el 8 o 9. Después corrigió y dijo que ese pico era solo para la Ciudad de México, pero que para el país se daría en junio. El 4 de junio, cuando los fallecimientos empezaban a acumularse, ofreció sus famosos escenarios.

En el escenario mínimo, dijo, México sufriría 6 mil muertes. Otro era de 8 mil y uno más de 12 mil 500, “que lo presentamos en una conferencia de prensa el 27 de febrero, allá en Lieja, en la Secretaría de Salud, y teníamos así hasta 28 mil, que se redondea a los 30 mil, incluso un escenario muy catastrófico que pudiera llegar a 60 mil”. Este domingo la Secretaría de Salud reportó un acumulado 60,480 muertes.

El doctor López-Gatell no asistió a su conferencia de prensa del sábado, quizá porque acaba de superarse el escenario muy catastrófico, pero sí estuvo el domingo en Palacio Nacional. “Hemos hecho todo lo que está en nuestra disposición y más por ponerlo en práctica al servicio de la población”, señaló. Culpó del alto número de muertes a todo y a todos, menos a las políticas del Gobierno. Mencionó el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, el sobrepeso y la diabetes; la corrupción, la desigualdad, la industria alimentaria, la industria farmacéutica y a las distribuidoras de medicamentos; cuestionó también a los medios de comunicación, ya que “me parece un poco desafortunado que la profundidad del análisis sea tan escasa”.

López-Gatell no es el único responsable de la mortandad, por supuesto, pero es indudable que el Gobierno menospreció la gravedad de la pandemia y que no ha adoptado políticas públicas adecuadas para reducir los contagios o las muertes.

Tuvimos suerte de que el coronavirus llegara a México relativamente tarde, por lo que pudimos haber tomado mejores medidas de defensa; pero la única acción real fue la autocomplacencia. El propio Presidente, que recomendaba al inicio de la pandemia a la gente que saliera y se diera besos y abrazos, declaró el 9 de junio: “México está dando un ejemplo en el mundo porque logramos aplanar esta curva y evitar que se saturaran los hospitales sin medidas coercitivas, sin el uso de la fuerza. Esto no se logró en otras partes del mundo”.

En lo personal estoy de acuerdo con la decisión de no imponer un confinamiento obligatorio, pero muchas otras políticas públicas han sido insuficientes o incluso deficientes. Hasta hace muy poco, el Gobierno desaconsejaba el uso de mascarillas y se ha resistido a aplicar pruebas. Para el Gobierno lo importante ha sido mantener camas disponibles en los hospitales, pero esto se ha logrado en parte disuadiendo a los pacientes de tratarse en estas instituciones.

Lejos de ser un ejemplo para el mundo, México está siendo cuestionado. Mike Ryan, director de emergencias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud, señala que las pocas pruebas que realiza México sugieren que hay una subrepresentación de muertes y casos.

El 23 de agosto se registraban en México 9 mil 751 pruebas por cada millón de habitantes contra 121 mil 653 en Alemania o 115 mil 151 en Chile (Worldometer). Esto no es producto del azar, sino de una política pública que deliberadamente limita las pruebas.

Una de las consecuencias es que tenemos un subregistro de contagios y muertes. Las 60 mil muertes son quizá una tercera parte de las reales. No es siquiera un escenario muy catastrófico, sino una tragedia humana de enorme magnitud.

Aclaraciones

El senador Manuel Velasco, exgobernador de Chiapas, me envía los siguientes comentarios a mi artículo de ayer: “David León Romero no fue funcionario público en mi Administración. Mi Gobierno no apoyó a ningún movimiento político. Estoy a favor de que las autoridades competentes hagan las investigaciones correspondientes”.





24 Agosto 2020 04:05:00
Nadie por encima
Tan seguro está el Presidente de que las entregas de dinero de David León Romero a su hermano Pío López Obrador no son tan inocentes como afirma, que pidió a León Romero que no asumiera la titularidad del nuevo monopolio de distribución de medicamentos. El trato es muy distinto al que otorgó a Manuel Bartlett o a Irma Eréndira Sandoval, exonerados en automático cuando se les señaló por no haber incluido propiedades en sus declaraciones patrimoniales. Quizá la diferencia se debe a que León Romero, pese a que Andrés Manuel lo describió como “uno de los mejores cuadros, uno de los mejores servidores públicos del Gobierno”, no pertenece realmente a su círculo íntimo de colaboradores. La relación directa con el Presidente empezó, hasta donde sabemos, cuando fue su jefe de logística en 2018.

También León Romero sabía que lo que estaba haciendo no era legal. Por eso mintió acerca de su verdadera relación con el Gobierno de Manuel Velasco en Chiapas. En su cuenta de Twitter declaró: “Respecto al video: debe tener aprox. 5 años de antigüedad. De nov. de 2013 a nov. de 2018 yo fui consultor, no servidor público. Mi manera de apoyar al Movimiento, fue recolectar recursos entre conocidos para la realización de asambleas y otras actividades”. A esto, el abogado y comentarista Martín Vivanco respondió en el mismo medio: “¿Entonces por qué tú te presentabas en la SEP en el 2016 -y yo te recibía-como jefe de Comunicación Social del Gobierno de Chiapas?”.

Si bien León Romero era formalmente un consultor independiente, colaboraba fuera de nómina con el exgobernador de Chiapas y hoy senador del Partido Verde, Manuel Velasco. Fue previamente empleado de los grupos parlamentarios del Partido Verde en la Cámara de Diputados y en el Senado. A pesar de que se ha dicho que es miembro del Partido Verde, actualmente es diputado federal suplente por el Distrito 6 de Villahermosa, Tabasco, en representación del Partido Encuentro Social.

Tiene razón el presidente López Obrador cuando señala que los aparentes montos que se entregaron en bolsas a su hermano Pío palidecen en comparación con los sobornos y desvíos de Emilio Lozoya, pero no hay duda de que se cometió un delito. La Ley Electoral no prohíbe las aportaciones en efectivo, pero sí señala en su artículo 56 que “los partidos políticos deberán expedir recibos foliados en los que se hagan constar el nombre completo y domicilio, clave de elector y, en su caso, Registro Federal de Contribuyentes del aportante”. Los partidos deben presentar además “una relación mensual del nombre de los aportantes” y “de las cuentas del origen del recurso, que necesariamente deben estar a nombre de quien realice la aportación”. No hay excepciones, ni siquiera para Leona Vicario.

Lo que debe hacerse en este caso, así como en los que involucran a Emilio Lozoya, es cumplir la ley. El Presidente no tiene por qué exonerar de antemano a los exmandatarios o prometer una consulta para saber si llevarlos a juicio. Tampoco debe castigar a sus adversarios, mientras perdona a sus amigos que cometieron los mismos delitos. López Obrador dice constantemente: “No somos iguales”. Para ratificarlo tendrá que demostrar que no hay hoy nada ni nadie por encima de la ley. Ni siquiera sus operadores políticos.


Motivos políticos

“Los editores de Nexos -declaró la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval- han sido de los más férreos propulsores y defensores del Estado mínimo. Hoy pueden seguir publicando libremente sus ideas sin depender del financiamiento del Estado”. El subsecretario Jesús Robles Maloof descalificó a “Héctor Aguilar Camín y sus secuaces”. Dicen además que no hubo motivaciones políticas en las sanciones de la SFP contra Nexos.


21 Agosto 2020 04:00:00
¿Quién filtró?
La Fiscalía General de la República se deslindó de inmediato de la filtración de la denuncia de Emilio Lozoya.

“La copia que está circulando en los medios de comunicación – dijo– no fue proporcionada a ninguno de ellos por esta institución”.

El deslinde es necesario, ya que difundir una denuncia en proceso es un delito. De por sí la FGR estaba en un brete ante la filtración primero, y difusión abierta por el Presidente después, de un video que presuntamente sería una prueba en la denuncia de Lozoya. Por eso la Fiscalía añadió a su deslinde una petición muy controvertida: “Invitamos también a quienes la recibieron para que proporcionen el origen de dicho envío”. Quizá tendrían que preguntarle a López Obrador.

Filtrar pruebas y denuncias es la forma más fácil de asegurar la impunidad de criminales o corruptos puesto que constituye una violación de la presunción de inocencia y del debido proceso. Si el Presidente quisiera realmente combatir la corrupción, sería el principal interesado en impulsar procesos jurídicamente impecables. Pero no. Él mismo, molesto porque a su parecer los medios no le dieron suficiente difusión al video, lo exhibió en su mañanera y convirtió la filtración en un acto de Gobierno. También dijo que todo el mundo debería leer la denuncia filtrada. La indignación de la FGR palidece ante esta invitación del Presidente.

¿Quién filtró? El documento en principio lo tenían solo Lozoya (con sus abogados) y la FGR. Tanto el exdirector de Pemex como la Fiscalía han dicho que ellos no fueron, aunque no tenemos forma de verificarlo.

La FGR está impedida legalmente de entregar información o pruebas de una denuncia al Presidente o a cualquier otro funcionario, pero tampoco sabemos si no lo hizo. Ciertamente el presidente López Obrador y su partido, Morena, son los beneficiarios políticos de las filtraciones, porque virtualmente todos los señalados son sus adversarios.

Y no hay duda de que el Mandatario las ha difundido y promovido.

López Obrador afirmaba – en una entrevista con Jorge Ramos de Univisión el 14 de mayo de 2017– que Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto habían tenido conocimiento de los videos de actos de corrupción de René Bejarano y Eva Cadena antes de que fueran filtrados para dañar su imagen política. La pregunta hoy es si Andrés Manuel conocía los videos y la denuncia antes de su filtración.

El que López Obrador haya exhibido el video en su mañanera, y haya invitado a leer la denuncia, sugiere que le interesa más aprovechar el efecto político que combatir la corrupción o acabar con la impunidad.

Le tienen sin cuidado los “efectos corruptores” de las filtraciones, para usar el término de la Suprema Corte al liberar a Florence Cassez por su exhibición en un video. Se entiende: los caminos de la justicia son largos e inciertos, como lo demuestra el que René Bejarano haya sido al final exonerado, en parte porque los videos no se podían usar como prueba.
En política, sin embargo, las impresiones pesan mucho; y cuando lo que importa es ganar votos, una imagen vale más que mil palabras en una sentencia.

Este enfoque, sin embargo, es triste. López Obrador alcanzó la presidencia con la promesa de acabar con la corrupción.

Para lograrlo es importante eliminar la impunidad. Pero esto es imposible cuando el propio Presidente anula las pruebas en los procesos contra los corruptos.

Lo robado

“Es muy importante –dijo ayer AMLO– que se devuelva lo robado.

Entre otras cosas, estoy leyendo la denuncia porque estoy haciendo cuentas”. ¿Cuánto fue la robado? En la danza de cifras de Odebrecht, Braskem y Agronitrogenados, es difícil definir el monto. Pero nada más con la decisión de regresar la edad de jubilación de la CFE a 55 años, el Gobierno está regalando cuando menos 135 mil millones de pesos del erario.

¿Quién los devolverá?
20 Agosto 2020 04:02:00
Cierre de frontera
No es común que los regulados aplaudan el trabajo de un regulador. Hace unos días, sin embargo, la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos, AMELAF, pidió al Gobierno que la Cofepris sea el “garante sanitario” de las compras que haga de medicamentos en el extranjero. La Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios “es una dependencia de Gobierno que tiene reconocimiento internacional, la que ha formado un gran equipo de trabajo, y la respetamos porque se ha consolidado por sus resultados al igual que la industria farmacéutica del país, gracias a sus enérgicas medidas de supervisión”.

Hubo un tiempo en que este reconocimiento habría sido imposible. La Cofepris, fundada en 2001, a imagen y semejanza de la Food and Drug Administration de Estados Unidos y de otros organismos similares en Europa, era una organización burocrática e ineficaz. Tuvo, sin embargo, una transformación muy importante a partir de 2011 y se convirtió en un regulador eficiente y promotor de la inversión y la producción. Tomó medidas contra los llamados medicamentos milagro, que eran un simple engaño al público, y promovió la producción de genéricos que permitió una disminución en los precios de las medicinas en México.

La industria farmacéutica nacional quiere hoy que la Cofepris otorgue “registro y autorización sanitaria” a los medicamentos que se importen para evitar una competencia desleal. Para esto, sin embargo, es importante que sigamos teniendo una Cofepris autónoma y profesional.

No será así si prospera el proyecto de la Secretaría de Salud sometido a la Comisión de Mejora Regulatoria que busca subordinar la Cofepris a la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud de Hugo López-Gatell. La decisión quiere arreglar algo que no está descompuesto. López Obrador pretende fortalecer políticamente al controvertido subsecretario, cuya renuncia exigen los gobernadores de oposición, pero que no ha tenido realmente un buen desempeño en su encargo.

La diputada Martha Tagle, de MC, señaló que el cambio de adscripción no puede realizarse como pretende el Gobierno, con un simple acuerdo interno de la SSa. “La Cofepris es un órgano desconcentrado con autonomía administrativa, técnica y operativa, de conformidad con el Artículo 17 bis de la Ley General de Salud”. El Congreso tendría que modificar ese Artículo para la modificación, pero el Gobierno no parece conocer la ley o no parece importarle lo que esta diga.

Lo que más preocupa es la posibilidad de que tengamos un retroceso en la Cofepris. Ya con el nuevo Gobierno, la institución se ha preocupado más por cerrar instalaciones productivas por razones políticas que por cumplir su función. Lo hizo con siete de las 17 plantas de Pisa, incluyendo la principal productora de medicamentos oncológicos pediátricos del país, con lo que empezó el actual desabasto de estos fármacos de alta especialidad. El Presidente ha acusado de corrupción a la empresa, pero nunca ha presentado pruebas en su contra.

Necesitamos un organismo autónomo y libre de influencias políticas precisamente para evitar este tipo de abusos. Por eso es tan importante mantener una Cofepris profesional e independiente. La decisión de López Obrador de colocarla bajo la égida de López-Gatell podrá tener sentido político, pero puede resultar en un retroceso enorme para nuestro país.

Veracruz

No solo se equivocó AMLO cuando dijo que el puerto de Veracruz es una empresa privada, sino también cuando comentó que “tampoco se puede decir que durante todo este tiempo ha mejorado mucho el puerto de Veracruz”. La mejoría ha sido enorme y ha permitido que de un manejo de 6.9 millones de toneladas de carga en 1994 se hayan alcanzado 28.3 millones en 2019.
19 Agosto 2020 04:00:00
Video de panistas
Ahora tocó el turno a unos panistas. En redes sociales se difundió un video que muestra a dos funcionarios del Senado ligados con el Partido Acción Nacional recibiendo fajos de billetes. Se trata de Rafael Jesús Caraveo Opengo, exsecretario técnico de la mesa directiva del Senado, quien ocupaba ese cargo durante la aprobación de la reforma energética, y Guillermo Gutiérrez Badillo, colaborador de Francisco Domínguez, el hoy Gobernador de Querétaro, quien en ese entonces era senador.

El video no muestra a la persona que entrega el dinero y, además, distorsiona su voz. Se difundió originalmente en una cuenta de YouTube con el nombre de Juan Jesús Lozoya Austin, hermano del exdirector general de Pemex, horas después de que el presidente López Obrador pidió que se difundieran los videos incriminatorios de Emilio Lozoya.

Nadie ha aceptado hasta ahora haber filtrado el video. La defensa de Lozoya dice que la cuenta es falsa y que presentará una denuncia por usurpación de identidad. La Fiscalía General de la República afirma que ella no fue, lo cual es importante, porque la difusión de una presunta prueba estaría penada por la ley, pero además podría quitar validez probatoria al video en el proceso contra Lozoya o en los que se promuevan contra quienes recibieron el dinero.

Quien decidió difundir el video, sin embargo, estaba más interesado en las consecuencias políticas que en las jurídicas. La primera víctima es Francisco Domínguez, Gobernador de Querétaro, quien ha afirmado que no supo de ese soborno y destituyó de manera fulminante a Gutiérrez Badillo de su cargo como secretario particular. Ernesto Cordero también ha negado haber recibido el cohecho.

Sigue siendo muy curioso que el Gobierno de Peña Nieto haya querido sobornar a panistas para aprobar unas reformas que estos siempre promovieron. Tanto Vicente Fox como Felipe Calderón buscaron impulsar una reforma energética, que fue obstaculizada por priistas y perredistas. La gran diferencia con el Pacto por México de Enrique Peña Nieto fue que los legisladores del PRI y del PRD estuvieron dispuestos por fin a votar por las reformas que los panistas ya apoyaban.

Por lo pronto, el video cumple con el propósito político de mostrar que los panistas pueden ser tan corruptos como los priistas o los morenistas. El video recuerda mucho los que se dieron a conocer en 2004, que exhibían a René Bejarano, Carlos Ímaz y otros políticos, entonces del PRD, recibiendo efectivo del contratista Carlos Ahumada.

La capacidad probatoria del nuevo video será nula, como lo fue la de los videos de aquel entonces. Bejarano, recordemos, fue exonerado. Pero en el mundo de la política es más importante el efecto electoral de los videos que su posible utilidad jurídica.

El propósito de los videos de 2004 era impedir que Andrés Manuel López Obrador llegara a la Presidencia en 2006. El de 2020 es prevenir un avance del PAN en las elecciones de 2021. Quienes decidieron filtrar este último están seguramente vinculados a Morena o al Gobierno federal.

Por lo pronto, el presidente López Obrador lo mostró ayer en su conferencia de prensa, con lo que acabó por anular cualquier posibilidad de que pueda ser presentado como prueba en un juicio. Con esto ratificó que el propósito del video es político y no legal.

Linchamientos

Santiago Nieto, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, ha declarado que no congelará las cuentas bancarias de los expresidentes mientras no se haga una consulta ciudadana. Con esto reconoce la alta discrecionalidad de sus congelamientos y acepta que los linchamientos son hoy una manera aceptada de procurar justicia en México.
18 Agosto 2020 04:00:00
Sin medicamentos
La posición del Presidente ha cambiado. El 24 de enero afirmaba “No hay desabasto”. Anunció entonces una investigación para saber si la empresa Pisa, cuya planta de producción de medicamentos oncológicos pediátricos fue cerrada por Cofepris, se había coludido con directivos del Hospital Infantil Federico Gómez para crear una escasez artificial de estos productos.

Posteriormente reconoció que sí había desabasto y comenzó a comprar medicamentos en el extranjero, más caros que en México, pero el desabasto no ha terminado. Para el Presidente el tema de fondo es que antes había corrupción, pero la situación ya se resolvió.

“Había mucha corrupción también en el sector salud, se robaban hasta el dinero de las medicinas”, dijo el 26 de enero en Monterrey. Lo curioso es que cuando había corrupción sí había medicamentos, mientras que hoy, que supuestamente ya no hay corrupción, no hay medicinas.

La verdadera razón del desabasto no es la corrupción, sino la incapacidad. “Descarrilaron el sistema de compras de medicamentos en el país”, señala Xavier Tello, médico cirujano y analista de políticas públicas de salud.

Antes el Gobierno adquiría medicamentos con “dos o más licitaciones al año”, en “compras consolidadas bien hechas por el IMSS”, pero el nuevo Gobierno cambió el sistema por decreto y dio la responsabilidad a la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda, la cual no tenía ni experiencia ni conocimientos sobre el tema. Por presión del Gobierno se impusieron precios de referencia demasiado bajos, lo cual hizo que muchas de las “claves” quedaran desiertas. Los medicamentos simplemente se dejaron de adquirir.

El Gobierno decidió también eliminar a las empresas de distribución, que tenían experiencia y capacidad para llevar medicamentos a todos los rincones del país. Ahora ha creado por decreto un monopolio gubernamental para la distribución. No sabemos si el nuevo monopolio será eficiente, pero sí que carecerá de la experiencia de décadas de las distribuidoras comerciales. La curva de aprendizaje la pagarán los enfermos.

“Desordenaron todo el sistema de compras y adquisiciones, no solo para los medicamentos de alta especialidad, como para los niños con cáncer, sino también para medicamentos muy básicos”, señala el doctor Tello. La situación será todavía más complicada cuando llegue la vacuna para el Covid-19, en lo que será “el esfuerzo de inmunización más importante de la historia. Se necesita alguien que sepa hacerlo”.

Mientras tanto, los pacientes se están quedando sin medicinas. Un doloroso artículo de Arcelia Becerra para el AM de León y el Reforma narraba ayer el caso de Maribel, una chica de 13 años con leucemia linfoblástica aguda en la Clínica 49 del IMSS en León, Guanajuato.

Durante 21 días ha estado en espera de unos medicamentos que nunca llegan y que su madre, cortadora de brócoli en el campo, no puede comprar con ingresos de entre 800 y mil 200 pesos semanales. La idarrubicina está agotada, pero el precio sería de 7 mil 500 pesos, mientras que el dexrazoxane está en 5 mil 500.
El IMSS ofrece estos medicamentos sin costo, lo cual significa una esperanza para Maribel, pero de nada sirve si no llegan al hospital. Eso es algo que los políticos no parecen entender.

Mismas reglas

Trump ha ordenado al Gobierno de Estados Unidos comprar primero medicamentos hechos en su país, pero en México López Obrador quiere importarlos todos. La industria farmacéutica nacional simplemente pide que la Cofepris sea “garante sanitario de todos los medicamentos que se compren vía las Naciones Unidas”, o sea, que se apliquen a las importaciones las mismas reglas que a la producción nacional.
17 Agosto 2020 04:01:00
Cierre de frontera
El canciller Marcelo Ebrard anunció este 13 de agosto que se mantendrá el cierre parcial de la frontera entre México y Estados Unidos hasta el 21 de septiembre: “Nosotros ya le dijimos a Estados Unidos que nosotros somos de la idea de que sí se prolongue por lo que tenemos en la franja del lado de ellos. Ellos tienen ahorita un resurgimiento en la parte sur, entonces la frontera no se podría abrir ahorita, y nosotros en algunos estados vamos más o menos a la baja”.

Parecería que México está pidiendo cerrar la frontera para evitar contagios que provienen de “la franja del lado de ellos” porque “tienen ahorita un resurgimiento en la parte sur”. La verdad es muy distinta. El cierre, que tiene un costo brutal en ambos lados, ha sido impuesto por Donald Trump porque argumenta que el muro en la frontera “ha tenido un impacto grandioso, positivo”, que “era para un propósito diferente, pero funcionó muy bien para lo que estamos haciendo en este momento y para la pandemia”.

Así como el muro no ha detenido la pandemia en su supuesto avance de México a Estados Unidos, el cierre parcial no busca tampoco frenar la pandemia del norte al sur. Es una simple prohibición a los mexicanos para cruzar la frontera excepto por razones especiales. No hay ningún freno para los estadunidenses que cruzan de Estados Unidos a México, y que pueden regresar libremente a su país, pero la frontera de la Unión Americana está cerrada para los mexicanos que no pueden demostrar razones de trabajo o alguna urgencia médica.

Algunos mexicanos, sin embargo, sí pueden cruzar. Es el caso del Gobernador de Baja California, Jaime Bonilla, quien fue captado en un video en el Casino Barona de San Diego en la zona de “high rollers”, esto es, la de grandes apostadores. El propio Gobernador ha aceptado que cruzó a Estados Unidos para festejar el cumpleaños de su esposa, una actividad no esencial. O el Gobierno de Estados Unidos le dio facilidades para cruzar a pesar del cierre o, más probablemente, sigue teniendo la nacionalidad estadunidense que tuvo siempre y que le impediría hoy legalmente ejercer el cargo de Gobernador.

En estos días en Baja California he podido ver a muchos estadunidenses que cruzan a México y regresan a su país. Nadie les pide nada al cruzar a México y al regresar solo tienen que demostrar su nacionalidad estadunidense. No es el caso de los mexicanos. Estamos viendo un muy particular cierre de frontera, que se aplica solo a los mexicanos.

México no debe en represalia cerrar la frontera a los estadunidenses. Esto dañaría todavía más la ya muy golpeada economía nacional. Pero o el canciller Ebrard está mintiendo o no sea ha enterado de que el cierre solo se aplica a los mexicanos que quieren ingresar a Estados Unidos sin razones de trabajo o de urgencia. o que no son gobernadores con doble nacionalidad.

Aunque no limita a los estadunidenses, el cierre parcial está añadiendo incertidumbre a la economía. La pandemia ha disminuido el volumen de ventas de comercios y restaurantes en México que apenas abrieron hace un mes. En Estados Unidos, muchas tiendas que viven de los clientes mexicanos están a punto de quebrar, si no lo han hecho ya.

Los políticos, sin embargo, viven en mundos irreales. Trump pretende que el muro fronterizo ha detenido la pandemia, mientras que Ebrard afirma que México ha cerrado la frontera para impedir que el virus nos llegue desde la Unión Americana. Ninguno está diciendo la verdad.



Vendimia

Es tiempo de vendimia, pero sin fiestas de vendimia. El campo no puede parar. En medio de un agosto ardiente se ha iniciado ya en el Valle de Guadalupe la recolecta de las cepas para el vino blanco. Vienen después los tintos. No hay fiestas, pero sí el inicio de una actividad milenaria que se repite en nuestro país.

14 Agosto 2020 04:02:00
Rosario y Emilio
Rosario Robles fue privada de la libertad el 13 de agosto de 2019. Lleva un año en la cárcel sin que un juez la haya declarado culpable. La ley no obligaba a la presión preventiva, ya que los dos cargos por ejercicio indebido del servicio público que se le atribuyen no son graves. Sin embargo, el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, sobrino de la senadora morenista Dolores Padierna, de tiempo atrás enemiga de Rosario, le decretó prisión preventiva porque argumentó que la exsecretaria podía tratar de escapar.

Lo paradójico es que Rosario Robles se encontraba fuera del país cuando recibió el citatorio a la audiencia en que se le detuvo, pero viajó de regreso a México y se presentó voluntariamente ante el juez: “Aquí estoy -dijo-. Vengo a dar la cara, como la he dado siempre y muy tranquila”.

Emilio Lozoya Austin, en cambio, huyó del país para tratar de evadir la justicia y solo aceptó regresar cuando se le detuvo en España y se inició un proceso de extradición en su contra. A pesar de eso, y de que se le está juzgando por cohecho, operaciones con recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa, está enfrentando su proceso en libertad.

Lo lógico es que Robles, quien se presentó ante el juez de manera voluntaria, y cuyo presunto delito es una simple omisión de información a sus superiores, hubiese sido juzgada en libertad, mientras que Lozoya, que escapó del país y cuyos delitos son corrupción y lavado de dinero, estuviera en la cárcel. O quizá los dos deberían estar libres. Pero en México la justicia sigue siendo discrecional.

La prisión preventiva es un castigo que se ejerce contra un acusado antes de que sea declarado culpable. En los países que respetan los derechos humanos es una excepción que se aplica solo a los delincuentes más peligrosos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que “el abuso de la prisión preventiva es contrario a la esencia misma del Estado democrático de derecho”. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU considera que la medida es “violatoria del derecho a la libertad personal” y del “principio de presunción de inocencia que es la columna vertebral del derecho a un debido proceso”.

Según el fiscal Alejandro Gertz Manero, el trato diferenciado de Robles y Lozoya es consecuencia de que ella no ha colaborado con el Gobierno: “La jerarquía de los daños merecería la conducta solidaria con el Estado mexicano para poder descubrir esa famosa llamada estafa maestra, que no solamente dañó con miles de millones de pesos, sino con una conducta reiterada en donde se involucraron a las instituciones que para nosotros son fundamentales, las instituciones de educación superior”.

Sin embargo, la exsecretaria no ha sido acusada de los fraudes de la estafa maestra, que realizaron universidades públicas en colusión con empresas privadas, algunas de ellas fantasma, ni de haber causado un daño al erario; tampoco de haberse quedado con recursos públicos. Su presunto delito fue no haber informado al Presidente de las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación a las operaciones de la estafa maestra. Ella dice que sí informó, pero solo verbalmente.

Es correcto que se esté juzgando a Robles, quien quizá sabía más de lo que dice sobre la estafa maestra, pero no es correcto haberla mantenido un año en la cárcel sin que haya sido declarada culpable. El trato diferenciado a Lozoya, con acusaciones más serias y un intento previo de evadir la acción de la justicia, subraya que en México sigue habiendo criterios políticos en la impartición de la justicia.

Neoliberales

¿Para qué sirven los neoliberales?, pregunta un radioescucha y se responde a sí mismo: “Para financiar el desarrollo, producción y distribución de vacunas a buen precio y de manera eficaz”.


13 Agosto 2020 04:04:00
La ley a secas
Andrés Manuel López Obrador arrancó su gobierno prometiendo que no haría una cacería de brujas. “Esta nueva etapa la vamos a iniciar sin perseguir a nadie -declaró en su discurso inaugural en San Lázaro-, no apostamos al circo y a la simulación”. La venganza no es su fuerte, dijo, sino “el perdón y la indulgencia”.

La justicia, sin embargo, no puede repartir perdones a discreción. Tiene reglas que deben aplicarse de manera obligatoria a todos. Por eso en el sexenio pasado se creó una Fiscalía General de la República autónoma. El Presidente no puede ya ordenar justicia y gracia a los amigos, mientras aplica la ley a secas a los enemigos. Procurar e impartir justicia son hoy tareas separadas de la de gobernar.

A Emilio Lozoya se le acusa de cohecho, uso de recursos de procedencia ilícita y asociación delictuosa. Los sobornos procederían tanto de Odebrecht como de AHMSA, en este último caso para la compra de Agronitrogenados por Pemex. Las otras dos acusaciones se desprenden del cohecho. Las operaciones con recursos de procedencia ilícita no serían ilegales si los recursos son lícitos. La asociación delictuosa, que en algún momento significó formar parte de una banda del crimen organizado, hoy es cualquier delito que implique la colaboración de tres personas o más.

En su intento por convertirse en testigo colaborador y recibir beneficios, Lozoya ha presentado una denuncia de hechos en que culpa a sus exjefes, el expresidente Enrique Peña Nieto y el exsecretario de Hacienda Luis Videgaray, de haberle ordenado usar varios cientos de millones de pesos para sobornar a legisladores y a otros políticos con el propósito de aprobar las reformas estructurales. La denuncia de Lozoya va acompañada de un video y de recibos.

La FGR no puede descartar la denuncia con el argumento de que el presidente López Obrador prometió no perseguir a sus predecesores. Por ley está obligada a darle seguimiento, a citar a los presuntos involucrados y a indagar más a fondo. Tanto Peña Nieto como Videgaray tendrán que declarar, ya es inevitable. Aun cuando nieguen las afirmaciones de Lozoya, si hay indicios o pruebas tendrán que ser procesados también.

López Obrador fue electo por una sociedad molesta con la corrupción de los gobiernos anteriores. Aunque el Presidente no quiera en lo personal exigir cuentas a los dos más importantes miembros del Gobierno anterior, la justicia no puede ni debe detenerse. Los señalados deben tener oportunidad de defenderse. Es absolutamente inaceptable que el Presidente diga que hará una consulta popular para ver si deben ser juzgados. Una consulta así sería un verdadero linchamiento y despojaría a los indiciados de la posibilidad de defenderse. Pero la sociedad también tiene derecho a exigir justicia.

Al final, lo interesante es que la fiscalía autónoma, parte crucial de las reformas del sistema de justicia en el sexenio de Peña Nieto, evitará la situación de pasar por un linchamiento o por un perdón político. La justicia debe aplicarse a todos, incluso a un expresidente. López Obrador fue electo por una sociedad cansada de la corrupción. Hoy le toca a un sistema de justicia creado para evitar estos abusos demostrar que realmente puede aplicar la justicia a secas, tanto a los amigos como a los enemigos del Presidente.



Es la industria

Magaly López Domínguez, la diputada que promovió en Oaxaca la prohibición de refrescos y alimentos de alto contenido calórico a los niños, aclaró indignada en redes que es falso que se aplique a dulces regionales, panes, tejate, tlayudas, chicharrines, bolis, nieves o cualquier producto no empaquetado o industrializado sin importar su contenido calórico. Así demuestra que el propósito no es salvaguardar la salud sino atacar a la industria.



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