0
×
1
Dalia Reyes
Dalia Reyes
ver +
Comentarios a: dreyesvaldes@hotmail.com

" Comentar Imprimir
20 Julio 2019 04:00:00
Quiero más
En un intento por desmembrar la melancolía, me puse a pensar en la mundana insatisfacción del sobreviviente. Si ante la muerte del otro arrolla la nostalgia y la necesidad ¿será porque el ausente nos dio o nosotros los deudos le quedaron a deber?

Responder a cualquiera de las dos cuestiones dejará muy mal parado a un actor en la escena de la ausencia. Los difuntos, como lo estipula la sociedad, suelen limpiar su imagen con el manto de la muerte y las aguas de la compasión; señalarlos como parcos en el afecto o egoístas con el amor, limitados en el acompañamiento o escaso en el interés, mancharía más el alma del allegado que del fallecido.

Optar por la deuda impagable del afecto negado en vida, es una carga imposible de llevar con la cordura necesaria para sobrevivir con decencia a quien se marchó antes. No importa el monto, el motivo o el destinatario, un débito impagable, no por falta de recurso sino de cuenta corriente, pasa a convertir al afectado en una extensión del difunto: insiste en mantenerlo vivo en una fantasía de cuanto debió suceder en su momento.

Querer más de quien se ha ido es jugar con el tiempo inexistente porque, en realidad, la muerte se inventó para hacer un ejercicio memorístico de cuantas cosas se construyeron en común: las grandes obras y los pequeños momentos; los intransferibles secretos y las públicas celebraciones.

La muerte del otro es un examen ordinario para evaluar si se ha comprendido el conjunto de nombres que componían al desaparecido; lo acreditará quien reconstruya la bondad ausente o la capacidad prexistente para enfrentar lo perverso y, en ambos casos, conseguir un balance con números positivos para saberse inacabado, mas no insatisfecho.

Esa prueba tiene preguntas cerradas y abiertas, cuestionará sobre lo dicho y lo callado, lo hecho y lo omitido. Lo más difícil, en todo caso, no consiste en saber las respuestas, sino en lo siguiente: no es un examen oral, es única y exclusivamente de conciencia.
Imprimir
COMENTARIOS


9

1 2
  • 3 4
  • 0
6 7
8 9 0 1 2 90 91 92 93 94 95